Tras las sentencias de Meaño, pocas opciones le quedaban al alcalde de Vilanova y expresidente comarcal, Gonzalo Durán, a las que aferrarse. La última bala era la denuncia contra la convocatoria del pleno en el que su sustituta, Marta Giráldez tomó posesión, pero esta, salvo recurso, se cayó el pasado lunes, con la sentencia emitida por la sala número 2 del Contencioso Administrativo, que considera que el pleno se convocó de forma correcta y sin ningún tipo de irregularidades.

La sentencia desmonta, uno por uno, todos los argumentos que presentó la demanda. Así, no solo resalta que los nombramientos de Meaño, con los que pretendía “paralizarse o reputar como contraria a derecho la constitución de la junta de la Mancomunidade, son hoy perfectamente válidos y eficaces, sin que hayan sido anulados por ningún órgano jurisdiccional”. Además, hace hincapié en el hecho de que la elección de los representantes no es “una voluntad electoral ciudadana, sino un acto administrativo ordinario adoptado por el pleno de cada Ayuntamiento, ya constituido”, sin que intervengan los ciudadanos ni directa ni indirectamente.

Otra de las cuestiones a la que se agarraba Durán era a la solicitud con la que se consiguió convocar el pleno, una solicitud que firmaban varios ediles que todavía no habían tomado posesión, entre ellos, la alcaldesa de Cambados, Fátima Abal, que en el mandato anterior había delegado en el nacionalista Víctor Caamaño su representación. En la sentencia se indica que “el argumento de la demandante no se sostiene, y frente a él se señala que la actora omite deliberadamente, y con palmaria mala fe, un inciso de los estatutos que echa por tierra su ejercicio”. Para la sala de lo contencioso “la petición de convocatoria de, nada menos que la sesión constitutiva excede, con mucho, lo que ha de entenderse como administración ordinaria”, que es lo que realizan los miembros que están en funciones. Así, los que tienen capacidad para realizar la petición de convocatoria de la sesión constitutiva “son los miembros ya formalmente elegidos por cada uno de los municipios que conforman la Mancomunidade”, entre ellos la propia Fátima Abal.

También califica la paralización de la actividad en la Mancomunidade como “una voluntad meramente obstruccionista o, al menos, belicista, desde un punto de vista jurídico por mor de la configuración de la actual junta directiva”. Reconoce que la suspensión inicial tuvo un espíritu garantista, pero que, una vez que se desestimaron las medidas cautelares, el ente debería funcionar, sobre todo al considerar que “lo que se tenía que decidir en los procedimientos judiciales de Meaño no era imprescindible para la constitución de la junta mancomunada. Todos estos motivos han llevado a la desestimación del recurso que presentó el Concello de Vilanova contra la constitución del pleno comarcal.

La sentencia es todavía recurrible por el Concello de Vilanova, pero legitima la toma de posesión de Marta Giráldez en diciembre de 2019, después de que la propia secretaria decidiese a dar el paso que Durán se negaba, el de convocar el pleno de constitución de la Mancomunidade que supondría el adiós del vilanovés a la presidencia del ente tras haber conseguido el PSOE los apoyos suficientes para desbancarle.