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La llegada a Galicia de berberecho portugués contaminado genera tres alarmas sanitarias internacionales

La escasez de berberecho en Galicia parece animar las compras en Portugal.

La escasez de berberecho en Galicia parece animar las compras en Portugal. Gustavo Santos

Los productores portugueses han vuelto a introducir moluscos bivalvos contaminados en la cadena gallega de depuración y transformación de productos del mar. Esta vez se trata de partidas de berberecho afectado por biotoxinas que fue enviado, mayormente, a industrias conserveras de la comunidad autónoma. Y se hizo bajo supuestos certificados que acreditaban su salubridad, aunque no fuera así.

Una de las alertas sanitarias comunicadas.

Esto ha propiciado que se generaran tres alertas sanitarias a nivel europeo desde noviembre, la última la semana pasada, dando cuenta a los países miembros de la circulación de ese berberecho exportado desde Portugal para su empleo mayoritario en la elaboración de conservas, a pesar de estar afectado por toxinas del género lipofílico, entre las que destacan la diarreica (DSP).

Ácido okadaico

Según los informes sanitarios a los que ha tenido acceso FARO DE VIGO, ese berberecho presentaba índices elevados de ácido okadaico, es decir, una toxina producida por algas dinoflageladas unicelulares pertenecientes a los géneros Dinophysis y Prorocentrum, que son algunos de los elementos causantes de los episodios naturales popularmente conocidos como marea roja.

Cuando se dan condiciones favorables, la proliferación de esas algas provoca el fenómeno conocido como floración o afloramiento, haciendo que la toxina se acumule en el tejido de especies como el mejillón, la almeja y el berberecho, que si son consumidos por el hombre pueden causar un cuadro diarreico severo, conocido como intoxicación diarreica DSP, del inglés “Diarrhetic Shellfish Poisoning”.

Una de las notificaciones internacionales de alerta sanitaria. FdV

Sistema de Alerta Rápida para los Productos Alimenticios y Piensos (Rasff)

En cuanto se detectó que el berberecho portugués podía causar ese efecto se comunicó a todos los países, a lo largo y ancho del viejo continente, a través del Sistema de Alerta Rápida para los Productos Alimenticios y Piensos (Rasff), una herramienta que se encarga de difundir información entre los Estados miembros de la UE cuando se detectan riesgos para la salud pública, permitiéndoles así actuar en consecuencia y, si es preciso, retirar partidas de alimentos del mercado.

Marisqueo a pie en Galicia. Gustavo Santos

Esto significa, aunque no exista riesgo para la salud –por haberse detectado el problema a tiempo–, que los productores portugueses comercializaron berberecho contaminado y lo introdujeron en Galicia “amparándose en facturas y documentos de registro supuestamente válidos a nivel europeo”.

La toxicidad se detectó gracias a los avanzados sistemas analíticos de las empresas

Si se detectó la mercancía tóxica fue gracias a los controles microbiológicos y sanitarios que realizan las propias empresas gallegas, que son tremendamente estrictos, sobre todo si se comparan con los de otros países miembros. Y, desde luego, son mucho más exigentes que los que se realizan fuera de las fronteras comunitarias.

Unos mecanismos de control que son aún más minuciosos, si cabe, cuando se trata de producto portugués, ya que en este caso “los precedentes obligan a extremar las precauciones sanitarias”, confirman en depuradoras, cocederos y conserveras gallegos.

Confirmación oficial

Al detectar esas partidas de berberecho tóxico, lo que hicieron las empresas fue comunicarlo a las autoridades sanitarias competentes, las cuales, a su vez, fueron las encargadas de realizar los análisis oficiales que, a la postre, confirmaron la toxicidad del bivalvo. Así se generaron las alertas sanitarias europeas aludidas.

Berberecho vivo. FdV

Lo empresarios consultados no solo confirman tales extremos, sino que señalan que “esto que sucede con Portugal es algo que, lamentablemente, se repite con demasiada frecuencia, por lo que debemos ser extremadamente cautos en el manejo de su mercancía”.

"Este año hay una producción mínima de berberecho, prácticamente inexistente, y la única manera de seguir elaborando conservas y abasteciendo a los clientes es hacer acopio de producto extranjero”

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Lo achacan a la escasez

Los hay, incluso, que preferirían no tener que recurrir a los proveedores portugueses, pero confiesan que no les queda más remedio, ya que hay especies que, como el berberecho, tienen una producción claramente insuficiente en Galicia.

La caída de producción en la comunidad desde que se declaró la pandemia explica las compras en el país vecino

Los empresarios depuradores, transformadores y comercializadores consultados ayer, en relación con la llegada de berberecho contaminado por biotoxinas desde Portugal, sostienen que se está adquiriendo este bivalvo en el país vecino porque el producto disponible en Galicia no es suficiente para satisfacer toda la demanda existente en España.

Lo cierto es que desde que comenzó la pandemia se ha registrado un notable descenso de esta especie. Baste como ejemplo que en el primer semestre del presente ejercicio se subastaron en las lonjas de la comunidad 331 toneladas, y que en el mismo periodo de 2020 fueron alrededor de 320.

Nada que ver con registros como los alcanzados con anterioridad, ya que en los seis primeros meses de 2019 se habían subastado 667 toneladas de berberecho, mientras que habían sido 574 en la primera mitad de 2018 y 819 toneladas de berberecho en el mismo tramo de 2017.

“Este año hay una producción mínima de berberecho, prácticamente inexistente, y la única manera de seguir elaborando conservas y abasteciendo a los clientes es hacer acopio de producto extranjero”, reconocen destacados miembros del sector.

Berberecho gallego en buen estado. Su escasez lleva a las empresas transformadoras a adquirirlo en Portugal. Gustavo Santos

Los mismos que se aferran a los documentos del Sistema de Alerta Rápida para los Productos Alimenticios y Piensos (Rasff) de la Comisión Europea, en los cuales se hacen constar las llamadas “notificaciones originales” que dan cuenta de estos nuevos casos, incidiendo en el riesgo para la salud detectado en los envíos de berberecho desde Portugal.

La referencia está siendo Carril

Si se toman como referencia los años naturales para analizar la producción de berberecho en Galicia, puede decirse que en lo que va de 2021 se subastaron alrededor de 355 toneladas por valor de unos tres millones de euros; la mayor parte, 164 toneladas (845.000 euros) en la lonja de Carril (Vilagarcía).

El año pasado se despacharon en toda la comunidad autónoma casi 1.400 toneladas (más de 9 millones de euros); muy por debajo de las 3.442 toneladas de 2019 (21 millones de euros), las 2.482 de 2018 (15 millones de euros), las 3.082 toneladas de 2017 (16 millones de euros) o las 2.028 toneladas de berberecho colocadas en el mercado en 2016 (9 millones de euros).

Desde noviembre

Lo que hicieron las autoridades de control fue transmitir notificaciones de seguimiento sobre las medidas tomadas y el resultado de las investigaciones iniciadas en noviembre, cuando la primera empresa conservera de Galicia detectó materia prima portuguesa contaminada por toxina diarreica.

Berberecho en una depuradora gallega, ayer. FdV

La siguiente notificación del Sistema de Alerta Rápida para los Productos Alimenticios y Piensos se produjo el pasado 1 de junio, también por la localización en España de berberecho común o verdigón (Cerastoderma edule) llegado de Portugal.

La semana pasada

La tercera alerta europea de las que se tiene constancia es mucho más reciente, del pasado viernes, y alude a “berberecho de Portugal vivo con niveles elevados de biotoxinas lipofílicas”.

La lectura positiva que puede extraerse de todo esto es que, una vez más, parece demostrado que los sistemas de detección y alerta relacionados con la seguridad alimentaria funcionan correctamente en Galicia.

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