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La restauración del cruceiro de Vista Alegre sigue pendiente del seguro de una empresa constructora

El monumento fue derribado hace dos años por una pala | La borrasca“Elsa” le dio la puntilla

Varal del cruceiro partido. | // I.A.

Reafirmar la estructura del cruceiro de Vista Alegre y reponer el varal y la cruz que lo coronaba, es una labor que el concello ha aparcado hasta que el seguro de la empresa que causó el daño lo asuma. Unos daños que, según afirmó Carlos Viéitez en el último pleno, rondan los 12.000 euros y que el informe municipal atribuye a la empresa constructora Taboada y Ramos que dañó la estructura por un accidente con una de sus máquinas. Eso sí, mientras no se resuelva la cuestión con el seguro, la reposición del monumento caído, puede dilatarse.

No en vano van ya camino de dos años transcurridos del daño ocasionado por el accidente en el mes de julio de 2019, cuando la firma realizaba trabajos en la carretera de Cobas.

Fue una mini-pala la que colisionó con la estructura durante una maniobra de estacionamiento.

A pesar del daño el cruceiro se mantuvo en pie, merced a una varilla metálica interna que soldaba internamente el varal agrietado con la cruz, y dejaba toda la estructura renqueante desde su base.

Toda vez que la reparación no llegó, el cruceiro que a expensas del invierno, y el 19 de diciembre la llegada de la tormenta “Elsa” le dio el golpe de gracia para derribar la estructura.

La cruz, de unos 200 kilos de peso, concebida por el escultor Paco Pazos para coronar el cruceiro (se mantenía sin ella desde que la anterior fuera abatida en los enfrentamientos por la secularización cuando la II República) se precipitó al suelo haciéndose añicos, lo mismo que el capitel corintio original.

Por su parte el varal octogonal, de unos 2,30 metros de altura se seccionaba a la altura de un metro, y la parte caída partía en dos trozos al pie del cruceiro.

Los hechos fueran denunciados ya por los vecinos de Vista Alegre (Cobas) en el concello cuando el accidente de julio. Pese a que los vecinos acreditaron el nombre de la empresa, las gestiones se han ralentizado.

Excluido de la restauración

Paradoja de la situación, la reposición de la cruz -en caso de poder reconstruirse la caída-, pasaría de partida por la Escuela de Canteiros de Poio, al no poder acometer dicha labor el propio escultor Paco Pazos que, sobre el papel y para perplejidad, no puede recuperar su propia pieza al carecer de titulación específica de restaurador.

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