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El acceso a los bares dispara la petición de certificados de vacunación en O Salnés

Un vecino de Vilanova muestra el certificado de vacunación expedido en la farmacia de Caleiro.

Un vecino de Vilanova muestra el certificado de vacunación expedido en la farmacia de Caleiro. Noé Parga

Tomar un simple café o una mariscada en el interior de cualquier establecimiento hostelero a partir de mañana va a ser posible solo si se presenta una PCR negativa o un certificado de vacunación en el que se verifique que se ha completado la pauta. Esa circunstancia ha disparado por completo la petición de los mismos en las farmacias, los puntos donde se consigue de forma gratuita. Desde primera hora de la mañana, la petición de certificados fue una constante. “Hace varias semanas podían solicitarse tres o cuatro al día, pero hoy ya nos han solicitado más de 25”, explicaban ayer desde la farmacia vilagarciana Gómez Nistal.

El certificado es totalmente gratuito y se entrega presentando la tarjeta sanitaria y la mayor parte de los usuarios podían haberlo conseguido a través del programa Chave 365, pero había que activarlo 24 horas después de la vacunación, pero la gran mayoría de los usuarios no lo hicieron al considerar que el certificado solo serviría para realizar viajes. Sin embargo, las nuevas medidas han cambiado esa percepción . La farmacia vilagarciana no ha sido la única que ha tenido que hacer frente al aluvión de peticiones, ya que ha sido una constante en toda la comarca, en farmacias como la de María Lede Castro, en Cambados, o la Caleiro, en Vilanova de Arousa. Muchas de las personas que reclamaban ayer este certificado reconocían abiertamente que lo hacían para “poder tomar un café a partir de que se implementen las restricciones, porque sin él va a resultar imposible”.

El control en los establecimientos ya se antoja más complicado y levanta muchas dudas entre los hosteleros, llegando a reclamar la asociación Hostelería Federada de Galicia (Hosfega) que sea el gobierno gallego el que se encargue de velar por el cumplimiento de esta nueva normativa, advirtiendo que, de no ser así, se tomarán medidas legales al respecto.

La expedición de los certificados no fue la única actividad relacionada con el COVID de las farmacias en el día de ayer. Los establecimientos de la comarca comenzaban a vender los test de autodiagnóstico sin necesidad de entregar receta médica, una prueba que detecta la presencia de COVID-19 pero que no tiene validez más allá de “ofrecer tranquilidad o sacar de dudas a quien la realiza”. Pese a ese detalle, la mayor parte de las farmacias agotaron sus existencias en este primer día. En Cambados “recibimos una veintena de unidades y se agotaron en muy pocas horas”, explicaban desde Lede Castro, mientras que en Gómez Nistal de Vilagarcía habían agotado los de una prueba y tan solo quedaba alguno de cinco. En Caleiro las ventas no fueron tan espectaculares.

El precio de estos test de autodiagnóstico es relativamente asequible, ya que, dependiendo del laboratorio, oscila entre los 8 y los 10 euros y, aunque no tiene validez legal a la hora de certificar que se está libre de COVID-19.

Si cuentan con certificado durante las siguientes 72 horas las pruebas PCR o de antígenos que se realizan en clínicas privadas como Jacinto o Galea, donde la aparición de estos tests de autodiagnóstico ha reducido las peticiones en los últimos días. La realización de una PCR en estos establecimientos asciende a unos 150 euros , mientras que las de antígenos oscilan entre los 40 o los 50. La mayor parte de las pruebas que están realizando estas clínicas “son a personas que tienen previsto realizar un viaje al extranjero, que necesitan contar con un documento que demuestre que han arrojado un resultado negativo y poder acceder sin problemas al país de destino”.

La Festa da Conserva, que se iba a celebrar el último fin de semana de julio, ha sido aplazada No

Vilanova y Meaño aplazan sus eventos culturales

Los Concellos de Vilanova ay Meaño anunciaron ayer que van a aplaza ro suspender las actividades culturales previstas para este mes de julio ante la gran incidencia del coronavirus. Gonzalo Durán, alcalde de Vilanova, reconocía ayer que “con la incidencia de casos que tenemos en estos momentos resulta imposible llevar a cabo eventos como la Festa da Conserva, que se iba a celebrar el último fin de semana de julio”. Así, la intención del grupo de gobierno es aplazar todos esos eventos culturales para después del 6 de agosto, siempre y cuando, la pandemia lo permita. “Javier Tourís, edil de Cultura, lamentaba tener que tomar esta decisión pero, en el mejor de los casos, “tan solo supondrá un mes de retraso con respecto a las previsiones inciales”. Ante la situación COVID el Concello de Meaño ha decidido aplazar el programa cultural de verano, en el que para hoy viernes tenía emplazada para las 23 horas la proyección de la película “Zog y los Doctores Voladores” en Cobas. Y, la más esperada, un concierto especial de la BUMM con música de Disney, organizada en consonancia con la asociación Banda Unión Musical de Meaño, que estaba anunciado para mañana sábado en la Praza da Feira, concierto con música y voces solistas para las canciones, aderezado además con un espectáculo visual para una puesta en escena que prometía hacer las delicias del público familiar. Tano que, por primera vez este verano, se había anunciado ya completo el aforo de la plaza, sillas todas que estaban ya reservadas de hace una semana por parte del público. Informa nuestro corresponsal en Meaño,Tino Hermida.

Richar Santamaría, hostelero de Vilagarcía Noé Parga

“Contentos porque podemos trabajar, pero no agradecidos porque nos han maltratado”

Richard Santamarina empleaba ayer una analogía para describir lo que siente el sector por la posibilidad de abrir en interiores “es como cuando te están pisando el pie y dejan de hacerlo”. El hostelero vilagarciano reconoce que “estamos contentos porque al fin podemos hacer nuestro trabajo, pero para nada agradecidos, porque se nos ha maltratado hasta ahora, pero por fin parece que las administraciones comienzan a responsabilizarse de la situación”. De todas formas, Santamarina augura problemas a la hora de pedir PCR negativa o pautas de vacunación a los clientes porque “qué autoridad tenemos los hosteleros para hacerlo, se trata de información personal que no tenemos ni la obligación ni el derecho a pedir”. El hostelero vilagarciano insiste en que los locales son seguros y que no ha habido un sector que “hiciese tantos cambios como la hostelería para garantizar la seguridad de sus clientes, instalando todo lo que nos pidieron y más, pero somos siempre los que acabamos pagando la irresponsabilidad de otros”.

Diego Nogueira en el restuarante Pé de Cuba de Vilanova Noé Parga

“Esperemos que la gente actúe con responsabilidad y no nos la cargue a nosotros”

Diego Nogueira, propietario del Pé de Cuba de Vilanova, se mostraba satisfecho de poder abrir el interior de los establecimientos hasta un aforo del 50%. “Creo que la hostelería puede trabajar con seguridad con este porcentaje de ocupación interior y con todo perfectamente ventilado, por eso lo veo como un respiro para nosotros después de unos meses muy duros a causa de la pandemia”, explica. Lo de controlar que los clientes tengan una PCR negativa o la pauta completa de vacunación va a ser más complicado, por eso apela a la responsabilidad individual “a que la gente actúe con sentid, que entre a los locales solo quien pueda, porque los hosteleros no estamos cualificados para saber si la PCR que se nos muestra es real o no; parece que tenemos que hacer un poco de padres de la gente y se nos carga de responsabilidades que no deberíamos tener, por eso creo que se debe insistir en la responsabilidad individual de cada cliente”. Su establecimiento pasa de tener el interior cerrado a poder completar el 50% de aforo.

El cocinero cambadés Yayo Daporta Noé Parga

“Dadas las circunstancias, las medidas están bien, pero llegan un poco tarde”

El cambadés Yayo Daporta reconocía ayer que las medidas que se van a comenzar a aplicar mañana “nos van a permitir trabajar tras todas estas situaciones que hemos vivido, complementando el 30% de interior con los espacios de terrazas”. El cocinero cambadés, que cuenta con una estrella Michelín, reconoce que “dadas las circunstancias, las medidas están bien, pero creo que llegan tarde, deberían haberse aplicado unas semanas antes, lo que permitiría a los hosteleros trabajar, aunque fuese con una pequeña parte de su aforo, y evitar que la cifra de contagios se disparase”. En lo que respecta a ser los hosteleros los que controlen las PCR o las pautas de vacunación, Daporta apunta que “no somos policías y el consumidor sabe perfectamente que, si quiere venir a un restaurante, debe cumplir con alguna de esas directrices; afortunadamente, nuestro público ya está vacunado y eso ayuda a que puedan estar en interiores, el problema pueden ser las parejas con hijos pequeños, pero estamos en un mes en el que la climatología ayuda a permanecer en el exterior”.

Javier Olleros en el restaurante Culler de Pau de O Grove Noé Parga

“Dos años de pandemia y la única solución sigue siendo comprimir a la hostelería”

“Después de nueve meses cerrado y dos años de pandemia, intentando entender todo lo que nos rodea, no entiendo como la única solución es siempre castigar a la hostelería”. Así de contundente se mostraba ayer el cocinero grovense de “Culler de Pau”, Javier Olleros. Que esta decisión se repita una y otra vez “es porque falta un importante trabajo de gestión en algunas administraciones y recurren a la más fácil, comprimir a la hostelería mientras que otros sectores, como aviones o centros comerciales, están llenos a rebosar y no tienen estos problemas”. Olleros no duda en reclamar “la búsqueda de un equilibrio en la solución, la hostelería no es el único foco de contagio, ni siquiera es el lugar donde se registran más y somos un sector muy heterogéneo, por eso creo que hay que buscar un equilibrio para que no nos toque a los de siempre”. Olleros apunta que “hablo desde una posición privilegiada, ya que pudimos soportar el cierre, pero hay compañeros que lo están pasando muy mal y de los que nadie se está preocupando”.

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