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Apedrear coches: ¿Gamberrada o atentado?

José Conde, una de las víctimas, muestra el lugar desde el que tiran las piedras sobre la calzada.

José Conde, una de las víctimas, muestra el lugar desde el que tiran las piedras sobre la calzada. Iñaki Abella

Conductores que sufrieron durante el último mes –sobre todo en Semana Santa– el lanzamiento de piedras a la calzada desde un puente situado en Bamio (Vilagarcía), advierten de que “nadie puede estar tranquilo ante algo así” y piden que se adopten medidas de prevención y vigilancia, “antes de que tengamos que lamentar una auténtica tragedia”.

Aún “con el miedo en el cuerpo” y “mirando hacia arriba” cada vez que pasan bajo el puente desde el que se arrojaron los pedruscos a la carretera –sucede los fines de semana–, los damnificados sostienen que “este tipo de gamberradas no pueden tolerarse”.

Hablan, como se anticipó en exclusiva en FARO DE VIGO hace días, del lanzamiento de piedras sobre el vial comarcal PO-548, que une Pontecesures con Vilagarcía.

Prácticamente en los límites fronterizos de la localidad vilagarciana y Catoira –cerca del campo de fútbol de Bamio–, se encuentra ese puente desde el que se arrojaron las piedras, algunas “de cuatro o cinco kilos de peso”, aseguran los testigos.

Este acto de vandalismo, que muchos consideran “un atentado”, se repitió cada madrugada desde el jueves al sábado, después de que ya se produjeran este tipo de ataques con anterioridad.

“Fueron colocadas para hacer daño”

José Conde, al que todos conocen como “el panadero de Catoira”, se topó las primeras piedras atravesadas en la calzada a las cuatro y media de la madrugada del jueves, cuando se dirigía a Cambados.

“Eran piedras que alguien había puesto para hacer daño, porque estaban bien colocadas sobre el asfalto; aunque al principio no pensé en eso”, argumenta.

Pudo esquivarlas “de casualidad” y alertar a Emergencias. Al igual que tuvo que hacerlo al día siguiente y al otro, ya que la peligrosa situación se repitió “tres madrugadas seguidas”.

Durante esas jornadas pudo comprobar que “resultaron afectados varios coches, tanto por chocar con las piedras como por salirse de la carretera debido a ellas; y algunos con importantes daños materiales”, detalla.

Recuerda lo sucedido en la Autovía do Salnés hace dos décadas

Lo sucedido recuerda mucho los tristes episodios vividos a finales de los años noventa en la Autovía do Salnés, y más concretamente en los municipios de Meaño y Ribadumia. Como también se asemeja a los incidentes registrados en 2010 en varios tramos de la autopista AP-9 y en la autovía A-75 Verín-Chaves .

El puente desde el que se arrojan las piedras. Iñaki Abella

En esos casos el lanzamiento de piedras desde puentes o pasos elevados –algunas de las cuales llegaron a impactar con los vehículos e incluso a introducirse en ellos–, hubo que lamentar no solo daños materiales, sino también algunas víctimas.

Hay que recordar que varias personas resultaron gravemente heridas –entre ellas una mujer embarazada– a consecuencia del lanzamiento de aquellas piedras que, dada la altura de los puentes desde los que se arrojaban y la velocidad de los vehículos se convertían en auténticos proyectiles.

José Conde, el panadero de Catoira que se encontró las piedras en varias ocasiones, en el lugar de los hechos. Iñaki Abella

Esta vez, que se sepa, no hay que lamentar heridos de consideración, aunque sí hay personas claramente afectadas por lo sucedido.

Al hablar de ese lanzamiento de piedras en Bamio, cuya presencia en la calzada provocaron varias salidas de vía, puede citarse el caso de Silvia Leiro, una joven vilagarciana que trabaja en Catoira y que el sábado –a las cinco y media de la madrugada– sufrió uno de los ataques.

Los sospechosos son jóvenes

Tanto efectivos de Emergencias como de policía y Guardia Civil son sabedores de cuanto ocurre en Bamio desde hace tiempo.

Sospechan de un grupo de jóvenes que en una de las ocasiones incluso fueron vistos en el puente y a los que llegaron a perseguir por las pistas y caminos de la parroquia, aunque sin poder atraparlos.

Unas horas después explicaba en las redes sociales que unos individuos “que llevan tres días haciendo lo mismo, decidieron tirar piedras desde el puente de Bamio a la carretera para ver qué vehículo sufría el mayor accidente”.

El coche de Silvia Leiro. FdV

Esta mujer, que lamentaba que la policía no señalizara la zona ni alertara a los conductores tras el primer lanzamiento, añadía que llegó a colisionar con los pedruscos que alguien había colocado ocupando los dos carriles de circulación.

“Casi me lleva un camión por delante y una furgoneta hizo que me saliera de la carretera”, relata, convencida de que los autores estarían presenciando el espectáculo “escondidos como cobardes”.

“Casi me lleva un camión por delante y una furgoneta hizo que me saliera de la carretera”

Silvia Leiro - Víctima del apedreamiento

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Termina diciendo que tiene “familia y una vida que no les pertenece (a los agresores)”; como sucede con “otros muchos afectados que vamos a trabajar tranquilamente y nos exponemos a que unos niñatos acaben con nosotros”.

Llegan a impactar en los parabrisas

Todo esto es solo un ejemplo de lo sucedido en Bamio, pues como indican los testigos y víctimas de estos ataques, ya se habían producido lanzamientos similares durante los tres fines de semana anteriores.

“Y lo peor es que tanto colocan las piedras como las lanzan desde el puentes, llegando a impactar en el parabrisas de alguno de los turismos afectados”, aseguran los damnificados.

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