Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Mil niños de 12 y 13 años se vacunaron ayer en Fexdega

"Es una lástima que no puedan empezar las clases con la pauta completa"

Estos dos hermanos se vacunaron ayer en Fexdega, aunque no tenías las mismas ganas uno que otro de hacerlo. Iñaki Abella

La de ayer no fue una jornada al uso en Fexdega. Había más ruido del habitual y también más gente. ¿El motivo? El inicio de la vacunación en niños de 12 y 13 años, que deben ir acompañados de un adulto para poder inocularse el suero contra el COVID. Los 1.300 adolescentes convocados en el recinto de A Maroma (1.000 por la mañana y 300 por la tarde) también llevaron un consentimiento firmado por sus padres o tutores para recibir la primera dosis, en este caso de Moderna. Ahora deben esperar cuatro semanas para administrarse la segunda, por lo que regresarán a las aulas (el 15 de septiembre) sin la pauta completa, un hecho que lamentaron algunos progenitores.

Xela Puga lleva el consentimiento para vacunarse.

Xela Puga lleva el consentimiento para vacunarse. Iñaki Abella

Es el caso de Marisol, una vilagarciana que acompañó a su hija Antía a Fexdega. “Mejor sería que tuviese las dos para empezar el curso”, comenta. La menor acudió al pabellón algo asustada por la mala experiencia que tuvo con las vacunas de los 12 años. Se ponen tres a la vez: varicela, meningitis y papiloma humano. En su caso se administró dos porque la varicela ya la había pasado.

Antía sufrió un síncope tras las vacunas. “Primero empecé a ver puntitos, luego perdí la visión y después me desmayé, perdí el conocimiento”, recuerda la estudiante, que tuvo que ser trasladada en ambulancia a un centro sanitario. Su madre tenía una cita médica ayer por la tarde y por precaución la anuló, para pasar todo el día con su hija.

Algunos menores no ocultaron su temor a las agujas. Iñaki Abella

Otros menores no ocultaban su temor a las agujas o la incertidumbre que le generaban los posibles efectos secundarios. No obstante, todas las personas consultadas coincidían en la necesidad de vacunarse contra el coronavirus. “Si no la ponemos todos, esto no se acabará nunca”, opina Selva, una madre de Vilanova.

“Si no la ponemos todos, esto no se acabará nunca”

Una madre de Vilanova

decoration

Anécdotas curiosas

Su hijo de 13 años se llama Brais y coincidió en la sala de espera de Fexdega con un compañero de clase que es su tocayo y que nació con unos días de diferencia. “Yo tenía ganas de vacunarme en un 70%”, confiesa el menor.

Durante la agitada jornada en Fexdega (había citas programadas de 9.00 a 14.24 y de 16.00 a 21.22 horas) se sucedieron otras anécdotas curiosas, como varios hermanos vacunándose a la vez (incluso trillizos) o dos adolescentes que nacieron el mismo día, sus madres compartieron habitación de hospital y no se veían desde hacía muchísimo tiempo. Por tanto la vacunación también tuvo un “efecto reencuentro”.

Horario flexible

Los padres y madres que están trabajando tuvieron que solicitar permiso en sus respectivas empresas para ausentarse y llevar a sus hijos a vacunarse. “Aquí pedí un justificante y sin problema. Pensé que íbamos a tardar más pero está siendo todo súper-rápido, muy fluido”, comenta Selva en la sala de espera de Fexdega donde las personas vacunadas deben esperar unos quince minutos para marcharse. “La pena es que la segunda dosis se ponga con el curso ya empezado”, lamenta la progenitora.

“Aquí pedí un justificante y sin problema. Pensé que íbamos a tardar más pero está siendo todo súper-rápido, muy fluido”

decoration

Cerca de ella está Eugenia acompañando a su hijo. “Nosotros vinimos fuera de hora y me atendieron sin problema. Los sanitarios son muy amables”, agradece la vilanovesa.

Aldán Cid, tras inyectarse la primera dosis de Moderna. Iñaki Abella

Dos accesos distintos

La mayoría de las familias ya traían el consentimiento informado de casa. Estos usuarios accedían al pabellón por una puerta y los que llegaban sin el documento, por la de al lado (ambas en la fachada principal). Había tres mesas con consentimientos y bolígrafos para cubrirlos y firmarlos. Como en todas las jornadas de vacunación, a las personas que llegan con mascarillas de tela se les proporciona una quirúrgica para que acceda al recinto.

Aunque en determinados momentos se formaron colas, estas avanzaban con agilidad, por lo que los adolescentes y sus familias no tuvieron que sufrir grandes esperas.

Hubo madres que quisieron inmortalizar el momento. Iñaki Abella

Miguel Carreiro, el coordinador de la vacunación COVID en Fexdega, se encontraba trabajando en uno de los ocho puestos abiertos. “Para hoy se han convocado a mil pacientes por la mañana y 300 por la tarde, pero habrá menos de mil por la mañana y más de 300 por la tarde”, señala el enfermero en alusión a algunos incumplimientos de los horarios de las citas. Y es que hay personas, por ejemplo, que trabajan por la mañana y llevan a sus hijos a Fexdega por la tarde pese a tener la vez en horario matinal. Esto es algo frecuente. Aunque se atiende a todo el mundo, se recomienda acudir a la hora de la cita en la medida de lo posible para evitar momentos de aglomeración.

“Para hoy se han convocado a mil pacientes por la mañana y 300 por la tarde, pero habrá menos de mil por la mañana y más de 300 por la tarde”

Miguel Carreiro - Coordinación de la vacunación COVID en Fexdega

decoration

Durante toda esta semana se administrarán las primeras dosis de la vacuna contra el COVID a arousanos de 12 a 16 años. “Todos los menores de 16 deben venir acompañados de un adulto y traer firmada la autorización”, recalca Miguel Carreiro.

Hoy completarán su pauta un millar de jóvenes de entre 20 y 29 años en Fexdega.

Un 75% de inmunizados

Según los datos facilitados ayer por el área sanitaria de Pontevedra-O Salnés, hasta el 22 de agosto se administraron 420.097 dosis. El 85,73% de la población está vacunada (235.345 personas): el 75,97 % con la pauta completa y el 9,76% tiene una sola dosis.

Evolución del COVID concello a concello

O Salnés, al igual que el conjunto de Galicia, lleva varios días registrando sucesivos descensos de casos de coronavirus tras la quinta ola, en la que se registraron incidencias históricas. Ayer la comarca computaba un total de 268 casos activos, lo que se traduce en 24 menos que el día anterior. Vilagarcía, el concello más poblado, sigue liderando la tabla con 74 positivos, si bien son cinco menos que el día anterior. Todos los demás municipios también experimentaron un descenso a excepción de A Illa, que se mantuvo en 12.

Después de Vilagarcía se encuentra Sanxenxo, con 65 contagios (uno menos en 24 horas). Le sigue Cambados, con 35 (tres menos) y O Grove, con 31 (seis menos).

El ayuntamiento meco, junto con el de Meis, son los únicos de O Salnés que están en el nivel alto de restricciones, aunque su situación podría variar tras la reunión del comité clínico de este mediodía.

Meis contabiliza 14 positivos (dos menos), Vilanova 13 (dos menos), Meaño 10 (cuatro menos) y Ribadumia 7 (uno menos).

Por niveles, estos tres últimos municipios mencionados se encuentran en el nivel bajo, así como también Pontecesures y Valga en el Ullán; Sanxenxo, Cambados, A Illa, Vilagarcía y Catoira en el medio y O Grove y Meis en el alto. Actualmente no hay ningún concello en Galicia en el nivel máximo de restricciones.

La Xunta ha suavizado los aforos en la hostelería y tanto Vilagarcía como Cambados y Sanxenxo pudieron reabrir los establecimientos de ocio nocturno el pasado fin de semana. En el resto de la hostelería del nivel medio se permiten las terrazas al 100% de ocupación (y 50% en interior).

Dos denuncias al ocio nocturno de Vilagarcía en el fin de semana

Este primer fin de semana con el ocio nocturno de vuelta a la actividad tras varios meses cerrado a cal y canto se saldó en Vilagarcía con dos únicas denuncias por parte de la Policía Local.

Según fuentes municipales, en ambos casos la infracción cometida fue que el establecimiento seguía abierto después de la hora establecida según su licencia. Por lo demás, los agentes no tramitaron más denuncias COVID este fin de semana.

Cribado en Catoira

El Sergas llevará a cabo hoy en Catoira un cribado para detectar positivos asintomáticos en horario de 9.00 a 14.00 horas en las instalaciones del Multiusos. Están citados mediante SMS 570 personas con tarjeta sanitaria en el centro de salud vikingo de entre 16 y 39 anos. Tres equipos se encargarán de tomar las muestras nasofaríngeas de las PCR.

Compartir el artículo

stats