El alcalde de O Grove, José Cacabelos, anunció esta mañana la cancelación de la Festa do Marisco, que tendría que celebrarse entre finales de septiembre y el puente del Pilar.

El regidor argumenta que la situación sanitaria impide organizar la fiesta con unos aforos mínimos que la hiciesen viable económicamente. Sobre esto, explica que el evento tiene un coste fijo inicial de 300.000 euros, que tendría que asumir íntegramente el Concello, y “no podemos permitirnos el lujo de adelantar ese dinero y después no poder recuperarlo”.

José Cacabelos señala que a finales de la primavera eran optimistas, puesto que los casos de coronavirus estaban bajando y se preveía que la situación mejorase todavía más a medida que avanzaba la vacunación. No obstante, no ha sucedido así, y la quinta ola ha castigado especialmente a O Grove, hasta el extremo de que en estos momentos es el único municipio gallego en restricciones máximas por COVID.

El Ayuntamiento sí preveía celebrar la fiesta en primavera, cuando la situación sanitaria estaba mejorando

El alcalde grovense indica que para que la fiesta fuese viable económicamente, tendrían que relajarse en gran medida las restricciones relativas al uso de mascarillas o los aforos, pero que ahora es muy previsible que eso no suceda a corto plazo.

Según declaraciones efectuadas esta mañana, para que el Ayuntamiento no perdiese demasiado dinero con la celebración del evento, sería necesario permitir un aforo de al menos el 75 por ciento en la carpa de degustación.

Pero la situación actual dista mucho de esos porcentajes, hasta el extremo de que a día de hoy solo se podrían cubrir el 30 por ciento de las plazas.

Además, prosigue Cacabelos, todo el público debería estar sentado, no se podrían permitir las colas y tendría que haber servicio de mesa. Por todo ello, el alcalde señala que tras muchas semanas esperando a que la situación mejorase, se ha decidido arrojar la toalla, “porque la esperada mejoría de la situación sanitaria no da llegado”.