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A Illa promete firmeza con los caravanistas que aparcan mal o eluden las normas COVID

Coches aparcados a ambos lados de la carretera de acceso a O Carreirón, ayer por la tarde. |   // NOÉ PARGA

Coches aparcados a ambos lados de la carretera de acceso a O Carreirón, ayer por la tarde. | // NOÉ PARGA

La imagen de seis autocaravanistas charlando animadamente entre dos vehículos estacionados, sin mascarillas ni distancias de seguridad corrió ayer como la pólvora por A Illa. El edil de Seguridad Ciudadana, Luis Arosa, también vio la fotografía, y anunció que intentará por todos los medios que estas personas sean sancionadas por incumplir presuntamente de forma flagrante las normas contra el COVID.

En A Illa están muy molestos con la actitud de algunos autocaravanistas, al apreciar que en la localidad no cumplen como deberían con las obligaciones de usar la mascarilla o guardar la distancia social, necesarias para reducir el riesgo de contagio de COVID. Pero además, añade Arosa, hay un problema con aquellos que estacionan en lugares prohibidos para sus vehículos. “En la explanada asfaltada de O Bao solo podrían aparcar en el lateral pegado a la carretera, pero la realidad es que después aparcan en cualquier parte de la explanada”, sostiene el concejal.

Autocaravanas estacionadas en O Bao. | // NOÉ PARGA

Una situación que perjudica a otros usuarios, habida cuenta de que algunos conductores estacionan de tal modo que hipotecan de dos a tres plazas de turismos.

Por ello, Luis Arosa anuncia mano dura durante los próximos meses con los caravanistas que incumplan las normas. “Quisiéramos tener un área pública con servicios para las autocaravanas, pero no disponemos de un terreno público lo bastante grande para hacerlo”, prosigue el edil.

Por ello, Arosa hace un llamamiento a los turistas para que respeten las normas -tanto las sanitarias como las de aparcamiento-, y anima a los caravanistas a hacer uso de los campings.

A Illa ya ha adoptado algunas medidas para evitar que pueda descontrolarse el fenómeno del autocaravanismo, como evitar los aparcamientos en las zonas de tierra más próximas a O Bao o prohibir las pernoctas en las zonas de Espiñeiro y Gradín.

"Aquí llegamos a tener 106 casos de coronavirus, pero parece que ya se ha olvidado"

Luis Arosa - Concejal de Seguridad Ciudadana de A Illa

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Con la pandemia se ha disparado el interés por viajar en autocaravana. El verano pasado ya se notó un crecimiento exponencial de los vehículos de estas características en A Illa, si bien esta Semana Santa el movimiento fue menor del esperado, ya fuese por el cierre perimetral de las comunidades autónomas o porque hubo días de mal tiempo.

Pero también hay problemas con los turismos particulares. Ayer mismo, docenas de vehículos estacionaron en los dos márgenes de la carretera de acceso a O Carreirón, cuando solo está permitido en uno de ellos. La falta de policías locales impide articular un servicio de fin de semana, lo que favorece la picaresca en días de gran afluencia de gente a las zonas verdes y de costa, como el de ayer.

Aviso a los que se relajan

Luis Arosa hace un llamamiento a la prudencia, tanto de vecinos como de turistas, para no volver a caer en la espiral de infecciones del pasado otoño, cuando llegó a haber más de 100 positivos en la localidad. “A los que vienen de fuera hay que recordarles que A Illa no es un mundo aparte, donde no existe el COVID. Hay que tener dos dedos de frente y no hacer tonterías”.

Pero el concejal también pide precaución a los vecinos. “Se relajan tanto los de fuera como los de aquí, pero eso es así en todas partes”. “Aquí en A Illa llegamos a tener 106 casos, y estuvimos muy asustados. Pero parece que eso ya se ha olvidado”. De hecho, Luis Arosa avisa: en poco más de una semana se ha pasado de un solo caso de coronavirus a ocho.

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