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El marinero del “Tucán Dous” murió ahogado tras ser arrastrado por la red

El "Tucán Dous", amarrado en el muelle de O Corgo.

El "Tucán Dous", amarrado en el muelle de O Corgo. FdV

José Luis Vidal Bea falleció el 9 de febrero de 2020 tras sufrir un accidente laboral a bordo del “Tucán Dous”, un barco de bajura con puerto base en O Grove que se dedicaba a la pesca del centollo.

Ahora puede decirse que cuando cayó al mar estaba aún con vida (se descarta un golpe mortal) y que la muerte le sobrevino por ahogamiento –la autopsia determinó fallecimiento accidental compatible con asfixia por sumersión–, a pesar de los desesperados intentos de sus compañeros por rescatarlo.

Como también se concluye que fue arrastrado al agua cuando se encontraba en popa largando las redes y éstas engancharon su pie.

"Es una práctica habitual en el sector que los marineros accedan indebidamente a esas encajonadas para facilitar las maniobras de largado de las redes”

Ciaim

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Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (Ciaim)

Así se desprende del informe emitido por la Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (Ciaim), dependiente del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

Este órgano detalla que el marinero “fue atrapado por la red en un pie, siendo arrastrado hacia el mar por la popa”, pudiendo dar la voz de alarma antes de caer al agua.

La encajonada del "Tucán Dous". Ciaim

A lo que añade que “quedó atrapado por la red, muy probablemente, al situarse sobre ella en la encajonada de popa”.

Y aunque “no se han podido determinar las causas” por las que se situó en ese espacio en el que se deposita el aparejo, el Ciaim resalta que “es una práctica habitual en el sector que los marineros accedan indebidamente a esas encajonadas para facilitar las maniobras de largado de las redes”.

Tras caer al agua, el tripulante que lo acompañaba alertó inmediatamente al patrón –solo estaban los tres a bordo–, quien paró máquinas tras situar el barco cerca del náufrago y antes de lanzarse en su ayuda, aunque sin éxito.

Rápida intervención del helicóptero Pesca 1

Los dos hombres que estaban en el agua fueron trasladados en el helicóptero Pesca I al hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, donde Luis Vidal falleció momentos después.

Intervención del helicóptero Pesca 1, con el “Tucán Dous” al fondo. Gardacostas de Galicia

El tercer tripulante se encargó de llevar el barco a puerto, escoltado por las embarcaciones que se acercaron en respuesta a la petición de ayuda, entre ellas el “Chubasco Tres”.

“Exceso de confianza”

El servicio de prevención que prestaba sus servicios a la empresa armadora realizó una investigación tras el accidente en el “Tucán Dous” de la que concluye que el marinero fallecido, José Luis Vidal Bea, cayó al agua arrastrado por la red.

Y “como causa básica” apunta a “una conducta distraída, achacable a un exceso de confianza”.

De ahí que el mismo informe incida en la necesidad de “delimitar más claramente la zona de trabajo segura en la popa mediante carteles” y en la organización de “charlas específicas para los trabajadores”.

Entre Ons y Sálvora

Lo cierto es que el relato de los hechos, ocurridos entre las islas de Ons y Sálvora, es estremecedor. Según el Ciaim, los tripulantes del “Tucán Dous”, de 16,30 metros de eslora, se encontraban realizando la última maniobra de largada de los miños, la red que se emplea en la captura del centollo.

La zona en la que se produjo el accidente. Ciaim

Eran las once de la mañana. El patrón estaba en el puente de mando y los dos marineros, en la cubierta de popa. Uno estaba “situado por donde se larga la red, en el pasillo de estribor, y el otro, en la crujía de la embarcación, a popa del puente de gobierno, a proa de los cajones de estiba de las redes, preparando las calas y las boyas de las artes de pesca”.

En ese instante el marinero situado a proa de las redes escuchó como Luis Vidal gritaba: “Atrás, atrás”. Cuando se giró para ver qué pasaba, “vio que salía despedido por el aire, cayendo al mar por la popa de la embarcación”.

Quedó flotando a estribor

El accidentado quedó flotando al costado de estribor del “Tucán Dous”, a la altura del puente de gobierno.

“Vio que salía despedido por el aire, cayendo al mar por la popa de la embarcación"

Ciaim

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El Ciaim apostilla que sus compañeros le lanzaron el cabo con intención de izarlo con ayuda del halador, pero era incapaz de agarrarlo. De ahí que el patrón decidiera ponerse un chaleco salvavidas y lanzarse al agua para atar el cabo al cuerpo de Luis Vidal e izarlo.

Estaba consciente, “pero progresivamente sus facultades psicomotoras se deterioraron”. Es esto lo que provocó la intervención en el agua del patrón, para intentar pasarle un cabo por debajo de los hombros y así poder recuperarlo.

Circuito cerrado de televisión

Que el marinero fallecido estuviera situado en la encajonada de la red durante el proceso de largado lleva al Ciaim a decir que no debería estar allí, “salvo en caso de enredo” del aparejo “y solo con la embarcación parada”.

En relación con esto, dicho órgano apunta que “el patrón debería supervisar la maniobra de largado en todo momento y controlar que el trabajador que realiza el largado no manipule la red, puesto que el atrapamiento puede producirse con cualquier parte de la misma”.

Pero también reconoce que “desde el puente hay una visión limitada de la popa”, de ahí que abogue por “disponer de medios eficaces de control, como la cartelería que indica el servicio de prevención o un sistema de circuito cerrado de televisión”.

A las 11.34 horas el helicóptero de Gardacostas de Galicia Pesca 1 ya tenía a bordo al primero de los náufragos, y solo cuatro minutos después, lo estaba el segundo, abandonando la zona en dirección al hospital a las 11.40, donde aterrizó apenas catorce minutos después.

Iñaki Abella Efectivos del Pesca 1 en un operativo de rescate.

Intentaron reanimarlo en vuelo

Durante el vuelo, desde el helicóptero confirmaban al Centro de Coordinación de Salvamento Fisterra, en Porto do Son, que el patrón del pesquero se encontraba aparentemente bien, mientras que a Luis Vidal se le estaba practicando reanimación cardiopulmonar.

Una vez en el centro hospitalario se certificó su fallecimiento.

Advierten de que ninguno de los tres tripulantes usaba chaleco salvavidas y de que podría haberle salvado la vida

La Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (Ciaim) se marca como objetivo investigar sucesos como el protagonizado por el “Tucán Dous” para “obtener conclusiones y enseñanzas que permitan reducir el riesgo de accidentes futuros, contribuyendo así a la mejora de la seguridad marítima”.

En este contexto, dicho órgano hace hincapié, refiriéndose al citado suceso, en que “ninguno de los tripulantes llevaba puesto el chaleco salvavidas de hinchado automático”, siendo ésta “una actitud muy extendida en la pesca y, en especial, en las embarcaciones que usan artes de enmalle” como las empleadas para el centollo.

Esto se debe a que “los tripulantes temen que las cinchas de ajuste del chaleco se enganchen en la red, provocando la caída al mar”.

Dicho lo cual, el Ciaim sostiene que “el chaleco salvavidas de trabajo habría minimizado, una vez hinchado, el ingreso de agua en los pulmones del fallecido, puesto que una de sus misiones principales es la de mantener la cabeza fuera del agua, independientemente de si el accidentado está consciente o no”.

Cabe apuntar que un año antes del terrible suceso, el “Tucán Dous” se sometió a una revisión de la evaluación de riesgos laborales. En aquella ocasión los dos marineros asistieron a un curso en el que se les pedía expresamente que no pisaran la red cuando se está largando y que usaran siempre el chaleco para mejorar su flotabilidad en caso de “hombre al agua”.

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