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Repunta la demanda en las guarderías públicas tras el año COVID: O Grove, Carril y Vilaxoán tienen lista de espera

La Escola Infantil Municipal de
 Vilagarcía.   | // IÑAKI ABELLA

Después de un año flojo con motivo de la pandemia para las escuelas infantiles (de 0 a 3 años), el próximo curso las guarderías públicas tendrán una mayor afluencia de niños. Y es que la demanda ha aumentado considerablemente, con lista de espera en algunos centros, como en la “Galiña Azul” de O Grove, la de Carril o la de Vilaxoán. Algunas escuelas se han quedado sin vacantes y otras han optado por reagrupar aulas para no dejar a ningún pequeño sin plaza.

En la mayoría de las guarderías municipales todavía se permite seguir solicitando plaza. No ocurre lo mismo con las dependientes del Consorcio Galego de Servizos de Igualdade e Benestar, que ya ha publicado las listas definitivas de admitidos (el 31 de mayo terminó el plazo de inscripción y ayer el de formalización de la matrícula).

Las autonómicas

De las cuatro autonómicas que funcionan en O Salnés, solo en la de A Illa la oferta es superior a la demanda, con tres niños admitidos en el grupo de 0-1 año, siete en el de 1-2 y dieciséis en el de 2-3. En total, 26 menores aceptados. Hay que tener en cuenta que en el municipio isleño funciona una escuela infantil privada que abarca hasta los 6 años y registra una gran demanda, incluso de familias de concellos vecinos.

La “Galiña Azul” de O Grove es la que registra una lista de espera más abultada, con 30 niños: 4 de 0-1 año, 10 de 1-2 y 16 de 2-3. Teniendo en cuenta que han logrado plaza para el próximo curso 71 pequeños, esto significa que se han quedado sin ella uno de cada cuatro solicitantes.

En Carril han entrado 65 niños y cinco permanecen en lista de espera, mientras que en Vilaxoán han sido admitidos 72 y seis han quedado fuera

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En Carril han entrado 65 niños y cinco permanecen en lista de espera, mientras que en Vilaxoán han sido admitidos 72 y seis han quedado fuera, lo que evidencia la necesidad de esta nueva escuela infantil que se construyó en el primer mandato de Alberto Varela. En ambos casos la lista de espera se centra en pequeños de 1 a 2 años.

Las municipales

Con respecto a las guarderías municipales, la de Vilagarcía espera poder absorber toda la demanda sin dejar a ninguna familia sin servicio. Para dar cabida a los tres menores que se han quedado sin plaza, ha pedido permiso a Inspección para aumentar las vacantes. La resolución no llegará previsiblemente hasta septiembre. Por ahora están aceptados 12 pequeños de 0 a 1 año, 76 de 1 a 2 y 85 de 2 a 3. En total, 173.

Vilagarcía ha tramitado un incremento de tres plazas para no dejar a ningún solicitante sin servicio

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En Cambados, la directora de la guardería municipal confirma que este curso bajó la matriculación con motivo del COVID y que para el próximo ha remontado. “Tenemos sobre 100 solicitudes para septiembre de las 142 plazas totales, pero todavía está llamando gente”, comenta.

En Ribadumia por el momento tampoco hay lista de espera, aunque no quedan muchas plazas libres. Por el momento para el curso 2021-2022 están inscritos 81 niños (la capacidad es para 95), que se reparten en 11 bebés, 31 de 1 a 2 años y 38 de 2 a 3. “En julio o en agosto vendrá gente a solicitar plaza. Algo similar ocurrió el año pasado, que empezamos con menos y después llegamos a 91”, comentan desde el centro.

El caso de la guardería municipal de Meis es similar al de Ribadumia, pues el COVID no afectó en gran medida a la demanda. “Estuvimos al 100% todo el curso y el próximo igual. Tenemos 39 plazas y hemos solicitado a Inspección llegar a 41 con una agrupación de 0-2 años”, indican desde el centro.

Vilanova reagrupa las seis aulas ante el "boom" de bebés

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También el de Vilanova se acogerá a las agrupaciones mixtas que permite la legislación. “Tendremos un aula de 0-1, una de 0-2, una de 1-3, una de 0-3 y 2 de 2-3”, informa la responsable de la escuela infantil, Alicia Sánchez. “Ahora mismo estamos llenos, con 94 plazas”, agrega. “Afortunadamente la gente empezó a salir de los ERTE y a trabajar y ya no hay tanto miedo al COVID”, opina.

Desde Valga consideran que la gratuidad del servicio para el segundo hijo y sucesivos también animó a las familias. De las 82 plazas de esta guardería están cubiertas para el próximo curso 59, pero todavía está el plazo abierto. En Pontecesures están las 53 completas, con una pequeña lista de espera “de 4 o 5 niños”

Las solicitudes de plaza para bebés se disparan en la municipal de Vilanova

¿Baby boom en Vilanova? La directora de la escuela infantil municipal, Alicia Sánchez, asegura que tanto para el próximo curso como en el que está en marcha ha aumentado la solicitud de plaza para bebés, es decir, de 0 a 1 año. Por ello, este centro educativo tiene previsto realizar agrupaciones en las seis aulas: una de 0-1, una de 0-2, una de 1-3, una de 0-3 y dos de 2-3 años.

“El pasado mes de septiembre, cuando retomamos la actividad, no se llenaron todas las plazas, aunque las que quedaron libres se fueron cubriendo poco a poco. Ahora mismo estamos al completo con 94 niños repartidos en seis unidades y para el próximo curso también está todo cubierto salvo las plazas del horario de tarde”, explica Sánchez, quien coincide con otras guarderías en que la gratuidad del segundo hijo ayudó a aumentar la demanda.

Recuerda que este centro dispone de un servicio complementario para niños de 3 a 8 años que funciona de 16.00 a 20.00 horas en invierno y en horario matinal en verano

Casos aislados de coronavirus en los centros educativos públicos hasta 3 años

La escuela infantil municipal de Valga ha funcionado todo este curso con un aula cerrada. “Cuando cerramos en marzo de 2020, con la declaración del estado de alarma, teníamos 82 niños, es decir, estábamos al 100% de la capacidad, pero empezamos septiembre con 56. La situación epidemiológica ha empezado a mejorar y para el próximo curso se han inscrito 65 alumnos; ha aumentado la demanda”, explican desde el centro educativo.

Personal de la guardería cifra en un único positivo la incidencia COVID en las instalaciones. “Fue un caso aislado, no tuvimos contagios masivos”, aclara. Desde la escuela de Vilanova se pronuncian en la misma dirección: “No tuvimos una gran incidencia COVID, solamente algún caso por contacto en casa”, dice la responsable del centro municipal.

Así, las guarderías públicas defienden que son seguras y que cumplen los protocolos sanitarios a rajatabla para proteger tanto a los niños como también a las personas que trabajan en ellas.

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