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El comedor social incrementa a 65 usuarios su servicio en plena restricción de movilidad

Cáritas Interparroquial busca alimentos autocalentables para incluirlos en las viandas que entrega a las personas sin hogar para la cena | Unas 21 personas viven en la calle

Cocineras en el comedor social de Cáritas en Vilagarcía. Iñaki Abella

Las restricciones de movilidad implantadas por Sanidade con el objetivo de tratar de frenar la propagación del coronavirus no han conseguido frenar a las personas migrantes. Así lo detecta el comedor social de Cáritas Interparroquial en Vilagarcía de Arousa que ha pasado en poco tiempo de una media de 42 usuarios a 65.

A pesar de esta realidad y de la reducción de aforos en el recinto por las normas de la pandemia, el servicio se presta sin ningún tipo de dificultades y los propios comensales se ordenan para ocupar las 13 mesas y sillas dispuestas en el salón y facilitar que todos puedan comer en una franja horaria establecida que va desde las 13 a las 14 horas; aunque en alguna ocasión han tenido hasta un poco más tarde.

El director de Cáritas Interparroquial de Arousa, Francisco Fernández, celebra el buen resultado que han dado las medidas de higiene sanitaria porque a pesar de estar trabajando con personas de diversas procedencias, hasta la fecha ni usuarios, ni trabajadores, ni voluntarios se han infectado con el virus.

Algunos de los usuarios del comedor de Cáritas lo son también del albergue de transeúntes de la Cruz Roja, otros viven en pisos patera o son okupas en algún edificio abandonado, pero también hay gente viviendo en la calle. En el último trabajo social realizado por la entidad sobre las personas sin hogar, se han detectado 21 usuarios viviendo en la calle.

La situación de esta gente es especialmente complicada en la época de lluvias y en el invierno. Actualmente reciben en el comedor social la comida del mediodía y una vianda completa para que se lleven como cena. La bolsa que se lleva cada usuario incluye un bocadillo, quesos, frutas y pasteles variados. Pero en la época de frío tendrá que complementarse con algún alimento caliente.

El problema es que muchos de los beneficiarios de esta vianda no tienen microondas para calentarlos y en la mayor parte de los casos, carecen hasta de energía eléctrica para conectar un artefacto. Por este motivo, Cáritas está buscando productos con algún sistema autocalentable para que los que se llevan la vianda puedan beber un chocolate o un caldo caliente tras ingerir los alimentos de la noche.

El equipo de Cáritas sabe que este tipo de productos existe, y que incluso en algún momento se puso a la venta en gasolineras, por lo que los están buscando para tratar de repartirlos en la noche.

Surtido de alimentos

En cuanto al resto de alimentos, el comedor social está recibiendo un buen surtido en estos días gracias a las donaciones especiales organizadas por varios colegios del municipio.

En esto también se están cumpliendo de forma rigurosa las normas sanitarias, ya que todos los productos que se reciben tienen que pasar primero por una etapa de cuarentena en un almacén específico habilitado por Cáritas. Pasado el tiempo establecido, los alimentos se clasifican y se disponen para el uso del comedor o de la casa de acogida de San Cibrán, también gobernada por Cáritas.

Por su parte, las familias en situación de crisis económica que demandan ayuda de Cáritas reciben unas tarjetas para la compra de productos en establecimientos comerciales del municipio. De esta forma, la alimentación está garantizada.

Cáritas también recibe demandas de ayuda para la compra de medicamentos, para el pago de alquileres o evitar el corte de suministro eléctrico.

“Hay familias que están en el paro por un ERTE en el establecimiento donde trabajaban, pero aún no han conseguido cobrar el subsidio por desempleo y lo están pasando mal, pone de manifiesto Francisco Fernández.

Muchos son los gastos que afronta la entidad para atender las demandas sociales y este año no podrá contar con los ingresos procedentes de actividades solidarias como el Festival de Panxoliñas y otras muestras suspendidas por la pandemia. Cáritas Interparroquial trabaja ahora en la creación de una página web para dar a conocer sus servicios y también realizar actividades de tipo solidario a través de internet.

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