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O Salnés tiene una veintena de puntos de recarga para unos 200 coches eléctricos

Coche eléctrico de la Policía Local de Vilanova, que fue la primera de Galicia en contar con un vehículo de estas características Iñaki Abella

El coche puramente eléctrico todavía es una rareza en el parque automovilístico gallego. Se estima que en Galicia suponen el 0,26 por ciento del total de turismos, y en la provincia de Pontevedra ese porcentaje es del 0,27. De acuerdo a estos datos, extraídos del censo de vehículos de 2020 de la Dirección General de Tráfico, entre los municipios de O Salnés y Ullán suman algo más de 72.500 turismos, de los cuales solo unos 200 son puramente eléctricos.

La infraestructura de recarga también es modesta en la comarca arousana. Electromaps tan solo contabiliza 22 estaciones en O Salnés, pero la mayoría se encuentran en hoteles y otros negocios privados. Solo cuatro pueden considerarse enteramente públicas.

“La venta de coches eléctricos e híbridos está teniendo una progresión bastante acelerada"

Antonio Bargés - Director comercial de Dalonga en Vilagarcía y Pontevedra

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El 9 de septiembre se conmemoró el Día Internacional del Vehículo Eléctrico, y Antonio Bargés, director comercial de Dalonga en Pontevedra y Vilagarcía, sostiene que la venta de este tipo de turismos se está incrementando. “Está teniendo una progresión bastante acelerada, aunque por el momento se ve más con el vehículo híbrido que con el puramente eléctrico”.

Según las estimaciones de Bargés, director comercial de la concesión de Citroën en Pontevedra y Vilagarcía, la venta de eléctricos aumentó sobre un 20 por ciento en los dos últimos años, mientras que el incremento en el caso de los híbridos fue del 40 por ciento.

El perfil del comprador es el de una persona de mediana edad, con un poder adquisitivo medio, “que quiere adelantarse a su tiempo y que piensa en la sostenibilidad del planeta”. Eso sí, el coche eléctrico rara vez es el vehículo principal de casa por las dudas que genera la autonomía y la infraestructura pública de recarga. “Se suele adquirir como un vehículo adicional, porque hoy en día sigue siendo más fácil recurrir al de combustión para los viajes largos”.

“La infraestructura de recarga va a aumentar mucho de aquí a dos años”

Antonio Bargés - Director comercial de Dalonga en Vilagarcía y Pontevedra

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De todos modos, Antonio Bargés es optimista. Recuerda que a día de hoy los modelos eléctricos ya ofrecen autonomías de entre 300 y 400 kilómetros, suficientes para quien no utiliza el coche con excesiva frecuencia o no lo necesita para viajes muy largos, y está convencido de que, “la infraestructura de recarga va a aumentar mucho de aquí a dos años”. En este sentido, anima a los Ayuntamientos a habilitar más estaciones públicas de carga.

Una veintena de puntos

En O Salnés hay una veintena de puntos de carga de coches eléctricos, pero están casi todos en negocios particulares. Casi la mitad, por ejemplo, se encuentran en establecimientos hoteleros o casas de turismo rural; hay también un par de ellos en supermercados; y los demás se encuentran en negocios tan heterogéneos como un tanatorio, un concesionario, un taller o una bodega de albariño.

Punto de carga de vehículos eléctricos situado en la sede de Protección Civil de Vilanova Noé Parga

La oferta de estaciones públicas es muy escasa en la comarca arousa, y prácticamente se limita a la existente en tres gasolineras (el Alcampo de Vilagarcía, la de la Autovía do Salnés, en Meis, y una de Sanxenxo) o a la existente en la sede de Protección Civil de Vilanova.

Vilanova es, precisamente, quizás el municipio que más ha apostado hasta ahora por la movilidad eléctrica. Su Policía Local cuenta desde año y medio con un vehículo de estas características, y el Ayuntamiento pretende adquirir tres más antes de que acabe este 2021, dos para el servicio de Obras y uno más para la policía. Asimismo, la administración municipal pretende ampliar el número de puntos de carga, habilitando alguno más en la nave de Obras de A Pantrigueira o el entorno de la plaza de abastos.

Ayudas públicas

Montar un punto de carga en el garaje de casa cuesta una media de 2.000 euros, pero la Xunta subvenciona hasta el 70 por ciento de esta inversión. Asimismo, Antonio Bargés recuerda que la administración ofrece ayudas de hasta 7.000 euros por la compra de estos vehículos, más limpios con el planeta.

El jefe de la Policía de Vilanova: “Nos va genial con este coche”


La Policía Local de Vilanova se convirtió a mediados de febrero de 2020 en la primera de Galicia en contar con un vehículo eléctrico. El alcalde, Gonzalo Durán y el vicepresidente Alfonso Rueda posaban satisfechos junto al vehículo, sabedores de que estaban iniciando un camino que, más pronto que tarde, tendrían que seguir muchos otros concellos.

El jefe de la Policía Local, José Luis Maquieira, recuerda que al principio no las tenía todas consigo. “Cuando tratas con algo desconocido siempre le pones pegas, pero la verdad es que ahora estamos encantados con este coche, nos va genial con él”. Se trata de un Nissan Leaf, y ofrece una autonomía de unos 260 kilómetros, más que suficiente para el trabajo policial de un municipio con las características del de Vilanova, que carece de servicio 24 horas.

Maquieira también destaca que en contra de la creencia popular de que las prestaciones de los vehículos eléctricos son inferiores a las de los de combustión, el que tienen ellos ofrece una mayor potencia, por lo que responde sin problemas ante cualquier emergencia. El jefe de la policía de Vilanova destaca también la gran comodidad de los coches eléctricos. “No hay olores ni ruidos, y el espacio interior es exactamente el mismo que en un coche de combustión”.

Otra ventaja, añade, es que los gastos de mantenimiento son inferiores a los de un turismo convencional de gasolina o gasoil. Otras entidades, como la Cofradía de A Illa, adquirió recientemente bicicletas eléctricas para el servicio de vigilancia.

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