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Cacabelos confía en terminar Beiramar en enero y empezar el vial a Xoán XXIII

El alcalde sostiene que las obras que se llevan a cabo “marchan a buen ritmo” y las presenta como un paso decisivo hacia la reordenación viaria del centro urbano grovense

La obra de circunvalación de Beiramar obliga a recortar el ancho del paseo marítimo que lleva desde O Corgo hacia A Toxa, al fondo. | // M.M.

Los trabajos eliminan algunas de las zonas de estacionamiento actuales. | // M.M.

José Cacabelos, el alcalde socialista de O Grove, destaca el “buen ritmo” al que avanzan las obras en la avenida de Beiramar, donde se procede a ampliar el bulevar de O Corgo para crear la futura circunvalación y habilitar aceras más anchas, además de reponer las canalizaciones de saneamiento, abastecimiento y pluviales.

Eso sin olvidar la creación de dos carriles de circulación –uno en cada sentido– para avanzar entre O Corgo y las inmediaciones del puente de A Toxa.

Resultado “óptimo”

Todo esto, unido a la dotación de nuevas plazas de aparcamiento, obliga a suprimir algunas de las actuales e incluso a recortar el ancho del paseo marítimo. Pero, a pesar de todo, el resultado será “óptimo” y contribuirá a modernizar y agilizar la entrada y salida de O Grove.

Es lo que cree el regidor, quien además pronostica que tales obras podrían estar finalizadas en enero e insiste en que se trata de un paso decisivo para lograr la reordenación viaria definitiva del centro urbano.

Aunque para ello, advierte, también es necesario afrontar la apertura de la carretera proyectada y prometida entre Monte da Vila y la avenida de Xoán XXIII.

Respecto a este nuevo vial, puede recordarse que ya hace más de un lustro que el alcalde José Cacabelos y su grupo, el PSOE, lo tienen en mente, “para que O Grove siga avanzando”.

Humanizar el casco

Su intención es “seguir cambiando y humanizando el casco urbano, implementando además el plan de vertebración y seguridad viaria”, en el que juega un papel esencial el citado vial desde Monte da Vila a Xoán XXIII.

Aunque los socialistas no son los únicos que avalan ese proyecto. Hace más de un año la elaboración del Plan de Mobilidade Urbana Sostible (PMUS) llevó al grupo municipal de Esquerda Unida (EU) a plantear una ambiciosa propuesta de ordenación viaria en la que destacaba, precisamente, la apertura de esa calle entre la avenida de Xoán XXIII y Monte da Vila.

A juicio del portavoz de la formación, José Antonio Otero, ese nuevo vial “generará fluidez y mejorará el acceso a la sobresaturada zona do Monte da Vila”, llegando a definirlo como “una obra prioritaria”.

Vehículos eléctricos

Los esquerdistas hablaban, igualmente, de otras medidas, como la humanización de la rúa do Corgo, el traslado de la parada de taxis a Beiramar, la instalación de puntos de carga para vehículos eléctricos en ese mismo vial, la puesta en marcha de un “mapa metrominuto”, la creación de un parque infantil de tráfico y la dotación de aparcamientos.

En aquel Plan de Mobilidade Urbana Sostible el gobierno socialista planteaba 42 propuestas de actuación divididas en 20 objetivos y 9 líneas estratégicas.

Acceder a la zona polideportiva sin pasar por el centro

Cuando se refirió a la construcción de un nuevo vial entre Monte da Vila y la entrada a O Grove por la avenida de Xoán XXIII, el acalde siempre habló de la necesidad de conseguir una carretera “de 16 metros de ancho y dotada de doble carril que permita que los vehículos que vengan de fuera hacia el campo de fútbol, los polideportivos o el Auditorio Municipal Escuela de Música puedan acceder a ellos sin tener que entrar a las estrechas calles del centro del pueblo”. Por eso pronostica que ese vial hacia –o desde– Xoán XXIII y el previsto para Beiramar se convertirán en “dos arterias de circulación viaria fundamentales para completar lo que podremos considerar la gran circunvalación de O Grove, salvaguardando así la zona centro, que como todos sabemos tiene calles demasiado estrechas que no pueden soportar la densidad de tráfico actual, por eso queremos ir aliviándola poco a poco”.

“Un pueblo moderno y de futuro” para los vecinos

Como alcalde de O Grove, José Cacabelos siempre planteó la necesidad de conseguir “un pueblo moderno y de futuro en el que dar prioridad a los peatones frente a los vehículos”. Fue así como surgieron proyectos como la peatonalización de la calle Castelao o los ejecutados en Alexandre Bóveda y otros lugares del municipio. Su intención es “crear espacios colectivos en los que se ponen las calles al servicio de la gente y se favorece el disfrute por parte de todos; un pueblo accesible que trabaje de forma potente en pro del medio ambiente, la igualdad, cultura, deporte y la educación”.

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