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El curso arranca en los institutos con presentaciones al aire libre y nuevas aulas construidas en verano

Una de las dos nuevas aulas que permitirá eliminar el Bachillerato de tarde en el Castro Alobre.

Una de las dos nuevas aulas que permitirá eliminar el Bachillerato de tarde en el Castro Alobre. Noé Parga

Un total de 6.179 alumnos de ESO y Bachillerato vuelven hoy a las aulas en O Salnés y Ullán. También lo harán los estudiantes de FP y de enseñanzas de régimen especial como las escuelas de idiomas. Y es que este año todo el alumnado de los institutos inicia las clases el mismo día, mientras que el año pasado el regreso se hizo de una forma gradual durante varias jornadas con motivo de la pandemia de coronavirus.

Para garantizar el cumplimiento de los protocolos COVID (que se mantienen sin apenas cambios salvo la reducción de la distancia entre pupitres de 1,50 a 1,20 metros), algunos IES han decidido organizar las presentaciones al aire libre y por turnos, como es el caso del Castro Alobre, el centro de Secundaria más numeroso de Vilagarcía.

Por tanto las tradicionales bienvenidas en el salón de actos no podrán celebrarse este año porque “no cumplíamos los protocolos”, explica la directora, Mariola Rodríguez.

La antigua casa del conserje también se usará como aula. Noé Parga

De dos cursos en dos cursos completos

Los primeros en ser recibidos por sus tutores en el patio del instituto serán los estudiantes de 1º de ESO y 1º de Bachillerato a las 8.30 horas. Después le tocará a los de 2º de ESO, 2º de Bachillerato y del ciclo y por último a los de 3º y 4º de ESO. A las once acabarán las presentaciones y tras el recreo cada grupo irá a su aula para dar comienzo las clases ordinarias.

Adiós al Bachillerato en horario vespertino

El Castro Alobre ha podido renunciar al Bachillerato en horario de tarde -al que tuvo que recurrir el año pasado por falta de espacio- gracias a la construcción de dos nuevas aulas en el centro, una de ellas en la antigua casa del conserje.

El alumnado entra al recinto por tres accesos distintos, un mecanismo que utilizan los IES a los que se lo permiten las instalaciones, como también lo hace el Fermín Bouza Brey. Según su calendario de presentaciones, también serán escalonadas, con dos cursos simultáneos cada veinte minutos.

14 jóvenes sin plaza

Con respecto a la falta de plazas en la etapa no obligatoria, el Castro Alobre finalmente ha podido admitir a tres alumnos que estaban en lista de espera para entrar en 1º de Bachiller. Teniendo en cuenta que la primera persona del listado renunció a la plaza y las tres siguientes fueron aceptadas, se han quedado finalmente fuera catorce solicitantes, todos ellos de la modalidad de Ciencias. En Humanidades y Ciencias Sociales había once en espera y lograron todos plaza, según señala la directora del centro situado en San Roque.

Los catoirenses logran in extremis matricularse en Carril

En el Miguel Ángel González Estévez (MAGE) finalmente ningún estudiante se ha quedado sin plaza, aunque el equipo directivo ha tenido que sufrir jornadas maratonianas hasta la madrugada y, en resumen, enfrentarse a un auténtico caos organizativo debido a las instrucciones recibidas por parte de la Consellería in extremis. El principal problema en este instituto era la carestía de vacantes para albergar al alumnado de Catoira que tradicionalmente cursa Bachillerato en Carril (el municipio vikingo no tiene instituto). “El viernes día 10 a las cinco de la tarde nos comunicaron el listado de admitidos y tuvimos que llamar a las familias el fin de semana, algunas pensaban que era una broma. Nos pusimos en contacto con ellas para comunicarles la admisión y que tenían que matricular a sus hijos el lunes, es decir, ya fuera de plazo”, relata la directora, Rosa Gómez.

“El viernes a las cinco de la tarde nos comunicaron el listado de admitidos y tuvimos que llamar a las familias el fin de semana, algunas pensaban que era una broma. Les comunicamos la admisión y que tenían que hacer la matrícula ya fuera de plazo"

Rosa Gómez - Directora del IES de Carril

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Así, se han matriculado en el MAGE unos 35 vecinos de Catoira frente a una decena -aproximadamente- que lo hicieron en el IES de Valga. Algunas familias prefirieron asegurarse la plaza con antelación en el Ullán y no soportar la incertidumbre hasta el último momento de Carril. Además, este curso se ha dotado al concello vikingo de transporte escolar con el instituto valgués.

Gómez se queja de la situación, pues “la organización de un centro no se hace en dos días ni en cuatro”. Estos retrasos han provocado que ayer todavía se estuviesen organizando los grupos y horarios, y al mediodía ni siquiera estaba decidido cómo serían hoy las presentaciones. “La información inicial eran que viniesen a las 11.00 horas pero no va a poder ser. Tengo que convocar un claustro y a lo mejor hay que hacer las presentaciones al aire libre, pero no lo sé”, concluye la directora.

A Illa baraja movilizarse para conseguir más profesores

La decisión de Educación de recortar en número de profesores con respecto al pasado curso ha salpicado a todos los institutos, pero quizás con mayor virulencia al de A Illa, donde habrá cinco profesores menos que en el curso 2020-2021 y uno menos que antes de la pandemia y pese a mantener el mismo alumnado.

Una de las principales carencias que los padres han notado es la falta de un profesor de Pedagoxía Terapéutica, que se necesita para atender al importante número de niños con necesidades especiales que va a haber en este curso. En estos momentos, el IES cuenta con un responsable de esta área, pero forma parte del equipo directivo por lo que la mitad de su jornada la pasará en tareas de dirección por lo que “no va a poder compaginar como debería su labor docente, así que entendemos que Educación debería reforzar, al menos, esa área”.

Desde la ANPA entienden que, para disponer de una educación de calidad mínima es necesario contar, al menos, con el mismo número de profesionales que había en la plantilla del IES antes de la llegada de la pandemia. “Se solicitó a la inspección, pero esta lo denegó; hemos tratado de reunirnos con la Jefatura de Educación, pero no nos han recibido, así que no descartamos realizar algún tipo de protesta para que se cumpla lo que creemos que es de rigor, garantizar una enseñanza de calidad a nuestros hijos”, señalan.

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