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El sueño olímpico de un vilagarciano hecho realidad

Aragonés posa con los aros olímpicos en la villa olímpica de la capital nipona.  | // FDV

Aragonés posa con los aros olímpicos en la villa olímpica de la capital nipona. | // FDV

El deporte arousano también tendrá representación en los Juegos Olímpicos de Tokyo. Una cita que llega con un año de demora respecto a su fecha inicial, pero sobre todo en una situación plenamente condicionada por el COVID.

Jordi Aragonés Pose, preparador físico de la selección española femenina de baloncesto, ya está en la villa olímpica para disfrutar de los que serán sus segundos Juegos tras un debut en Brasil 2016 que se saldó con una tan histórica como extraordinaria medalla de plata.

El viaje a tierras niponas ya casi hubiese merecido una medalla olímpica en sí mismo. El vilagarciano todavía recuerda la odisea vivida para volar desde Madrid a principios de semana. “Fue un viaje eterno. Tuvimos problemas porque hacía muchísimo calor y en esas condiciones nos informaron que hay problemas en vuelos transoceánicos. Además también había sobrepeso porque éramos muchísimos deportistas y muchísimo material, lo que retrasó muchísimo el viaje”.

Fue un viaje eterno. Tuvimos problemas porque hacía muchísimo calor y en esas condiciones hay problemas en vuelos transoceánicos. Además también había sobrepeso porque éramos muchísimos deportistas y muchísimo material, lo que retrasó muchísimo el viaje

Jordi Aragonés - Deportista olímpico en Tokyo

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Después de más de siete horas de espera en Barajas, esperaban todavía otras 12 horas más de vuelo para llegar a Tokyo. “Pudimos dormir algo en el avión, pero lo peor fue la llegada. Las medidas de seguridad fueron interminables. Tuvimos que hacer muchísimo papeleo además de llevar una PCR de entre 48 y 72 horas antes a la llegada. También hay una aplicación en la que te exigen unos datos de seguimiento. Tuvimos que pasar como cinco o seis controles y hacer un test de saliva. Cuando llegamos a la recogida de maletas y parecía que ya nos íbamos a ir del aeropuerto tuvimos que esperar como dos horas más por los resultados del test”.

El preparador físico vilagarciano en la villa olímpica nipona.

La odisea de un viaje interminable también pasó factura en forma de jet lag. Jordi Aragonés reconoce que “ya nos habían avisado que al viajar a Asia se nota más y tienes más dificultades para conciliar el sueño. Quitando el primer día que tomamos todos una pastilla para intentar adaptarnos, luego traté de regular los descansos de manera natural y la verdad es que cuesta mucho. En Río no me fue tan difícil”.

Precisamente y con respecto a lo vivido en Brasil, el preparador físico no pasa por alto las diferencias entre la dinámica de los deportista en unos y otros Juegos. “Hay mucha diferencia. En Río había muchísimo ejército en la villa. Te sentías muy seguro en todo momento. Aquí en Tokyo estamos los deportistas prácticamente solos, pero tampoco te puedes mover de la villa”, sostiene.

En Río había muchísimo ejército en la villa. Te sentías muy seguro en todo momento. Aquí en Tokyo estamos los deportistas prácticamente solos, pero tampoco te puedes mover de la villa

Jordi Aragonés - Deportista olímpico en Tokyo

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Entre las fascinaciones de convivir en un vecindario lleno de deportistas del máximo nivel se encuentra el coincidir asiduamente. “Es increíble el estar dando un paseo y encontrarte comiendo al lado de los jugadores de la selección argentina de baloncesto o ver a deportistas como los tenistas Tsitsipas, Cilic, Garbiñe Muguruza o Carla Suárez, o a Lydia Valentín. La verdad que son momentos muy chulos y que hacen tan especial estar en una villa olímpica”.

Una cuestión que sí echa de menos por el momento Aragonés es la posibilidad de disfrutar en directo de otras especialidades, “en Río disfrutamos mucho de ir a ver otros deportes. Pude ver a Nadal a Michael Phelps o competiciones de deportes colectivos. Aquí de momento no nos podemos mover. Solo vamos a entrenar o a jugar y volvemos a la villa, pero a ver si con el paso de los días podemos movernos un poco más libremente”.

Son unos Juegos especiales, pero siguen teniendo la magia de poder vivir momentos increíbles cada día en medio de gente de nivel top

Jordi Aragonés - Deportista olímpico en Tokyo

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Con todas las peculiaridades forzadas por el COVID, entre ellas el tener que realizar diariamente un test de saliva para descartar cualquier positivo, el preparador vilagarciano deja muy claro que “son unos Juegos especiales, pero siguen teniendo la magia de poder vivir momentos increíbles cada día en medio de gente de nivel top”.

Aragonés dirigiendo una tarea física durante un entrenamiento de la selección española.

Tras llegar a la selección nacional en 2013, el idilio de Jordi Aragonés con las medallas se ha mantenido inquebrantable. Cada año, a excepción de un 2020 en el que no se compitió internacionalmente, el vilagarciano residente en Polonia se ha mantenido fiel a su cita con el podio con la selección española. Dos oros y dos bronces en Campeonatos de Europa, una plata y un bronce mundiales y una plata olímpica, engrosan un palmarés extraordinario.

Desde su llegada a la selección en 2013, a excepción de un 2020 en el que no se compitió internacionalmente, el vilagarciano residente en Polonia se ha mantenido fiel a su cita con el podio con la selección española

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Este año, y tras finalizar en la séptima posición hace escasas semanas en el Eurobasket de Valencia, la fidelidad a las medallas pasa por lo que suceda en Tokyo. En este sentido, Aragonés Pose reconoce que “llegamos con muchas ganas. Hemos recuperado a una jugadora como Alba Torréns que es básica para nosotras. Sabemos que la clave va a estar en el primer partido contra Corea. Luego tocará Serbia a la que le tenemos muchas ganas porque nos eliminó del Eurobasket y terminamos la primera fase con Canadá. Queremos quedar primeras o segundas para eludir en cuartos a Estados Unidos o Australia”.

Con un estado físico de España en franca progresión, Jordi Aragonés confía en que Tokyo espere con otra medalla para la historia.

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