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Martín Rey sabe que al éxito también se llega en bicicleta

Martín Rey en el rodillo que tiene en su habitación y donde completa sus entrenamientos. | // I. ABELLA

Su pasión por el ciclismo surgió de un flechazo. Una chispa que saltó del mismo pelotón de La Vuelta a España, a su paso por la comarca, para prender en forma de una ilusión sin condiciones. Así arrancó la relación con la bicicleta de Martín Rey, un joven de Vilagarcía que ahora compite en las filas del Club Ciclista Bembibre.

El vilagarciano entrenando en su casa y con el ciclismo en la pantalla de televisión.

“Me gustaba salir en bici, pero el paso de La Vuelta hizo que me enganchase”, reconoce. En una concatenación de hechos, su primera bicicleta de carreras apareció en una finca familiar de cuando su padre hizo sus pinitos de joven. A partir de ahí, la amistad de Martín con Iván y Daniel Bralo, vecinos de Rubiáns, le abrió las puertas a la posibilidad de encauzar sus ganas de adentrarse en el ciclismo de carretera.

Me gustaba salir en bici, pero el paso de La Vuelta hizo que me enganchase

Martín Rey - Ciclista júnior del Club Ciclista Bembibre

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Así fue como se le abrieron las puertas del Club Ciclista Teo. Dos años allí sirvieron para que el germen inicial siguiese tomando cuerpo. Con la intención de encontrar nuevos horizontes, Martín Rey no dudó a la hora de integrarse en el Club Ciclista Padronés-Aluminios Cortizo. Fue en esa época cuando empezaron a llegar sus primeras victorias, incluso en alguna carrera en Portugal como la que se disputa sobre los adoquines de una pequeña población de nombre Roriz. Unos resultados que no hacían más que incrementar sus ganas de seguir mejorando.

Empezaron a llegar sus primeras victorias, incluso en alguna carrera en Portugal como la que se disputa sobre los adoquines de una pequeña población de nombre Roriz

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Incluso el año pasado, ya como júnior de primer año, el club padronés le llevó a participar en destacadas pruebas de formación a nivel nacional como las vueltas a Talavera o al Besaya. Precisamente, con el ánimo de tener más presencia en competiciones fuera de Galicia, el pasado verano se consumó su llegada al Club Ciclista Bembibre.

El vilagarciano la semana pasada durante el Memorial Chely Álvarez en El Bierzo.

El vilagarciano la semana pasada durante el Memorial Chely Álvarez en El Bierzo.

Precisamente el pasado fin de semana participó en el Memorial Chely Álvarez sobre un recorrido de 86 kilómetros con pasos por las carreteras de El Bierzo. Una cita en la que el infortunio de una caída en el tramo final le apartó de la posibilidad de pelear por la victoria. Un gaje del oficio del que se ha recuperado para sumar experiencia con su participación estos días en dos citas en Cantabria. El camino hacia la élite ya se ha iniciado.

De cinco a seis días a la semana en la carretera

Cualquier propósito que se precie, especialmente en el ámbito del deporte, tiene que ir acompañado de una capacidad para el esfuerzo innegociable. Algo que el propio Martín Rey tiene muy claro y para lo que no escatima ni una pedalada en su preparación.

Con unos entrenamientos pautados por el entrenador José Abalo, cada semana cuenta con cinco o seis días de bicicleta en los que no faltan las tiradas largas de 130 kilómetros. Además, si el clima o las exigencias académicas juegan en contra, no falta la posibilidad del rodillo que tiene en su propia habitación para que el trabajo no haga caer a sus músculos en el olvido.

Reconociéndose como escalador aún en ciernes y con el espejo de Gustavo César Veloso, Martín Rey apuesta fuerte por demarrar en una gran vuelta.

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