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Los “valeiros” ya sufren la caída de la demanda de lamprea debido al COVID

Los pescadores vendieron ejemplares de algo más de un kilo a 50 euros | Afirman que está más barata que otros años y que han recibido menos llamadas de restaurantes

Ramón Agrasar y su esposa recogen una nasa-butrón, en una mañana de intenso frío y niebla. |   // I.ABELLA

Ramón Agrasar y su esposa recogen una nasa-butrón, en una mañana de intenso frío y niebla. | // I.ABELLA

Ramón Agrasar muestra la primera lamprea capturada, de algo más de un kilogramo. | // IÑAKI ABELLA

Cinco embarcaciones salieron a pescar lamprea ayer en el río Ulla, a su paso por Pontecesures. Lograron capturar diez piezas, pero no las vendieron con la rapidez de otros años. “Hemos tenido bastantes menos llamadas de restaurantes que otras veces”, manifiesta Miguel Barreiro, secretario de la Asociación de Naseiros y uno de los pescadores que ayer estrenaron la campaña de la lamprea.

Tal y como ya temían los armadores, la pandemia condicionará este arranque de año. Las restricciones de la movilidad, y el hecho de que muchos restaurantes estén cerrados o trabajando a medio gas propician que la demanda del pez sea menor. La situación también se refleja en los precios. Ramón Agrasar pescó sobre las 10 y media de la mañana una pieza de algo más de un kilo, y la vendió a 50 euros. “Otros años las primeras se vendían a 120 o 150 euros”.

El sábado por la mañana, el personal de la Consellería de Medio Ambiente y los “valeiros” procedieron al precintado de las nasas-butrón. Después, los pescadores las fondearon en un tramo del río Ulla comprendido entre las factorías de Nestlé y Finsa, en la orilla del río que da a Pontecesures. Esas son las nasas que fueron recogidas ayer, en una jornada que estuvo marcada por el intenso frío. De hecho, a primera hora de la mañana, los termómetros se habían desplomado hasta los cero grados en Pontecesures.

Los “valeiros” tenían mejores perspectivas de capturas, “porque el río lleva bastante agua y el tiempo está del norte”, arguye Miguel Barreiro. Por eso, el hecho de haber cogido diez lampreas entre las cinco embarcaciones (algunas volvieron a tierra de vacío) les sabe a poco. Pero aún les preocupa más el descenso de la demanda.

Falta la hostelería

En otras ocasiones, los teléfonos de los “valeiros” hervían las primeras horas, pues son muchos los restauradores que quieren tener las primeras lampreas de la temporada. Se trata de un pez muy apreciado entre ciertas personas, que en algunos casos están dispuestas a pagar sumas de dinero muy elevadas para poder degustarla nada más arrancar la campaña.

Ayer, sin embargo, hubo pocas llamadas, hasta el extremo de que algunos “valeiros” se fueron del muelle pasado el mediodía dejando los peces fondeados y con pocas esperanzas de venderlos pronto. No obstante, poco a poco, y a cuentagotas, los “valeiros” empezaron a recibir encargas.

Miguel Barreiro despachó las dos que había cogido (de entre 1,2 y 1,4 kilos) por 50 euros cada una para un restaurante de Milladoiro.

Ramón Agrasar, por su parte, explica que si bien logró vender la suya y tiene pedidos para los próximos días, “el panorama es negro”. “Los restaurantes solo te piden para estos primeros días. Quieren tener alguna fresca por si les entra algún cliente estos días, y después comprarán dos o tres más para guardar por si acaso para más adelante”. Por ello, Agrasar cree que, “las primeras cien lampreas que se cojan en el río se venderán, pero a partir de ahí no sabemos que pasará”.

El sector ya sufrió con dureza las consecuencias de la pandemia la primavera pasada, pues el estado de alarma llegó en un momento tradicional de buenas ventas.

Están preocupados por un eventual cierre de Padrón

Los “valeiros” están también muy preocupados por la evolución de los contagios en Padrón. En esta localidad se ubican algunos de los restaurantes que más lamprea del Ulla compran, y en las últimas jornadas el número de infecciones va en aumento. “Nos perjudicaría mucho que cerrasen Padrón”, alerta Agrasar. El comité clínico de la Xunta se reunió ayer y por el momento no ha variado la situación de Padrón, que sigue en restricciones básicas. Este es el nivel que permite mayor margen de trabajo a la hostelería. Según los mapas del Sergas, se han diagnosticado 21 casos en las dos últimas semanas, y su incidencia acumulada supera los 250 casos por cada 100.000 habitantes. El pez del Ulla también es apreciado por establecimientos hosteleros incluso de fuera de Galicia, pero según los naseiros consultados por FARO, estos días no están llamando. Los “valeiros” han retirado ya sus nasas-butrón. Volverán a calarlas mañana martes a mediodía, y recogerán la pesca el miércoles. La norma obliga a dejar el río sin nasas 24 horas a la semana, y fondearlas solo en la mitad más próxima a Pontecesures.

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