El Concello de Cambados recogió el pasado año más de 28 toneladas de ropa usada en la decena de contenedores que tiene repartidos por el municipio. Toda esta ropa fue destinada a dos entidades con las que existe un convenio de colaboración y que se dedican a programas de cooperación en países en vías de desarrollo. Se trata de Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela y de Humana-Fundación Pueblo para el Pueblo, que gestionan ellas mismas los contenedores.

Así, la empresa de inserción laboral, Arroupa Santiago, titularidad de Cáritas, recogió en los cuatro contenedores con los que cuenta un total de 16.460 kilogramos de ropa usada, 1.308 menos que el pasado año. Los cuatro contenedores están situados en Santa Mariña Dozo (7.261 kilogramos), iglesia de Corvillón (4.531), iglesia de Vilariño (2.397) y la de Oubiña (2.269).

Por otra parte, desde Humana también se dio traslado al Concello sobre los datos de recogida de los seis contenedores de ropa usada que tiene distribuidos y en los que se recogieron un total de 11.578 kilogramos. Los contenedores están situados en la avenida de Galicia (2.927 kilogramos), rúa dos Olmos (2.895), rúa de Sabugueiro (1.760), avenida da Coruña (1.622), avenida de Vilariño (1.459) y avenida de Vilagarcía (912).

Esta Fundación lleva a cabo campañas de sensibilización en torno a la importancia de la reutilización y el reciclaje textil para la protección del medio ambiente y como fuente de recursos para la cooperación en los países en vías de desarrollo. Esta Fundación lleva años apostando por la reutilización del textil, y sobre todo, participando en iniciativas de cooperación y desarrollo.

Datos positivos

El edil de Servizos Sociais de Cambados, Fernando Patricio, valoraba ayer como “muy positivos estos datos, ya que, a pesar de la pandemia y de los confinamientos, se está “manteniendo el volumen de ropa reciclada de otros años gracias a integrar a las distintas parroquias en este servicio”. Además, Patricio destaca que las empresas encargadas del reciclaje “certifican que todos los residuos no reutilizables generados fueron tratados con un gestor autorizado para su eliminación”, agradeciendo a los vecinos su colaboración.

El edil considera, además, que entre los objetivos de esta campaña estaba “transmitir a la población cambadesa los valores del reciclaje y la solidaridad entre vecinos, sobre todo en los casos en los que existen necesidades evidentes”.