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Los clubes se ven obligados a paralizar la actividad tras las nuevas restricciones

Boxeo y taekwondo han optado por cerrar las puertas a la espera de que se suavicen las medidas restrictivas | El atletismo tira de internet y siempre con la mascarilla

Un corredor con mascarilla en la jornada de ayer.   | // NOÉ PARGA

Un corredor con mascarilla en la jornada de ayer. | // NOÉ PARGA

La pandemia ha trastocado por completo todo, incluso una actividad saludable como es la práctica deportiva, que ha visto como gran parte de las competiciones se paralizaban por completo mientras no se consigue doblegar la curva de la tercera ola. Estas nuevas restricciones, que no afectan a aquellas competiciones de ámbito nacional, han obligado a reinventarse a muchos clubes o, directamente, a cerrar las puertas ante la imposibilidad de entrenar. Fútbol y baloncesto tienen paralizadas sus actividades autonómicas, aunque ambos deportes llegaron a hacer intentos o, directamente, arrancar la competición. Otros llevan sin competir desde finales de 2019.

Un ejemplo de esta situación son el boxeo y el taekwondo. Jonny Hermida, del Club de Boxeo Arousa, reconocía ayer que su federación “ha decidido parar todo, al menos, durante los próximos quince días y eso es lo que vamos a hacer”. Con entrenamientos individuales y con mascarilla habían subsistido desde el mes de junio pasado, pero falta la competición, que no existe desde finales de 2019. “Cuento con seis jóvenes que comienzan a destacar, pero en nuestro deporte resulta totalmente imposible competir porque no hay espacios adecuados, por lo que tengo un buen grupo de competidores que no pueden competir”. Hermida ya redujo a una veintena el número de alumnos con anterioridad y se centra en que “el club mantenga sus puertas abiertas en el futuro intentando superar esta situación”.

Situación muy similar vie Miguel Cuevas, del Club de Taekwondo Olimpic, que ha decidido cerrar hasta “cuando nos dejen regresar con cierta normalidad”. La última competición que disputaron sus pupilos se remonta a diciembre de 2019, un Campeonato de España de Exhibición. Desde entonces, la actividad en el club se mantiene con un centenar de licencias, una cifra inferior a las que habitualmente tiene la entidad. El club cuenta con un buen número de deportistas con licencia nacional pero “sin un campeonato de alto nivel a la vista y tal y como están las cosas, hemos optado por no arriesgarnos, cerrar y comenzaremos cuando nos dejen”.

Las medidas no solo afectan a los deportes que se practican en interiores e individuales. El remo es una modalidad deportiva colectiva al aire libre y en un entorno, previsiblemente, libre de COVID-19, pero también ha tenido que suspender su actividad, pese a que había fijado en el calendario el inicio de la competición de bateles, a mediados de febrero. Así lo reconoce el presidente de Vilaxoán, Gelo Tarrío. “Nosotros volvemos a estar como en el mes de marzo y a intentar capear la situación lo mejor que podamos”. Con las instalaciones cerradas por decisión municipal, la única opción que tienen es que “los remeros realicen ejercicios de mantenimiento en casa porque el calendario que estaba más o menos fijado va a haber que modificarlo y volver a comprimir todo, igual que el año pasado”.

Otro club que también ha optado por regresar a una situación muy similar al mes de marzo pasado es el Atletismo Mazí. En estos momentos, cuenta con dos licencias nacionales que, esperan, puedan entrenarse en las pistas de Fontecarmoa. El resto de regreso a casa y a tirar del programa “Zoom”, sobre todo con los más pequeños. “Volvemos a plantear sesiones a través de esta plataforma con los más pequeños, más que por el entrenamiento, por la posibilidad de que puedan seguir socializando, aunque sea a través de una pantalla de ordenador”, explica Isidro Fernández. Eso con los más pequeños, el resto cuentan con una serie de directrices y “analizaremos la posibilidad de quedar con ellos para que puedan realizar entrenamientos individuales ajustándonos a las normativas, como correr con mascarilla”. El club ya venía instando a sus integrantes a usar la mascarilla en todo momento y celebraba entrenamientos de un máximo de cuatro personas. En ellos se aprovechaba la amplitud de las pistas de Fontecarmoa para que estuviesen alejados.

Licencias nacionales, instalaciones municipales

Uno de los deportes que mejor se ha adaptado a la situación COVID ha sido el piragüismo, donde se consiguió sacar adelante un buen número de pruebas, posibles sobre todo, gracias a la distancia de seguridad que permite la piragua y a que se celebra al aire libre y en el agua, entorno poco proclive para el virus. Con licencia nacional desde la categoría infantil, los clubes pueden entrenar, aunque en algunos casos, pueden encontrarse con trabas puestas desde las propias administraciones, como reconoce el presidente de la Federación Alfredo Bea. “No tiene lógica que algunos clubes tengan que dejar en los carros las piraguas si quieren entrenar porque tienen las dependencias municipales cerradas, mientras el fútbol, un deporte de contacto, no tiene ningún problema”, explica. Un ejemplo de esa situación fue el club de O Grove, el Breogán. En ese municipio estuvieron cerradas las dependencias municipales, incluido el centro de usos náuticos, obligando al club a dejar a la intemperie el material y a desplazarse a Verducido para poder entrenar al no poder hacerlo en condiciones en O Grove, circunstancia que ha incrementado sus gastos. Otros clubes, como O Muiño o Náutico de Pontecesures no han tenido esos problemas pero han decidido mantener tan solo los entrenamientos de los deportistas de alto nivel y paralizado la actividad durante unos días a la espera de que se pueda doblegar la tendencia al alza en el número de contagios. Al igual que en el remo, el borrador del calendario no contemplaba la celebración de pruebas hasta finales del próximo mes de febrero .

Cierre de todas las instalaciones en Vilagarcía

La Fundación Deportiva de Vilagarcía decidió cerrar ayer todas las instalaciones deportivas municipales, unas dependencias que solo podrán ser utilizadas para entrenamientos y competiciones nacionales, es decir, tan solo los equipos juvenil y sénior del Arosa, el Atlético Arousana, el Cortegada y el Vilagarcía TM podrán acceder a los recintos solicitados al competir en nacional, mientras el resto deberán suspender su actividad. Por su parte, la piscina municipal también cerrará sus puertas. La concesionaria ha comunicado a la Fundación que no emitirá el cobro de ningún recibo a los usuarios mientras no se retome el servicio.

El rugby se da un mes de plazo para decidir si se inicia la temporada

Sin competir desde el pasado mes de marzo, el equipo de O Singleses esperaba que la liga pudiese comenzar en el inicio de este año. Sin embargo, el pasado martes, la Federación Galega mantuvo un encuentro con todos los clubes en el que se decidió aplazar cualquier decisión sobre el inicio de la competición durante el próximo mes. David Lema, técnico del equipo vilagarciano de rugby, reconoce que ve “muy complicado” que la liga se pueda retomar este año y “si se hace, el modelo de competición tiene que ser muy diferente al de años anteriores”. El propio club ya está pensando más en trabajar de cara a la próxima temporada que en esta al considerar que “la actual está perdida”. Desde que se paró todo el pasado mes de marzo, el equipo que dirige David Lema no volvió a entrenarse ya que, para usar las dependencias municipales en Vilagarcía, es necesario contar con ficha federativa. “No íbamos a hacer ese gasto si no tenemos una fecha de inicio marcada, por eso optamos por esperar y, tal y como está evolucionando la pandemia, tomamos la mejor decisión”. Salvo tres jugadores, que se encuentran cedidos en el club de Ferrol que compite en liga nacional, por lo que cuentan con entrenamientos regulados de forma habitual, el resto de integrantes del equipo “cuentan con una serie de ejercicios a realizar en sus casas para que puedan mantener la forma”.

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