En la madrugada de ayer lunes se vivieron nuevos episodios delictivos en Vilagarcía. Concretamente fueron dos los establecimientos que sufrieron sendos robos, concretamente una tienda de fotografía en la zona de O Castro además de la clínica Asepeyo en la calle Fariña Ferreño.

Todo sucedió cerca de las cinco de la mañana cuando el ladrón accedió primero al estudio de fotografía. Allí rompió una luna para entrar en su interior y apropiarse de dos televisores y una cámara fotográfica de gran valor sentimental para su propietaria.

El autor, incluso sufrió algún corte con el cristal de la luna rota, pues dejó varias manchas de sangre en el interior del local. Tras hurgar en varios de los cajones y muebles del establecimiento se fue con el botín obtenido para dirigirse directamente a la clínica Asepeyo donde también, tras colarse en su interior, se hizo con una tableta.

Según fuentes policiales, y en base a la manera de entrar a los locales y su comportamiento dentro de los mismos, se entiende que el ladrón buscaba dinero exclusivamente y que al no encontrarlo, apuntó a lo que consideraba tenía más valor para vender en el mercado negro.

Con lo que no contaba el autor de los hechos es con la presencia de una cámara de videovigilancia en la galería comercial donde se encuentra el estudio de fotografía. Unas imágenes que ya están en posesión de la Policía Nacional para dar lo antes posible con la identidad del delincuente. Al parecer se trata de una persona fichada por este tipo de actos y que posee un largo historial delictivo a sus espaldas. Además se han tomado huellas para corroborarlo.

Además, la acción del autor de los hechos refuerza su condición de nocturna y alevosa al tener constancia del testimonio de un vilagarciano que poco antes de esos robos alertó de la presencia de una persona en uno de los establecimientos del centro urbano de Vilagarcía. El ruido generado al tratar de entrar en el local, despertó a un vecino de la calle Padre Feijóo que, al asomarse a la ventana, llamó la atención al hombre lo que provocó la huida del mismo.

El aumento en el número de robos también se está haciendo notar en ámbitos de competencia marinera. Así en las últimas horas también se ha denunciado el robo de hasta treinta cuerdas de mejillón en una de las bateas arousanas. Un botín que puede tener unas pérdidas de cerca de 3.000 euros.

Preocupación de los comerciantes de Rey Daviña

Por otro lado, crece la preocupación entre los comerciantes de la calle de Rey Daviña de Vilagarcía ante la celebración del Black Friday y la cercanía de las fechas navideñas. Cabe reseñar que en los últimos tiempos se registraron varios robos en diferentes establecimientos del lugar bajo la técnica del despiste. Concretamente eran dos las personas que entraban en el establecimiento y mientras una de ellas entretenía al dependiente, la otra persona introducía el artículo sustraído en una bolsa forrada con papel de aluminio para sortear la alarma. Esta situación, así como la presencia de una mujer a la cual ya le niegan la entrada en varios negocios de Vilagarcía, son los principales motivos de queja por parte de los comerciantes. Precisamente, y ante lo que se esperan sean días de actividad en los comercios, se están adoptando medidas como la de reforzar la vigilancia con la contratación incluso de más dependientes para estas fechas. Asimismo se ha establecido una red de contacto entre los diferentes negocios para alertar de la presencia de posibles sospechosos en la calle. En este sentido, también se han trasladado las quejas al Concello de Vilagarcía solicitando mayor presencia policial en la que es una de las calles de mayor actividad comercial de toda la ciudad.