La magistrada de la Audiencia Nacional, María Tardón, citó para hoy jueves por videoconferencia al narcotraficante David Pérez Lago, con la intención de comunicarle personalmente su procesamiento en la causa judicial que se sigue contra una organización presuntamente liderada por el cambadés José Ramón Prado Bugallo, “Sito Miñanco”.

Según el auto de procesamiento, Pérez Lago era una de las personas de confianza de “Sito Miñanco”. Los investigadores le sitúan en el tercer escalón de la jerarquía, por debajo del cambadés y de sus lugartenientes. Según la magistrada, Pérez Lago era una de las personas del círculo de confianza de “Sito”, pero no intervenía ni en la toma de decisiones ni en las negociaciones. Sí lo hacía presuntamente en la preparación de los alijos y en el blanqueo del dinero.

El vilagarciano David Pérez Lago, hijastro de Laureano Oubiña, y ya condenado por tráfico de cocaína y blanqueo de dinero, fue detenido en la operación “Mito”, en febrero de 2018, horas después de que fuese arrestado “Sito Miñanco”. En el registro de su vivienda de A Laxe se encontró una caja fuerte en el dormitorio, dentro de la cual había anotaciones manuscritas con los alias de los diferentes miembros de la organización -el suyo era “El Niño”-, un revólver con munición y documentación contable de una nave y una empresa vinculadas a la trama de Prado Bugallo. Además, se registró una nave de Armenteira que presuntamente era suya -aunque figuraba a nombre de otra persona-, y en la que se guardaban varios camiones y ocho embarcaciones. Esta nave ardió precisamente en abril de 2019.

A falta de la calificación del Ministerio Fiscal, el narco arousano se enfrenta a acusaciones por tráfico de drogas, blanqueo de dinero y tenencia ilícita de armas, que suponerle más de 10 años de cárcel.

Según el auto de procesamiento, Pérez Lago tuvo una participación activa en las reuniones de trabajo de la organización, tomando parte en encuentros en Madrid, Puerto Banús, Marbella, Algeciras y hasta una casa de Montalvo (Sanxenxo), en algunas de las cuales participaron el propio “Sito Miñanco” y el holandés Raymond van Rij, otro de los presuntos financiadores de la droga.

Pérez Lago sería uno de los encargados de la infraestructura marítima para recoger el alijo, y supuestamente realizó en coche varios transportes de dinero obtenido con la venta de droga. Además, según la magistrada puso a disposición de la trama una cuenta bancaria personal y una bodega, entre las que realizaba transacciones supuestamente ficticias.