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Una caravana de más de 200 coches recorre Arousa contra las restricciones en la hostelería

Tras el primer trayecto de la caravana entre Vilanova y A Illa, los hosteleros se concentraron frente a la Casa del Mar isleña. Iñaki Abella

La hostelería de Arousa hace piña para reivindicar a la Xunta “un cambio de rumbo” en la política de restricciones COVID. El sector es consciente de que ante un aumento de positivos es necesario tomar medidas, pero están “hartos” de “pagar los platos rotos” en esta pandemia. “Llevamos año y medio sacudidos por otra pandemia: la de la criminalización del sector y el castigo sistemático por parte de las administraciones con motivo de las normas arbitrarias e injustas que se están implantando sin tener en cuenta la operativa y los usos que en este país se hace de la hostelería”, espetan los hosteleros de Cambados, A Illa, Vilanova y algunos de Vilagarcía, que ayer protagonizaron una caravana con más de doscientos coches por toda la comarca en señal de protesta.

Caravana de vehículos ayer por la mañana. | // IÑAKI ABELLA

El punto de partida: aparcamiento del bazar Otto, en la PO-307, Vilanova. A las diez y media de la mañana decenas de personas ya se encontraban en el lugar de la cita. Poco después llegaba la Guardia Civil de Tráfico para informar a la organización de las normas a seguir durante la marcha.

Hosteleros, proveedores y clientes se subieron a sus respectivos vehículos y emprendieron rumbo a A Illa haciendo sonar sus bocinas. En determinados puntos, como por ejemplo en el puente que une el pequeño municipio con el continente, el tráfico fue considerablemente lento, pero en otros tramos no tanto.

Concentración frente a la Casa del Mar con jamón incluido

Tras dar un rodeo por la isla, los manifestantes llegaron la Casa del Mar, donde estaba prevista una concentración a las doce del mediodía. Ante la falta de espacio, se ocupó la carretera, por lo que la avenida da Ponte quedó durante un buen rato cortada al tráfico. Los hosteleros desplegaron una pancarta que proclamaba “larga vida a la hostelería” y finalizaba con un “basta ya”. Algunos incluso añadieron a la movilización un curioso atrezzo: una pata de jamón. También una pandereteira animó la protesta, que se completó con sonoros y largos aplausos.

La Guardia Civil de Tráfico hablanco con los organizadores. | // IÑAKI ABELLA

A medida que pasaban los minutos la concentración fue ganando afluencia y cuando se empezó a correr la voz de que estaban multando a los vehículos mal aparcados, se encendió la mecha. Una muchedumbre corrió en masa por el medio de la carretera hasta las proximidades de los agentes de la Benemérita, si bien un miembro de la organización de la movilización ya estaba hablando con los guardias en aras de resolver dudas y calmar la situación. La sangre no llegó al río y los manifestantes abandonaron la calzada para que la avenida se pudiese reabrir al tráfico.

Carteles reivindicativos que llevaban los coches de la caravana. Iñaki Abella

El alcalde de A Illa, Carlos Iglesias, acudió a la avenida da Ponte a respaldar a los hosteleros arousanos. “Es el sector más castigado en este año y medio. El cierre en interior y un 50% de aforo en terraza se traduce en una situación terrorífica para ellos. Reclamamos que se arbitren medidas que permitan a esta gente trabajar, así como ayudas económicas para paliar esta situación”, expone el regidor isleño. “Hay que rehacer los criterios de este nivel alto de restricciones”, remarca.

"Tienen que arbitrarse ayudas económicas para el sector. La situación que están sufriendo es terrorífica"

Carlos Iglesias - Alcalde de A Illa

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Ángeles Martínez es una hostelera de A Illa que ayer cerró su negocio como protesta, al igual que el 99% de los locales de su pueblo (unos 40), de Cambados (unos 80) y de Vilanova (unos 50). “La hostelería no tiene culpa de la pandemia. Si hay un brote en una fábrica, cierra la hostelería, si hay un brote en una fiesta, cierra la hostelería. No es justo. Llevamos año y medio pringando los mismos y no hay derecho. La hostelería es segura. Nosotros cerramos a la una de la madrugada y hasta las seis hay fiestas y botellones”, se queja la propietaria del restaurante A Meca.

"La hostelería no tiene culpa de la pandemia. Si hay un brote en una fábrica, cierra la hostelería, si hay un brote en una fiesta, cierra la hostelería. No es justo"

Ángeles Martínez - Restaurante A Meca (A Illa de Arousa)

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Desde Cambados, Asile Suciu incide en la necesidad de cambiar los criterios para “que nos dejen trabajar”. “No nos pueden cerrar en pleno verano. ¿Qué hacemos con los empleados contratados?”, se pregunta.

"No nos pueden cerrar en pleno verano"

Asile Suciu - Hostelero de Cambados

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Desde Vilanova, Javier Jorge se muestra tajante: “No es normal que vayas al médico porque te duele un dedo y te corte una oreja. Pues así actúa la Xunta. Debería prohibir la venta de alcohol en los supermercados aunque fuese durante unos días”. “Esto solo es el principio y van a sumarse hosteleros de más municipios que van a subir del nivel. Deben controlarse los botellones”, reclama el hostelero vilanovés.

"La Xunta debería prohibir la venta de alcohol en los supermercados aunque fuese durante unos días"

Javier Jorge - Hostelero de Vilanova

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“Medidas ilógicas, desproporcionadas y completamente discriminatorias con el sector”. Son palabras de Ricardo Santamaría, presidente de la Asociación de Hostelería de Vilagarcía que acudió a la movilización a título individual, no como directivo de Ahituvi. Otros empresarios de Vilagarcía (y también de Carril) acudieron a la protesta, aunque la representación vilagarciana fue minoritaria.

“Son medidas ilógicas, desproporcionadas y completamente discriminatorias con el sector”

Ricardo Santamaría - Hostelero de Vilagarcía

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Ricardo Santamaría participa a título individual | // FDV

Increpan e insultan a los locales de Vilagarcía abiertos

“A algunos se les fue de las manos”. Así define un hostelero participante en la caravana de protesta la actitud que algunos compañeros tuvieron ayer a mediodía por las calles de Vilagarcía, increpando e insultando a los empresarios del sector que decidieron abrir sus establecimientos. Locales de A Baldosa y A Mariña, entre los afectados.

Los manifestantes, procedentes de A Illa, Vilanova y Cambados en su inmensa mayoría, se colocaban frente al bar en cuestión para animarlo a bajar la verja en señal de protesta. “No nos mires, únete”, proclamaban.

Los hosteleros se enfrentan a ellos mismos en Vilagarcía Manuel Méndez

Pero los cánticos fueron subiendo de tono y algunas voces llamaron “usureros”, “peseteros” o “esquiroles” a los hosteleros que tenían su negocio operativo. Incluso se dirigieron a los clientes por estar consumiendo en las terrazas.

En el Stocolmo, una mujer del grupo de manifestantes pintó una escultura de Juan Carlos Platis que el dueño de la vermutería colocó en la terraza. También se rompieron los carteles reivindicativos.

Acuerdo de la hostelería vilagarciana de cerrar desde las 17.00 horas

Tanto desde el Stocolmo como desde el Xoxés aclaran que el acuerdo al que llegaron los hosteleros vilagarcianos fue cerrar desde las 17.00 horas. “Somos la cabeza de turco de nuestros propios compañeros”, se quejaban tras los altercados.

La división en la hostelería vilagarciana es evidente. Incluso en el seno de la propia directiva de Ahituvi, donde la crisis desatada a raíz de las movilizaciones contra las restricciones ha llevado a hablarse de amenazas de dimisión y de bajas en la asociación, si bien por el momento no ha trascendido que se materializase ninguna. “Estamos resolviendo conflictos”, comentaban ayer por la tarde fuentes próximas a la directiva.

"En el grupo que tenemos de Ahituvi se llevó a cabo una votación y por mayoría se decidió cerrar solo medio día, desde las 17.00 horas. Por este motivo por la mañana estábamos abiertos”

Carmen Martínez - Propietaria del Pepe Quilé. Socia de Ahituvi

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Una hostelera de la avenida de A Mariña se muestra indignada con el trato recibido por parte de los compañeros de los municipios vecinos. “En el grupo que tenemos de Ahituvi se llevó a cabo una votación y por mayoría se decidió cerrar solo medio día, desde las 17.00 horas. Por este motivo por la mañana estábamos abiertos”, explica Carmen Martínez, del Pepe Quilé.

La hostelera cuenta que algunos establecimientos tenían reservas hechas para comer, algunas de ellas incluso pagadas, y no podían desatender a los clientes.

Actitud violenta

Advierte de la “agresividad” vivida ayer a las puertas de su local. “Recibí insultos, me llamaron de todo y una mujer que incluso me echaba la mano. No somos ni peseteros ni esquiroles; estábamos abiertos porque así lo hemos decidido por mayoría”, recalca Martínez. “Fuimos tratados muy injustamente. Este no es el camino, hay otras vías”, concluye.

Sin embargo los manifestantes consideran que “de nada vale abrir un día si vas a tener que cerrar dos o tres semanas” y apuestan por “luchar hasta donde haga falta” y “reivindicar” un cambio de criterio en el comité clínico para “dejar de castigar” a la hostelería, ahora que se sabe que la mayoría de contagios se producen en reuniones familiares y fiestas privadas, más de la mitad de la población está vacunada y la ocupación en los hospitales es baja. De hecho el de O Salnés no tiene ningún ingresado por COVID.

Incidentes en Fexdega: se abalanzan sobre los enfermeros

Los incidentes en A Baldosa o A Mariña no fueron los únicos registrados ayer en Vilagarcía. También en Fexdega, donde estaba programada una jornada de citación récord (3.800 pacientes mayores de 60 años para recibir la segunda dosis de AstraZeneca), hubo enfrentamientos. Fueron por la tarde.

Un reducido grupo de personas que estaba en la cola se puso nerviosa porque la vacunación iba con retraso y comenzó a proferir insultos hacia el personal sanitario. Según enfermeros afectados, “nos empujaron, se abalanzaron sobre nosotros y tuvimos que cerrar las puertas y avisar a la Policía Local”. Insisten en que fue un hecho aislado. Algunos usuarios se quejan de que por la mañana se atendía por orden de llegada por la tarde por lista.

Once positivos en el cribado de Cambados

El cribado a jóvenes de 20 a 39 años en Cambados arrojó un resultado de 11 positivos de entre las 1.152 muestras analizadas. Finalmente participaron un 46,8% de los convocados.

En cuanto a los casos activos, siguen con tendencia al alza en los cuatro concellos de O Salnés situados en el nivel alto: Vilagarcía subió en un día de 140 a 147, Cambados de 61 a 67, Vilanova de 43 a 45 y A Illa de 38 a 39.

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