Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Una clase maestra digna de medalla

David Gómez, decatleta olímpico, visitó la escuela de atletismo de la Agrupación Mazí

El salto con pértiga centró la formación de David Gómez con una rápida evolución de los alumnos que luego buscaban el autógrafo del olímpico.

El salto con pértiga centró la formación de David Gómez con una rápida evolución de los alumnos que luego buscaban el autógrafo del olímpico. Noé Parga

El estadio de atletismo de Fontecarmoa nada tiene que ver con el de Tokio, pero sí tienen estos días una característica compartida. Y es que por ambos escenarios discurren estos días atletas olímpicos. Si en el lejano oriente el motivo es más que evidente, a miles de kilómetros de distancia de allí todo se debe a la celebración de la escuela de Atletismo del Agrupación Atlética Mazí.

Una clase maestra digna de medalla

Los 22 alumnos con los que cuenta este año la actividad iniciada a mediados del pasado mes de julio tuvieron ayer el privilegio de recibir una master class a cargo de un atleta de la talla de David Gómez. El que fuera decatleta en los Juegos Olímpicos de Atenas y Pekín centró el desarrollo de su formación en el uso de la pértiga para el salto de altura.

Con una didáctica tras efectiva como divertida, fue consiguiendo a lo largo de la mañana como aquello que parecía imposible se convirtiese en algo más accesible

decoration

Con niños y niñas entre los seis y los trece años de edad, el de O Rosal demostró tener una capacidad innata para tratar con los más pequeños. Con una didáctica tras efectiva como divertida, fue consiguiendo a lo largo de la mañana como aquello que parecía imposible se convirtiese en algo más accesible.

Por supuesto no faltaron las risas ni tampoco la dosis de psicología necesaria para convertir cualquier amago de frustración en una motivación mayor de cara al siguiente intento. La cercanía mostrada en todo momento con los jóvenes atletas hizo que el entrenamiento fuese toda una experiencia que ayude a contribuir a seguir practicando el atletismo mirándose en el espejo de aquellos que, como David Gómez, fueron capaces de llegar a competir en escenarios soñados.

Los pequeños posaron orgullosos para la foto de familia con su profesor de excepción. Noé Parga

También hubo tiempo para que los pequeños saciasen su curiosidad con preguntas sobre todo tipo. Desde el tiempo de entrenamiento dedicado a convertirse en una referencia del atletismo nacional a todo aquello que significaba para él haber competido en dos Juegos Olímpicos. Tampoco faltaron las preguntas más originales dentro de un ambiente distendido que tuvo en la firma de autógrafos el colofón a una jornada olímpica en Fontecarmoa.

Compartir el artículo

stats