Incontinencias urinarias y fecales, prolapsos vaginales, disfunciones de carácter sexual o dolor pélvico son algunas de las consecuencias derivadas de las patologías asociadas a la musculatura del suelo pélvico, el conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior.

En los últimos años, en el área sanitaria de Pontevedra-O Salnés las primeras consultas sobre incontinencia urinaria y otras patologías asociadas han aumentado en un 75%. Asimismo, un 24% de las mujeres de mediada edad se ven afectadas por la incontinencia urinaria, mientras que la prevalencia en los varones es del 7%, un porcentaje que alcanza el 50% en ambos sexos cuando se alcanza la tercera edad.

Desde hace años y ante el incremento de este tipo de consultas, los profesionales del Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra (CHOP) vienen solicitando la creación de una unidad especializada en patologías de suelo pélvico, una demanda que está más cerca de convertirse en una realidad, puesto que se prevé su implantación a lo largo del próximo 2022.

La doctora Iria Bascuas es una de las profesionales del CHOP especializada en suelo pélvico y analiza por qué es fundamental la puesta en marcha de dicha unidad. Así, esta médica rehabilitadora comenta que “las patologías asociadas al suelo pélvico implican a los servicios de Rehabilitación, Urología, Ginecología y Cirugía general, así como a sus profesionales, fisioterapeutas, matronas, enfermería, ginecólogos, urólogos, etc. Es por esto que dicha unidad será multidisciplinar, porque la coordinación y la buena comunicación entre todos será fundamental para que los resultados sean óptimos”.

Si bien todavía está por definir el número de profesionales que integrarán dicha unidad, lo que está claro es que por parte del servicio de Rehabilitación, que en la actualidad dirige la doctora María Teresa Jorge Mora, estarán presentes un médico rehabilitador y un fisioterapeuta. En este sentido, la doctora Bascuas incide en que la importancia de la creación de esta unidad especializada radica en que “es fundamental una valoración y un tratamiento especializado en el caso de estos pacientes, porque es la única forma de lograr buenos resultados”.

En la actualidad, existen pocos datos sobre la prevalencia de los problemas de suelo pélvico entre la población, pero sí sobre las patologías que son consecuencia de ello. A este respecto, la doctora Iria Bascuas apunta que, además de los datos facilitados sobre la incontinencia urinaria, también son destacables los relacionados con la incontinencia fecal que alcanza una prevalencia del 25% en personas de la tercera edad, mientras que entre población de mediana edad, el grado de afectación se sitúa entre el 1% y el 7%.

Junto con el descenso de los órganos pélvicos por la vagina, estas dos patologías son las principales consecuencias del debilitamiento progresivo del suelo pélvico que, al margen de las propias molestas en sí mismas, también son desencadenantes de un importante impacto emocional en el paciente, “por lo que se cree que los datos de los estudios están infravalorados, porque a la gente le cuesta mucho hablar sobre estos problemas”, indica la médica rehabilitadora del CHOP.

Factores de riesgo

Si bien es cierto que entre la población está extendida la idea de que las patologías de suelo pélvico solamente afectan a las mujeres que dan a luz, lo cierto es que también están presente en varones y pacientes pediátricos, así como en mujeres que no necesariamente se han quedado embarazadas.

En relación a este aspecto, la doctora Iria Bascuas señala que “el parto es uno de los motivos por los que las incontinencias afectan más a las mujeres, pero no es el único factor de riesgo, hay otros que están relacionados con el sobrepeso, la obesidad, los esfuerzos físicos que se realizan de forma continuada tanto como en el trabajo o como al realizar deporte de alto impacto. También son factores de riesgo la edad, puesto que a mayor edad mayor posibilidad de verse afectados por este tipo de patologías, y las enfermedades que derivan en tos crónica como el tabaquismo o la bronquitis crónica. Asimismo, el sedentarismo también puede contribuir al debilitamiento de la musculatura del suelo pélvico”.

Tratamiento y prevención

A la hora de prevenir la aparición de estas patologías, la médica rehabilitadora del CHOP afirma que es fundamental “controlar los factores de riesgo, mantenerse en un peso adecuado, una correcta alimentación e ingesta de líquidos, para evitar estreñimiento, algo que aumenta mucho la presión sobre el abdomen por el esfuerzo que hay que hacer para defecar. Y también es importante realizar una actividad física regular de bajo impacto”.

Una vez diagnosticadas las patologías, en función de las mismas, los profesionales del servicio de Rehabilitación del complejo pontevedrés llevan a cabo con los pacientes una serie de ejercicios específicos para el entrenamiento de esta musculatura, un entrenamiento que, según asegura la doctora Bascuas, “deben ser siempre enseñados por un fisioterapeuta especializado, porque si no se realizan correctamente podemos estar trabajando los músculos que no corresponden e incluso generar esfuerzos que empeoren el problema que tenían previamente los pacientes”.

Por otra parte, esta médico rehabilitadora del Hospital Montecelo comenta que “en algunos casos, los pacientes incluso pueden necesitar algún trabajo adicional en la zona lumbopélvica u otras técnicas como el biofeedback, cuando las personas no son conscientes de su musculatura, o la electroestimulación, cuando los músculos del paciente están excesivamente débiles y no pueden hacer una contracción por sí mismos”, concluye Bascuas.

La importancia de la fisioterapia en el tratamiento

Los fisioterapeutas juegan un papel fundamental a la hora de llevar a cabo el tratamiento de rehabilitación del suelo pélvico. En numerosas ocasiones la fisioterapia es la única opción para lograr la recuperación de esta musculatura mientras que, en otros casos, esta se combina con tratamiento farmacológico y cirugía. Estos profesionales especializados están presentes en Atención Primaria y trabajan con aquellos pacientes que presentan dispareunia grado 1 (dolor coital durante la penetración), síndromes miofasciales o dolor pélvico, incontinencias urinarias y fecales leves, separación de los músculos rectos del abdomen también denominada diástasis abdominal, prolapsos de grado 1 y alteraciones del tono del suelo pélvico. En este sentido, a la hora de abordar las patologías del suelo pélvico desde esta especialidad, la fisioterapeuta especializada en Uroginecología y obstetricia Zulema García explica que “en primer lugar tomamos la historia clínica del paciente y luego realizamos una exploración física. A partir de ahí, establecemos unos objetivos y un tratamiento que siempre será personalizado. Aquí es muy importante dar a conocer al paciente qué es lo que le está pasando para lograr su implicación y una participación activa en la rehabilitación y lograr así resultados”. García comenta que “procuramos que la reeducación del paciente sea lo más fisiológica posible y siempre debemos adaptarnos al paciente. Es decir, no podemos trabajar igual con una paciente de 60 años que nunca ha hecho ejercicio que con una deportista cuya incontinencia tiene lugar a partir del tercer kilómetro de carrera”. En concreto, esta fisioterapeuta especializada destaca que algunas de las técnicas empleadas en Atención Primaria para abordar este tipo de patologías son el biofeedback, la electroterapia, la terapia manual, la electroestimulación o la neuromodulación periférica, entre otras.