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Huir por miedo a una explosión

Un vecino contempla la zona afectada por el fuego

Un vecino contempla la zona afectada por el fuego

“Pasamos miedo pues temíamos una explosión”. Este es el resumen del sentir general en O Bodión, donde los servicios de emergencias desalojaron unas 25 viviendas tras el incendio de la conservera Jealsa.

Manuela y su marido viven justo enfrente de la fábrica. Asegura que todavía está impresionada y que en su retina sigue presente el “espeso humo del incendio”.

“Lo primero que nos mandaron hacer fue cerrar todas las ventanas y enseguida nos desalojaron; nosotros nos fuimos a casa de una hija hasta que pudimos regresar al anochecer”, relata con cierta desgana de revivir la dantesca jornada.

Pero enseguida se repone y recuerda que el del sábado fue un día muy tenso, tanto por el miedo a intoxicarse con el humo como por la “preocupación de que al llegar a casa me la encontrase igual que la dejé”. Hubo controles de la calidad del aire en todo momento.

Como ella, otros vecinos del lugar de O Bodión califican la situación como un “verdadero infierno”.

“El humo negro no nos dejaba casi ver y de pronto empezaban a saltar chispas y trozos de teja que crujían por lo que llegamos a temer un desastre”, recordaban otros vecinos del lugar. “Si no nos mandan evacuar tendríamos que escapar nosotros porque el humo era insoportable”, añadían en la conversación. A mediodía de ayer de aquella espesa humareda ya no quedaba más que un rastro blanquecino, aunque por momentos el olor a quemado volvía a recordarlo el viento.

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