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La Variante Espiritual languidece en Arousa y recibe menos peregrinos que el año pasado

Un grupo de peregrinos aguardan ante la Estación Marítima cuando la Variante Espiritual no había sido golpeada por la pandemia. Iñaki Abella

Muy por debajo de las expectativas creadas. Esa es la sensación que tienen una parte importante de los negocios que han surgido al amparo de la Variante Espiritual del Camiño Portugués que transita por la comarca de O Salnés. La mayor parte han notado que el número de peregrinos ha caído de forma notable y se encuentra, incluso, por debajo de las cifras registradas el pasado año, cuando las restricciones eran todavía más duras.

“El pasado año, las empresas dedicadas a remontar el Ulla con peregrinos fuimos más o menos capeando la situación, pero este año no nos ha quedado otra que colaborar para tener gente y llenar los barcos, para que los viajes no fuesen deficitarios, subiendo un día uno y al siguiente otro, porque nos hemos encontrado con que no hay peregrinos”, explica Ramón Cardalda, propietario de uno de los barcos de pasaje asentado en el muelle de O Cabo y presidente de Presume Vilanova. Insiste en que “si el pasado año subías grupos de 15 o 20 personas prácticamente a diario, ahora hay días en los que tener cinco peregrinos ya es todo un logro, y con esa cifra no nos es rentable hacerlo a las empresas que nos dedicamos a esto”.

La situación también está afectando a los albergues, no solo por la ausencia de peregrinos sino que “los pocos que hay, en su mayoría, prefieren hoteles a causa del COVID-19, ya que no se arriesgan a compartir habitación con otras personas, pese a las garantías de seguridad que ofrecen todos establecimientos”.

Uno de los momentos en el que se contaba que iba a haber una presencia masiva de peregrinos era el pasado fin de semana. Coincidía con el 25 de julio, cuando gran parte de los peregrinos quieren llegar a Compostela. Sin embargo, apunta Cardalda, “para nosotros fue como un fin de semana cualquiera de este año, apenas notamos que nos encontramos en Ano Santo Xacobeo porque la cifra de peregrinos ha caído en picado, no solo con respecto a etapas anteriores a la pandemia, sino también con respecto al pasado año”.

Mancomunidade y Concello de Vilanova han separado sus caminos pese a ser uno de sus activos turísticos fundamentales

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Para el vilanovés es evidente que la Variante “ha pegado un bajón muy importante y creo que se debe a la falta de publicidad en los lugares donde hay peregrinos”. Lo curioso es que esta falta de publicidad se registra en el momento en que la Mancomunidade presenta a la Variante como su principal activo turístico y el Concello de Vilanova ha puesto en marcha la marca “Mar de Santiago”, que se fundamenta en que la Variante tenga peregrinos. Cardalda entiende que ambas instituciones deberían dejarse de duplicidades y guerras particulares sin ningún tipo de sentido y “trabajar en conjunto, como se hizo cuando se puso en marcha la Variante de la mano de Celestino Lores, de Amigos do Camiño Portugués, y verdadero responsable de que este camino haya llegado a alcanzar las cifras de peregrinos que ha tenido en años anteriores”.

Dar esos pasos es fundamental “si lo que les interesa a Mancomunidade y los concellos de verdad es que este producto sea conocido por los peregrinos; se están haciendo campañas, pero creo que de forma errada y sin conseguir el impacto esperado”. También considera necesario que en la web de la Mancomunidade que la publicita tengan presencia las empresas que dependen de la Variante, tanto las que se dedican al transporte de pasajeros entre Vilanova y Pontecesures como los diferentes albergues que se pueden encontrar por el camino que, en este momento, “no estamos incluidos”. También considera que “se deberían mejorar algunos contenidos en internet ya que es cierto que en la página web de la Mancomunidade existe información y la posibilidad de geolocalización, pero creemos que podrían incrementarse los contenidos de forma importante para darla a conocer entre los peregrinos”.

Como ejemplo, Cardalda pone uno de sus últimos viajes al albergue de Pontevedra, una de las paradas anteriores al desvío hacia la Variante Espiritual. En esas instalaciones “no había ningún folleto sobre la Variante, más allá de los que tenían las empresas, así, sin que nadie informe, sin ningún tipo de publicidad, pocos peregrinos van a elegirla porque no la conocen y continuarán por el Camiño Portugués”. De hecho, los pocos que han optado por recorrer la Variante en las últimas semanas “la conocían por haber visto fotografías de ella a algún contacto de redes sociales o por comentarios de amigos”. Es por ello que emplaza a la Mancomunidade y a los concellos a “patearse” los albergues del Camiño Portugués promocionando y dando a conocer la Variante Espiritual.

La mayor parte de los ciudadanos que recorren el itinerario de O Salnés son españoles y portugueses


Desde que hace casi una década se comenzó a hablar de la Variante Espiritual, este camino siempre ha tenido un importante componente internacional. Italianos, portugueses, brasileños y peregrinos del mundo anglófono eran una constante durante todos los años que se experimentó el crecimiento constante que la llevaron a destacar en muy poco tiempo. Sin embargo, desde que se declaró la pandemia de coronavirus, las limitaciones para viajar y las incógnitas sobre los posibles contagios han reducido el número de viajeros y las nacionalidades. El pasado año, durante el primer año de pandemia, el principal origen de los peregrinos fue el nacional, sobre todo de familias que, ante la imposibilidad de viajar a otras zonas fuera de las fronteras españolas optaban por realizar juntas el Camiño de Santiago y elegían la Variante. También hubo una gran afluencia de peregrinos del mundo lusófono, sobre todo Portugal. Los vínculos tan estrechos que la Variante Espiritual siempre ha tenido con el Camiño Portugués, del que depende, han permitido que muchos peregrinos portugueses elijan recorrer desde Pontevedra a Vilanova y remontar la ría de Arousa y el Ulla como penúltima etapa antes de llegar a Compostela. Este año, la mayor parte de los peregrinos también han tenido ese origen, una tendencia que se descarta que cambie mientras continúe el problema sanitario provocado por la pandemia. La posibilidad de recorrer el camino original y de descubrir lugares como la ruta da Pedra e da Auga es algo que siempre gusta a los peregrinos.

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