Todo un clásico de As Revenidas ha vuelto a su escenario. Los Chikos del Maíz, uno de los grupos de rap de referencia para todo aquel que disfrute de la vertiente más combativa del género, actuó en la noche de ayer para todo Vilaxoán. Sus letras agresivas, cargadas de mensajes comprometidos con el antifascismo y las causas sociales, les han servido para conectar a través de ellas a toda una generación de jóvenes con los pensamientos progresistas y de izquierdas. Quienes gozaron con su puesta en escena ayer en As Revenidas lo saben bien.

–”Volver” es la última canción que han editado: ¿un canto a la importancia de la salud mental?

–Toni Mejías: Desde siempre, el rap ha sido mi manera de expresarme, de sacar lo que llevo dentro. Es por ello que aparece esta canción, fruto de mi interior y que me hace sentirme liberado. Le hemos dado una ambientación muy concreta, casi cercana a la timidez, que cierra el círculo que abrió hace unos meses el libro que saqué y que gira sobre este asunto.

–Nega: Es necesario reivindicar la salud mental, y Toni, con “Volver”, logra precisamente eso. Pone sobre la mesa un debate más candente que nunca, el de la necesidad de incluir por la puerta grande a la salud mental, así como otros problemas de salud como la visión o los de la boca, en las coberturas sanitarias públicas. Pero ya sabemos cómo es este país, cuando Íñigo Errejón lo sacó a la palestra en el Congreso, un diputado del PP le empezó a gritar improperios...

–No dan puntada sin hilo, cada letra de las suyas guarda una reivindicación.

–Nega: Para eso estamos. La sanidad pública requiere muchos más especialistas en salud mental. Si una persona pobre, durante el confinamiento por ejemplo, ha sufrido amagos de suicidio, o ha padecido alguna enfermedad mental, no es admisible que el Estado se desentienda y la deje a su suerte. Si cuando nos rompemos una pierna nos cubre la sanidad pública, ¿por qué cuando el problema es mental no lo hace?

"Si una persona pobre, durante el confinamiento por ejemplo, ha sufrido amagos de suicidio, o ha padecido alguna enfermedad mental, no es admisible que el Estado se desentienda"

–¿Cómo valoran el estado de su propia industria, la musical?

–Toni: Nosotros somos unos afortunados. Estamos pudiendo girar, pero muchos grupos se están quedando por el camino, así como infinidad de salas de conciertos. Esto va mucho más allá de los artistas de gran renombre, que están “forrados”, la industria también son los camareros de las salas, los organizadores de festivales, los guardias de seguridad, los técnicos de luces y sonido, los managers... La nuestra tiene muchas aristas, la industria cultural son miles de personas que hoy en día tienen una mano delante y otra detrás. Quizás nos ha faltado quejarnos un poco más, que parece que aquí solo nos fijamos en el turismo y en la hostelería.

–¿Esto puede suponer un golpe para los grupos combativos?

–Nega: Quizás este no sea el mejor momento para este tipo de grupos. Además de por la vertiente económica, por la de las ideas. La extrema derecha se ocupa de ponerle pegas a todo, de limitarlo todo, y es justo ahora cuando las conciencias se deben reactivar. Más allá de eso, sí creo que la obligación del artista que tiene un altavoz desde el escenario es al menos narrar lo que está pasando, porque para cantos a margaritas ya tenemos a toda una industria opresiva dominante actualmente para limitar los pensamientos.

Creo que la obligación del artista que tiene un altavoz desde el escenario es al menos narrar lo que está pasando, porque para cantos a margaritas ya tenemos a toda una industria opresiva dominante actualmente para limitar los pensamientos

–Galicia puede ser un buen ejemplo de renovación musical a través de la tradición.

–Nega: Creo que Galicia siempre ha tenido una industria musical con mucho “rollo”, siempre ha creado una escuela plagada de artistas comprometidos, como Ezetaerre puede ser actualmente. Además, ha tenido siempre muchos conciertos, festivales, buenas salas...

–Se ve que les gusta esta tierra, ya son un clásico en este festival.

–Toni: Festivales como este son muy importantes para crear la escuela de artistas de la que hablaba Nega. Pero no solo por ello nos gusta Galicia, yo mismo intento pasar mis vacaciones en las Rías Baixas, disfrutando de los paisajes y de la gastronomía, aunque suene a tópico. Solo que nos pilla muy a desmano Galicia, tuvimos que salir el jueves por la noche desde Valencia para llegar aquí a tiempo. Pero no nos importa: desde las primeras maquetas, las ciudades gallegas han sido aeropuertos fijos para presentarlas.

Chikos del Maíz en un paseo por el muelle de Vilaxoán antes del concierto de Revenidas Noé Parga

“Llevamos un poco mal eso de que la gente nos diga que les hemos cambiado la vida”

–¿Pesa la responsabilidad de haber inculcado el pensamiento crítico a toda una generación?

–Nega: Por supuesto. La gente que nos dice que les hemos cambiado la vida, que gracias a nosotros no sé qué... Solamente tenemos un grupo, nada más. Hay muchos mejores referentes que nosotros, infinidad de libros, y aunque es cierto que quizás hemos sido la primera piedra para muchos jóvenes, no estamos aquí para educar a nadie ni para lanzar mensajes reveladores que transformen por completo vidas enteras. Lo llevamos un poco mal, no buscamos ser los referentes de nadie.

–Aún así, sus mensajes son claros y muy directos.

Toni: Ser de clase obrera te inculca unos valores, hace que seas consciente de ciertas cosas, y tenemos esas enseñanzas marcadas a fuego. La música, desde La Polla Records, El Club de los Poetas Violentos, o las amistades, nos han ido inculcando ciertos valores que queremos trasladar nosotros en nuestras letras para que sigan vivos.

Nega: Como mínimo, nosotros debemos narrar lo que está pasando. El artista comprometido debe ser el contrapunto de los medios de comunicación, de Hollywood, que se afanan en venderle a la gente que solo se llega a algo con la “mentalidad de tiburón” y con el egoísmo por bandera. Más allá de eso, que cada uno haga lo que quiera con su conciencia.