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Arousa alza la voz en las calles e internet contra “la pandemia machista”

Educar en igualdad y visibilizar todo tipo de violencia hacia las mujeres, claves | Vilagarcía advierte: “Es un problema público”

Desde las ventanas de la casa consistorial de Vilagarcía se desplegaron unas pancartas contra la violencia de género. | // IÑAKI ABELLA

Mariscadoras de Vilanova. Asoc. Mulleres do Mar de Arousa

“Performance” en Ribadumia por parte de una escuela de baile. Iñaki Abella

La concentración de anoche en la Plaza de Galicia de Vilagarcía. Iñaki Abella

Seis voces. Loli Maquieira, del CIM, Mónica Monteagudo, del ámbito educativo, Sofía Güimil, del de mujeres con discapacidad, Ana Romero, del sanitario, Natalia Angustia, del sector servicios, y Miriam Señoráns, del deportivo, leyeron unas palabras en Ravella.

Medidas de seguridad. Los actos presenciales del 25-N transcurrieron en la comarca cumpliendo las medidas de seguridad para frenar la propagación del coronavirus, como el lavado de manos, distancia social y llevar mascarilla.

Un minuto de silencio en Ribadumia. El acto del 25-N en Ribadumia comenzó con un minuto de silencio y a continuación alumnos de la escuela de baile Breogán Pérez protagonizaron una “performance” enfundados en ropa negra.

“Con máscara si, calada non”. La asociación feminista O Soño de Lilith mantuvo en Vilagarcía su tradicional concentración en la Plaza de Galicia, en la que este año animó a los asistentes a llevar pintadas sus mascarillas.

“Descoidar a quen coida é violencia”. El sindicato CIG en O Salnés convocó una concentración a mediodía frente a la oficina del Servizo Galego de Colocación bajo el lema “Descoidar a quen coida é violencia”.

La familia mariscadora. En O Grove uno de los lugares elegidos para colgar las pancartas del 25-N fue el monumento de “la familia mariscadora”. Frente al CIM, se leyó un manifiesto y se guardó un minuto de silencio por las víctimas.

La pandemia de coronavirus no ha tapado las bocas contra otra pandemia con la que la sociedad lleva conviviendo demasiado tiempo: la machista. Tal y como dejaron claro las integrantes de la asociación feminista “O Soño de Lilith” en su concentración de anoche en Vilagarcía, “máscara si, calada non”. De hecho las acciones y actos reivindicativos contra la violencia de género se sucedieron por toda la comarca de Arousa, ya fuese de forma presencial como sobre todo a través de las redes sociales, una herramienta que este 25-N ha ganado un notable peso con motivo de las restricciones COVID.

No obstante algunos concellos decidieron mantener las convocatorias presenciales, siempre cumpliendo los protocolos de seguridad. Fue el caso de Vilagarcía, donde cada 25 de noviembre se da lectura al manifiesto del Consello Local da Muller delante de la casa consistorial. Este año el texto se leyó desde el balcón de Ravella por parte de la secretaria municipal, Rosa Losada. En cada una de las seis ventanas de la fachada principal del edificio la acompañaba una mujer de un sector profesional distinto (sanitario, educativo, deportivo, ...). Cada una de ellas pronunció unas palabras sobre violencia machista en sus respectivos ámbitos, para acto seguido desplegar unas voluminosas pancartas que rezaban el letras grandes y mayúsculas “NON” a ambos lados de la entrada al Concello.

El manifiesto vilagarciano hizo hincapié en la necesidad “de visibilizar todos los tipos de violencia que sufrimos las mujeres de forma específica y que en muchas ocasiones están ocultos e invisibilizados tras el horror de los asesinatos que actúan como punta del iceberg”. “Solo si la sociedad consigue identificar y reconocer todas y cada una de las violencias machistas, daremos un paso más en su erradicación”, dijo Losada.

Vilagarcía dejó claro que la violencia machista “no es un problema individual ni propio de los espacios privados, sino que es un gravísimo problema público producto del sistema patriarcal en el que vivimos en donde los feminicidios son la manifestación más extrema de todas las violencias que día a día sufrimos las mujeres a lo largo de nuestras vidas”. Brecha salarial, trabajos precarios solamente por pertenecer a sectores feminizados, obligadas a aceptar empleos a jornada parcial por “no poder acogerse a medidas de conciliación”, dobles jornadas en el trabajo y en casa por falta de corresponsabilidad, invisibilizadas en su trabajo diario de cuidados... Son solo algunas de “las desigualdades que sufrimos”, advierten desde la capital arousana.

Para combatir esta situación, una de las claves es educar en igualdad. De ahí que ayuntamientos como el de Vilanova hayan lanzado una campaña de sensibilización y teleformación para el fomento de la empatía en el hogar para alumnos de Primaria.

Valga implicó a toda la comunidad educativa del municipio en la campaña “É o momento da verdade. Valga 25-N” a través de la elaboración de un vídeo que se colgó en redes y que incluye mensajes como “Non cales ante calquera forma de violencia machista” o “non deixes de ver as desigualdades”.

También el CIM de O Salnés elaboró un vídeo de animación, especialmente dirigido a la población juvenil, y secundó el manifiesto de la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias), que se colgó en las redes sociales de los concellos de Cambados, Vilanova, Meis y Ribadumia, los cuatro donde funciona el CIM.

De ellos, solo el municipio ribadumiense celebró un acto presencial, que arrancó en la Praza do Concello con un minuto de silencio por las víctimas de violencia machista y a continuación los alumnos de la escuela de baile Breogán Pérez protagonizaron una “performance” en la que se escenificó la situación de una persona que estaba sufriendo violencia de género y decide romper las cadenas pidiendo ayuda a la sociedad.

El manifiesto fue leído por uno de los alumnos del colegio Julia Becera Malvar que asistieron al acto. Una representante de la asociación Esmar leyó la carta de una mujer maltratada de O Grove cuyo presunto agresor acaba de ser puesto en libertad y el alcalde David Castro cerró el acto.

En O Grove la actividad se concentró delante del edificio de Servicios Sociales, donde se guardó un minuto de silencio por las víctimas y se procedió a la lectura del manifiesto por parte del concejal de Servicios Sociales, Kito Parada. Con motivo de la pandemia de COVID, asistió personal técnico y político del Concello, pero no se convocó a los vecinos.

Loli Maquieira, del CIM, Mónica Monteagudo, del ámbito educativo, Sofía Güimil, del de mujeres con discapacidad, Ana Romero, del sanitario, Natalia Angustia, del sector servicios, y Miriam Señoráns, del deportivo, leyeron unas palabras en Ravella.

Los actos presenciales del 25-N transcurrieron en la comarca cumpliendo las medidas de seguridad para frenar la propagación del coronavirus, como el lavado de manos, distancia social y llevar mascarilla.

El acto del 25-N en Ribadumia comenzó con un minuto de silencio y a continuación alumnos de la escuela de baile Breogán Pérez protagonizaron una “performance” enfundados en ropa negra.

La asociación feminista O Soño de Lilith mantuvo en Vilagarcía su tradicional concentración en la Plaza de Galicia, en la que este año animó a los asistentes a llevar pintadas sus mascarillas.

El sindicato CIG en O Salnés convocó una concentración a mediodía frente a la oficina del Servizo Galego de Colocación bajo el lema “Descoidar a quen coida é violencia”.

En O Grove uno de los lugares elegidos para colgar las pancartas del 25-N fue el monumento de “la familia mariscadora”. Frente al CIM, se leyó un manifiesto y se guardó un minuto de silencio por las víctimas.

El sector del mar, en redes sociales

La Asociación Mulleres do Mar de Arousa ha puesto en marcha una campaña en sus redes sociales a la que se sumaron distintos trabajadores y trabajadoras del sector subiendo fotos en las que aparecen con algún lema contra la violencia de género.

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