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Bello Maneiro solicita colaboración

“La situación actual es consecuencia de nuestras propias actuaciones, pues hemos fallado durante las celebraciones navideñas”, proclama

El alcalde conservador de Valga, José María Bello Maneiro, apela a la colaboración de sus vecinos y los anima a ser estrictos en cuanto al cumplimiento de las medidas de seguridad ahora que su municipio, con 60 casos activos de COVID-19, ha sido incluido en el nivel máximo de restricciones. Esto supone que la localidad “queda cerrada perimetralmente y solo se podrá salir para realizar actividades esencias relacionadas con ámbitos como el laboral, educativo, sanitario o asistencial”.

Tal circunstancia lo lleva a recomendar a la población un autoconfinamiento “en el que se realicen tan solo actividades esenciales, como las sanitarias, escolares, cuidado de personas dependientes o compras indispensables”, evitando siempre las reuniones de personas no convivientes en los domicilios, “puesto que son un foco importante de contagios”. Maneiro también comunica a sus vecinos que “el toque de queda se establece a las 22.00 horas” y que “la hostelería no podrá tener actividad en el interior de los locales, permitiéndose el funcionamiento de terrazas hasta las 18.00 horas y la entrega a domicilio”. Para despejar dudas, desde el gobierno valgués se incide en que “los comercios podrán abrir, como máximo, hasta las 21.30 horas, con un aforo do 50%”, y se resalta que “las reuniones públicas y privadas quedan limitadas a cuatro personas no convivientes”.

Paralelamente, “la actividad deportiva no federada podrá realizarse en grupos de un máximo de cuatro personas”.

En relación con los cambios introducidos ayer por la Xunta para tratar de controlar la pandemia en este su tercer gran foco, el alcalde de Valga informa a sus ciudadanos de que en la comarca “también quedan incluidos en el nivel máximo de restricciones, y por tanto sometidos a los mismos protocolos en vigor, los municipios de Pontecesures, Caldas de Reis y Cuntis”.

Ni que decir tiene que el gobierno local demanda a la ciudadanía “que extreme las precauciones y el cumplimiento de las medidas dictadas por Sanidad”. Esto es tanto como decir que “resulta fundamental usar la mascarilla, limitar al máximo el contacto social, mantener siempre la distancia de seguridad y no participar en reuniones”.

José María Bello Maneiro resalta que “la situación actual es consecuencia de nuestras propias actuaciones, pues hemos fallado durante las celebraciones navideñas manteniendo reuniones de familiares y allegados que son el origen de muchos de los casos detectados”.

Alberto García, el alcalde socialista de Catoira, considera que en su municipio atraviesan “una situación relativamente tranquila, sin llegar al extremo de otras localidades cercanas en cuanto a restricciones”. En cualquier caso, “tenemos que cumplir con la normativa, por ejemplo, en cuanto al cierre de los bares”.

Es cierto, asume, que hace solo unos días falleció una vecina de avanzada edad a causa del COVID, “y es algo que lamentamos, pero según las medidas introducidas por la Xunta parece, si bien no nos ofrecen datos concretos, que los contagios en nuestro pueblo no son tantos como en otros municipios”.

El PP de Catoira, dirigido por Iván Caamaño, considera que los Ayuntamientos están demasiado solos, y sin recursos, en la lucha contra el coronavirus. Es por ello que reclama apoyo, advirtiendo de que una Administración local como la suya se ve incapaz de afrontar económicamente todos los gastos precisos para garantizar la seguridad de los ciudadanos.

El equipo de Caamaño apunta que “los Concellos son los que más pagan los efectos del COVID-19, ya que la suya es la primera puerta a la que llaman los ciudadanos”.

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