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Emprender para dar vida a Vilaxoán

Marcia Olofsson, con su hijo Ragnar, su pareja Yess y su hermano Mauro, ayer en la panadería que abrirán en breves en Vilaxoán. Iñaki Abella

La panadería O Campo cerrada hace un par de años en la plaza Rafael Pazos de Vilaxoán volverá a tener vida en cuestión de semanas.

Tres jóvenes emprendedores procedentes de Barcelona (dos de ellos originarios de Misiones, Argentina) se han puesto manos a la obra para acondicionar con sus propias manos el local (dándole un lavado de cara y restaurando alguna maquinaria y utensilios antiguos para conservarlos) con el objetivo de abrir una panadería-pizzería de autor en la que las pizzas artesanas buscan convertirse en el producto estrella de un obrador donde los procesos industriales y los aditivos no tendrán cabida.

Todo artesanal, nada industrial

De ello se encargará Mauro Olofsson, quien atesora doce años de experiencia en el sector, siete de ellos en España. Empezó trabajando en panaderías industriales y pizzerías, pero hace cinco años comenzó a descubrir el mundo artesanal, así como los beneficios nutricionales de las distintas variedades de pan, por lo que él, su hermana y su cuñado han decidido centrar el proyecto precisamente en esta elaboración manual y cuidada, huyendo de productos procesados y apostando por los autóctonos. “Haremos todo en horno de leña, con masa madre y fermentaciones largas”, comenta Mauro.

Haremos todo en horno de leña, con masa madre y fermentaciones largas

Mauro Olofsson - Emprendedor

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Yess Fernández, encargado del marketing, añade que “las harinas son de Galicia, de molino de piedra, y las hortalizas con las que haremos las hamburguesas también serán locales”.

De Barcelona a Cee, Corcubión y Vilagarcía

Cuando vivían en Barcelona, cada uno de ellos trabajaba por su cuenta y allí comenzó a gestarse la idea de montar un negocio en común. Se mudaron a Galicia, concretamente a Corcubión, y de ahí a Cee, donde la idea de la pizzería maduró para convertirse en proyecto y la familia comenzó a buscar local. Encontraron el de Vilaxoán, en régimen de alquiler, y no lo dudaron: hicieron las maletas y en diciembre se instalaron en Vilagarcía.

Desde entonces ha sido un no parar. La pandemia no ayuda en la tramitación administrativa, aunque ya cuentan con todos los permisos para abrir el establecimiento, previsiblemente el próximo mes de abril.

Marcia Olofsson, la responsable e la gestión y área administrativa, agradece a la Fundación Érguete Integración que le hayan otorgado la viabilidad del proyecto.

Un bebé en plena pandemia

Ahora ella y su familia, a la que hace ocho meses se ha incorporado un nuevo miembro, Ragnar, nacido en plena pandemia, solo espera ser feliz en su nuevo hogar y “crear comunidad” con La Vikinga.

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