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El ciclista vilagarciano Martín Rey logra el puesto 23 en el Campeonato de España júnior

Martín Rey durante uno de sus entrenamientos sobre rodillo.

Martín Rey durante uno de sus entrenamientos sobre rodillo. Iñaki Abella

El vilagarciano Martín Rey se clasificó en una destacada posición número 23 en el Campeonato de España júnior de ciclismo en carretera disputado este pasado domingo en la comunidad madrileña. Una prueba de 122,5 kilómetros entre Cadalso de los Vidrios y San Martín de Valdeiglesias que estuvo marcada por el calor, por cuanto la prueba, a mayores, se fijó para las horas centrales del día. Así, con salida a las 11.30 horas de la mañana, la carrera se dirimía al filo de las tres de la tarde con un termómetro por encima de los 40 grados.

Martín Rey cruzó la línea de meta con un tiempo de 3 horas, 14 minutos y 15 segundos, a 6:21 del campeón de España, que fue el castellano leonés Iván Romeo y que entraba en solitario aventajando en 1:25 al segundo clasificado. Los demás ciclistas fueron llegando muchos en un pelotón que entraba diezmado y roto. Un Iván Romeo que también se impusiera en el campeonato contrarreloj, y que llevaba una semana reconociendo el terreno y entrenando sobre el circuito

De los 140 corredores que tomaban la salida solo entraron y clasificaron en meta 79 bajo unas condiciones de calor extremo

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El calor hizo mella en los ciclistas gallegos, y tan solo dos de los nueve ciclistas de la selección autonómica acabaron la prueba, que fueron el propio Martín Rey (Emico-Erbi Bembibre castellano-leonés) y Sergio Lorenzo (Cidade de Lugo). El vilagarciano reconocía que “el calor, que era muy seco, y el viento, hizo más dura la prueba que el circuito en sí. Eso fue lo que provocó muchísimos abandonos”. Tanto que de los 140 corredores que tomaban la salida solo entraron y clasificaron en meta 79. Un hecho que da más valor si cabe al buen papel de Martín Rey.

Entre los abandonos también estuvo el del cambadés Rubén Fandiño que echaba pie a tierra en torno al kilómetro 80. Tal y como él mismo reconoció “en principio me iba encontrando bien pese al calor, pero a los 80 kilómetros me sobrevino de repente un bajón terrible. Me quedé sin fuerzas al instante, era terrible porque aquel calor, al filo de la una y media del mediodía caía a plomo, con una temperaturas que me comentaban alcanzaron a esa hora 43 grados, y que hizo la jornada realmente muy dura”. Tanto que aún ayer delataba su cansancio físico por el esfuerzo realizado.

Vuelta a Valladolid

Esta semana a ambos corredores arousanos les espera una nueva cita. A Fandiño con el maillot del Bathco cántabro, y a Rey con el Emico-Erbi Bembibre, disputando los dos la Vuelta a Valladolid, una competición que se inicia el viernes una prueba de tres etapas en Valladolid. “Confío en que el calor y los horarios que nos pongan –reconoce Rubén Fandiño– hagan la prueba más llevadera”.

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