Aunque su primera frase nada más conocer la sentencia fue la de que hay que respetar las resoluciones judiciales, el alcalde de Vilanova, Gonzalo Durán, no ocultaba ayer su desacuerdo con la resolución adoptada por el juzgado de primera instancia e instrucción número 3 de Pontevedra. Tal es así que anunciaba su intención de “recurrirla donde haga falta, como si es necesario llegar a Estrasburgo, porque considero que nadie me va a coartar el derecho de expresarme libremente”.

Para Durán no es el coste de la sanción lo que le preocupa, unos 360 euros, si no que “la sentencia coarte los derechos de libertad de expresión, unos derechos que son fundamentales y básicos en cualquier democracia”. Espera que en la correspondiente apelación el juzgado acabe modificando esta sentencia y está dispuesto “a ir hasta donde haga falta, porque, insisto, creo que es un derecho que no se puede perder”.

A mayores, el regidor cargó contra el PSOE, formación a la que acusó de “realizar una auténtica persecución política contra mi figura, una persecución de la que estoy cansado y hasta las narices, porque son incapaces de ganarme en las urnas y quieren deshacerse de mi en los tribunales, no lo voy a permitir”.

El regidor vilanovés llegó a contar con el respaldo de varios compañeros de formación durante aquellos convulsos días, en los que dio otra rueda de prensa, en la que líderes conservadores como Luis Aragunde, Salomé Peña o Luisa Piñeiro, comparecieron junto a él. En ella acusó a la Diputación de beneficiar “descaradamente” a Vigo”.

El "chacha para todo" le sale caro a Durán

La expresión “chacha para todo del anciano Caballero”, en referencia a la presidenta de la Diputación, Carmela Silva, le va a salir cara al alcalde de Vilanova, Gonzalo Durán. El juzgado de instrucción número 3 de Pontevedra ha condenado al regidor por un delito leve de falta de respeto y consideración debida a la autoridad en el ejercicio de sus funciones lo que le va a suponer abonar, durante un mes, 12 euros diarios en concepto de sanción. Al regidor vilanovés todavía le queda la opción de presentar un recurso de apelación, una opción que todavía está valorando pero que casi con toda seguridad va a ejecutar.

Para el tribunal, la frase “evidencia una falta de respeto o menosprecio hacia el principio de autoridad representado por la presidenta de la Diputación que excede el normal ejercicio del derecho fundamental de libertad de expresión”. La condena coincide con la que solicitó la Fiscalía en el juicio que se celebró el pasado día 1, ya que la acusación particular, ejercida por Carmela Silva reclamaba una condena pecuniaria bastante más dura, de 15 euros día durante dos meses.

Los hechos por los que se condena a Durán se remontan al 6 de octubre de 2018, cuando el regidor vilanovés, en plena rueda de prensa, cargó contra la presidenta de la Diputación de Pontevedra tras la paralización de las obras de ensanchamiento de la carretera de Baión.

Durante su exposición, Durán fue subiendo el tono hasta que espetó que la Diputación “ya no es un órgano administrativo, no es una administración, es un órgano político gobernado por el ayuntamiento de Vigo, por el anciano Caballero, y su chacha para todo que es Carmela Silva”. La frase provocó un auténtico terremoto político en la provincia de Pontevedra, una situación que le costó al regidor vilanovés enfrentarse a manifestaciones en las que se le tildaba de machista, e incluso, a condenas públicas por parte de muchos de sus homólogos, como la alcaldesa de Cambados, Fátima Abal, o el de O Grove, José Antonio Cacabelos. Incluso el PSOE comarcal se negó a sentarse con él en la Mancomunidade, una entidad de la que era el presidente.

Pese a todas esas circunstancias, Durán siempre se ratificó en sus declaraciones. Lo hizo en los días posteriores, cuando Carmela Silva anunció que iría a los tribunales, y lo hizo en sede judicial, al declarar que esas habían sido sus palabras, circunscribiéndolas a la crítica política, sin carga personal de ningún tipo. Es más, en su declaración ante la titular del juzgado llegó a afirmar que “son expresiones y comportamientos políticos que cree que tiene todo el derecho del mundo para decirlo”, a pesar de la carga peyorativa y con tintes machistas que escondía la afirmación.

Silva, por su parte, siempre defendió que esas descalificaciones tenían un trasfondo netamente machista e iban referidas a su condición de mujer. Siempre insistió en el Durán “no habría usado ese tipo de comentarios para el ejercicio político si fuese un hombre”.

Los enfrentamientos entre Vilanova y la Diputación fueron muy habituales en el inicio del mandato anterior por obras que estaban pendientes, como la remodelación del Auditorio municipal, la rehabilitación del Edificio Multiusos o la ampliación y mejora de la carretera de Baión, proyectos que acometían las dos administraciones y que se convirtieron en un arma política arrojadiza.