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El mal tiempo y la escasa demanda generan en las lonjas cotizaciones propias de Navidad

Imagen de la lonja de O Grove en la que se observa que el producto escasea.

Imagen de la lonja de O Grove en la que se observa que el producto escasea. M. Méndez

El tren de borrascas que azota Galicia desde hace semanas se hace notar en las lonjas y plazas de abastos, donde hay menos producto a la venta del que suele ser habitual. Y, desde luego, mucho más caro que de costumbre, incluso situándose en cotizaciones propias de las fiestas navideñas, como demuestra el hecho de que en los mercados municipales pueda encontrarse la almeja a unos 30 o 40 euros, y que la fina cotice en las rulas a 66.

Esta situación provocada por los temporales y la disminución de pedidos –a la espera de que el Día de san Valentín pueda propiciar cierta recuperación de las ventas en las plazas el sábado–, se concreta en una menor actividad de la flota de bajura y, en consecuencia, menor diversidad en los puntos de primera venta.

La llegada de mercancía a la lonja para su pesaje y subasta. | // M.M.

Tanto los pescadores como los vendedores de las plazas y pescaderías saben que cada año se repite una disminución de la demanda durante las semanas posteriores a las fiestas navideñas.

Pero también saben, e insisten en ello, que a causa de los temporales y la pandemia la “cuesta de enero” parece tener cada vez mayor pendiente, de ahí que se esté prolongando en lo que va de febrero.

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Subasta de pescados y mariscos en la lonja de O Grove Manuel Méndez

En algunos puertos la escasez de producto es realmente significativa, al igual que lo es la subida de precios experimentada por muchos de los pescados y mariscos debido, precisamente, a las dificultades para conseguirlos.

Sucede, por ejemplo, con bivalvos como la almeja y el berberecho, amenazados o muertos ya a causa del brusco descenso de la salinidad. Y claro, la consecuencia directa del descenso de capturas es la subida de precios, en algunos casos, como se decía anteriormente, con cotizaciones que recuerdan mucho a las manejadas en vísperas de Navidad.

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Una subasta de centollo en la lonja de O Grove Manuel Méndez

Todo esto (descargas escasas y precios altos) se aprecia en prácticamente todas las lonjas. La de O Grove, sin ir más lejos, vendió el miércoles 241 kilos de almeja fina, con un precio máximo que superó los 65 euros; 942 de japónica, la mejor a casi 15; y 186 kilogramos de babosa, que llegó a estar por encima de los 27 euros el kilo. Como también destacan los 14 euros pagados por el besugo.

El tirón del centollo ya no es tanto, pero su precio sigue elevado

Esta “rula”, como se ha explicado en múltiples ocasiones, es una de las más importantes de Galicia y, sin duda, una de las referencias para la pesca de bajura. Sobre todo, en lo que al centollo se refiere, considerado en este puerto el rey de los mariscos.

A estas alturas la campaña iniciada en noviembre va a menos, pues su momento fuerte llega en vísperas de Navidad. Esta circunstancia, unida al mal tiempo y la caída de la demanda, hace que la flota apenas se centre tanto en este crustáceo.

De ahí que el miércoles solo se subastaran 548 kilos de esta especie, con un precio máximo de casi 19 euros por kilogramo.

También 281 kilos de choco, con un tope por encima de los 10 euros, 53 de lenguado, a casi 20 el kilo y 69 de pulpo, que situó su techo en 10 euros.

La misma tendencia

Ayer se mantuvo la misma tendencia, es decir, pocas capturas y precios altos. De ahí que salieran de la lonja meca 231 kilos de babosa, con un máximo de 28 euros, y que con la fina (242 kilos) se rondaran esta vez los 66 euros.

Del mismo modo, el máximo de la japónica (972 kilos) fue de 215 euros, el berberecho (224 kilos) rozó los 13 y el rodaballo se vendió a 25.

En cuanto al centollo, en esta jornada fueron 405 kilos y su tope llegó a 20. El del bogavante estuvo en 37 euros por kilogramo.

Arranca la temporada del centollo en Galicia Manuel Méndez

Las otras lonjas

En las demás lonjas, como se indicaba anteriormente, los precios también son altos, en sintonía con la escasez de producto disponible.

Las adversidades meteorológicas y la mortandad limitan la actividad en Carril, donde la anguila sale a ocho euros

La sucesión de tormentas y la mortandad de bivalvos detectada a causa del incremento del agua dulce en la desembocadura del Ulla causaron importantes problemas en bancos marisqueros como los de Rianxo y Carril.

Esto condicionó la actividad extractiva durante toda la semana, ya que los mariscadores optaron por dejar de faenar. Esto hace que las subastas, si es que llegan a realizarse, se limiten a cantidades casi testimoniales de producto que se despacha a precios realmente elevados.

El lunes, por ejemplo, se subastaron en el puerto de Carril solo once kilos de babosa, con un precio máximo de 21 euros, así como 22 kilogramos de almeja fina, en este casi a 35 como primer “mío”.


El berberecho, a 15 euros

La subasta se completó con alrededor de 72 kilos de japónica, que alcanzó los 9,80 euros, y 209 kilos de berberecho, que llegó a cotizarse a casi 15 euros el kilogramo.

Ya el martes los únicos registros que constan en la lonja de Carril son los de venta de anguila, cuya campaña ararrancaba este mismo mes en el río Ulla. Se vendieron 415 kilos de este escurridizo pez, capaz de marcar un precio único de ocho euros el kilogramo.

En Cambados la almeja babosa superó los 28 euros, la fina se acercó a los 44 y la japónica cotizó a 13,35; mientras que en A Illa sus topes estuvieron, respectivamente, en 29, 57 y 12,50 euros el kilogramo.

En la lonja isleña, por cierto, el camarón llegó a los 90 euros y el berberecho se pagó a casi 22.

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