El agente de la Guardia Civil de Tráfico Jesús Castro, nacido en Ourense hace 51 años y domiciliado en Ponteareas, casado y con hijos, perdió la vida ayer como consecuencia de un accidente de circulación ocurrido en Catoira cuando prestaba servicio, tal y como avanzó FARO DE VIGO minutos después del terrible suceso.

Pilotaba una de las motos de la benemérita por la carretera que une la localidad vikinga con Carracedo (Caldas de Reis), la EP-8001. Iba en auxilio de posibles víctimas tras recibir aviso de que se había producido un accidente cercano, en la Autopista del Atlántico.

Por causas que se desconocen, perdió el control del vehículo en el punto kilométrico 4,05, en un tramo curvo, de subida, en el que sufrió una salida de vía.

La moto del agente, tirada en el monte.

La moto del agente, tirada en el monte. M.M.

Como consecuencia de la misma recibió un golpe mortal, según informan los servicios de emergencias desplazados al lugar de los hechos, entre los que se encontraba Protección Civil de Catoira.

Todo sucedió al filo de las 9.05 horas, cuando las condiciones de visibilidad eran buenas y el firme estaba seco. El lugar en el que se produjo el suceso es un tramo en el que ya se registraron otros importantes accidentes de circulación en el pasado, al igual que en otros puntos de esta misma carretera de titularidad provincial.

Quizás el suceso más llamativo sea el registrado en octubre de 2010, en el punto kilométrico 1,8, con resultado de un muerto y 25 heridos de diversa consideración, algunos muy graves, tras volcar un autobús.

Viajaban en el mismo 39 invitados, entre ellos tres niños de corta edad, que acudían desde A Pobra do Caramiñal a la boda en Redondela de una pareja de jóvenes vigueses.

El fallecido, Carlos Ramos Santos, de 31 años, era natural del municipio pobrense, al igual que la mayoría de los ocupantes.

En octubre de 2011 fallecía una joven de 26 años de edad tras colisionar el turismo que conducía con otro, cuyo conductor resultó herido leve.

Sucedió en el kilómetro 4,5 de esa carretera EP-8001, que une Catoira y Caldas de Reis. La Guardia Civil de Tráfico explicaba entonces que había sido una colisión fronto-lateral de dos turismos.

En mayo de 2015 otro accidente de tráfico se saldaba con dos heridos tras salirse un vehículo de la vía que une la localidad arousana con Carracedo y arrollar a un peatón.

En junio de 2017  tres personas resultaban heridas en una colisión frontal entre dos vehículos en la misma carretera, que enlaza la comarca de Barbanza (Arousa Norte) y Catoira con la AP-9.

El año pasado se registraba otro aparatoso accidente, éste a la altura del punto kilométrico 2,3, consistente en una salida de vía con posterior vuelco.

Son solo algunos de los siniestros registrados en este vial que atraviesa el monte vikingo.