Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Vilagarcía no tendrá Festa da Auga ni Combate Naval, pero sí conciertos

La pandemia impide un año más celebrar la multitudinaria Festa da Auga de Vilagarcía.

La pandemia impide un año más celebrar la multitudinaria Festa da Auga de Vilagarcía.

Este año tampoco habrá Festa da Auga. Ante la situación epidemiológica de COVID (con un importante repunte de positivos que han elevado a Vilagarcía al nivel máximo de restricciones), el Concello ha decidido huir de los actos multitudinarios típicos de las fiestas de San Roque. Así, aparte del Auga, tampoco se celebrará el Combate Naval que cada agosto reúne en la playa de A Concha-Compostela a miles de personas ni el desfile de carrozas ni tampoco la ofrenda floral al santo. “En general, cualquier acto que pueda convocar a mucho público y cuya seguridad sanitaria no pueda ser garantizada”, resumen desde Ravella, desde donde pide disculpas “por el trastorno que esto pueda causar”, si bien el gobierno local está convencido de que “la práctica totalidad de los vecinos y visitantes comprenderá las razones que llevaron a adoptar semejante decisión”.

Apoyo al comercio, hostelería e industria cultural

Con todo, la renuncia a los eventos multitudinarios de San Roque no significa que no haya fiestas de agosto. El equipo de Alberto Varela pretende elaborar una programación de animación social y también apoyar a dos sectores “que lo llevan pasando especialmente mal desde que comenzó la pandemia: la hostelería y el comercio”.

De este modo, siguiendo las pautas de 2020, se mantendrán los conciertos y también el Festaclown, que cada año gana adeptos. El cartel de las actuaciones musicales se presentará “en próximas fechas” pues faltan por cerrar “algunos detalles”.

Actos con aforo limitado y una empresa se encargará de la seguridad

Desde el Ayuntamiento señalan que serán actos de pequeño formato que, al igual que en las últimas fiestas de San Roque, tendrán un aforo limitado y condicionado por las normas vigentes en ese momento, con espacios acotados, control de acceso y aforo, medidas de higiene y distancia de seguridad.

Para ello, Ravella contratará a una empresa que se encargue de las labores de seguridad y control, de forma que los costes de producción se elevarán. “Aún así, el Concello quiere demostrar de este modo su apoyo a las industrias culturales y especialmente a los agentes locales gallegos, que llevan muchos meses en una situación muy difícil”.

El gobierno socialista confía en que vecinos, turistas, hosteleros y comerciantes sepan comprender las consecuencias de la crisis sanitaria en la organización de unas fiestas “que están muy limitadas” porque lo primero que se busca “es garantizar la seguridad de todos los actores”.

Compartir el artículo

stats