Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las trabajadoras de Galiña Azul secundan la huelga por el abuso de temporalidad

Los trabajadores de la Galiña Azul de Carril durante su acto de protesta. |  // I. ABELLA

Los trabajadores de la Galiña Azul de Carril durante su acto de protesta. | // I. ABELLA

Defienden su derecho a que se valore su trayectoria. |  // I. ABELLA

Defienden su derecho a que se valore su trayectoria. | // I. ABELLA

Todo el personal del Consorcio Galego de Servizos de Igualdade e Benestar, del que dependen servicios sociales como las escuelas infantiles de la Galiña Azul o centros de día para mayores, están inmersos en una huelga indefinida que ayer mismo empezó con sus primeras manifestaciones delante de cada uno de los lugares de trabajo. Una protesta que se repetirá cada jueves durante tres horas de inactividad mientras no llegue una solución por parte de la Xunta de Galicia. Así se realizó ayer en los centros de Carril, Vilaxoán, A Illa y O Grove con una concentración delante de cada centro.

El objetivo de esta huelga, convocada por la CNT (Confederación Nacional do Traballo) tiene como objetivo regularizar la situación de “todas las trabajadoras temporales en fraude de ley y abuso de temporalidad, independientemente de la forma de acceso a su puesto toda vez que la Xunta viene de incluir la práctica totalidad de las plazas en la última oferta de empleo público (OPE) a finales de 2020”, afirman desde el sindicato.

Las cerca de 1.500 personas, mayoritariamente mujeres, que trabajan para el Consorcio Galego de Servizos de Igualdade e Benestar, llevan años, e incluso más de una década, con una relación de temporalidad que se ha visto agravada sin la posibilidad de poder alcanzar una plaza fija debido a que no se promocionó nada a este respecto en los 13 años que llevan funcionado estas escuelas infantiles y centros de día dependientes de la Xunta de Galicia. Ni siquiera se adoptaron otro tipo de medidas en favor de la estabilidad laboral, condenando a las trabajadoras a una condición de precariedad que no garantiza para nada su continuidad en su puesto de trabajo a tenor de la decisión del gobierno.

Paralizar esa Oferta Pública de Empleo es la razón que ha llevado a la movilización en toda Galicia. El hecho de que no se garantice el puesto que vienen ocupando ha quebrantado a todo el colectivo de trabajadoras de las escuelas infantiles Galiña Azul y centros de día dependientes del gobierno autonómico.

La denuncia de abuso de temporalidad se cimenta en que transcurridos tres años en un puesto de trabajo de la administración pública se debe convocar un proceso selectivo. Además, las trabajadoras no consideran justo que se plantee un concurso oposición libre, sino que lo que se debería hacer es un concurso de méritos entre las actuales trabajadoras.

“Esta oposición llega fuera de tiempo”

El malestar entre las actuales trabajadoras dependientes de la Consellería de Política Social es absoluto y notorio. Es el caso de Natalia Treinta, de la escuela infantil Galiña Azul en Carril. “Llevamos más de diez años demostrando nuestra capacidad para el trabajo sin que se nos diese la oportunidad de promocionar y ahora, nos vemos en que todo lo que hicimos y trabajamos no vale. Queremos que se reconozca una fijeza en el trabajo”.

Cuando firme mi primer contrato, firme una interinidad hasta la oposición y la convocan ahora 11 años después y de manera libre para que pueda acceder todo el mundo a la plaza que yo llevo defendiendo todo este tiempo

Natalia Treinta - Trabajadora de la escuela infantil Galiña Azul de Carril

decoration

El hecho de enfrentarse a una oposición libre cuando no fue convocada en tiempo y forma, también exaspera el ánimo de las trabajadoras. “Llevamos en una situación de interinidad muchos años, eso es un fraude de ley. Cuando firme mi primer contrato, firme una interinidad hasta la oposición y la convocan ahora 11 años después y de manera libre para que pueda acceder todo el mundo a la plaza que yo llevo defendiendo todo este tiempo”, afirma. En la misma línea, la batalla por la defensa de su puesto de trabajo ya lleva episodios anteriores puesto que “ya luché judicialmente por una indefinición y la gané. El Consorcio recurrió, pero volví a ganar. Ahora tengo una indefinición no fija, que solo vale si en el caso de que me rescindan o no me renueven tendré derecho a una indemnización”.

Ruegan la comprensión de las familias

La medida de protesta cuenta también con el apoyo de muchas de las familias de alumnos de las escuelas y de usuarios de los centros de día. Con todo ello, el colectivo de trabajadoras ruega la mayor comprensión a este respecto debido a las molestias que puedan surgir. Cabe recordar que, mientras no se llegue a un acuerdo favorable, el paro de tres horas, concretamente de 8 a 11 de la mañana, se mantendrá de manera ininterrumpida todos los jueves. La posibilidad, apuntada en primera instancia por el Consorcio Galego de Servizos de Igualdade e Benestar, de que a la oposición pudieran optar con unos puntos adquiridos las actuales trabajadoras, tampoco contó con la aprobación. Para ello sostienen que las desventajas serían evidentes en la propia prestación del servicio puesto que se romperían los actuales grupos de trabajo, lo que repercutiría en una alteración de la dinámica actual en cada uno de los centros.

Compartir el artículo

stats