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El Servicio de Ayuda en el Hogar en O Salnés ocupa 200 empleos feminizados y precarios

La mayor parte de estos puestos de trabajo declarados son de gestión privada, pese a tratarse de un servicio público | CIG denuncia que crecen las demandas judiciales en este sector por incumplimiento de las empresas

Una concentración anterior de trabajadoras del SAF de Vilagarcía.

Una concentración anterior de trabajadoras del SAF de Vilagarcía. Noé Parga

La pandemia del coronavirus ha contribuido a visibilizar la situación de las cuidadoras; una tarea muy feminizada que hace unos años comenzó a profesionalizarse a través del denominado Servizo de Axuda no Fogar, SAF, prestado a través de los ayuntamientos para personas dependientes o gente que, por determinadas circunstancias, necesita de una ayuda en casa. Según los datos registrados por el sindicato CIG en la comarca de O Salnés hay unos 200 puestos de trabajo directos e indirectos en este tipo de prestación que los concellos, mayoritariamente, confían a empresas privadas.

Las trabajadoras denuncian precariedad, temporalidad y dificultades en sus condiciones de trabajo. El sindicato destaca que en los últimos meses se ha producido un gran aumento de las demandas judiciales en este sector, mayoritariamente por reclamación de cantidades de salarios y para dar cumplimiento al convenio colectivo. Esto ocurre en el mejor de los casos en que hay un contrato laboral de por medio porque se trabaja de forma oficial para un concello. Pero hay otras cuidadoras que son víctimas de la economía sumergida al ser contratadas directamente por usuarios, careciendo de contrato laboral y de los más mínimos derechos.

En cuanto al SAF, que se ofrece a través de los Servizos Sociais de los Concellos, el sindicato CIG apunta que está privatizado total o parcialmente. Un 90% está en manos de la gestión privada, en tanto que el 10% es de gestión pública.

Esta representación de las trabajadoras critica que en la mayor parte de los municipios las condiciones de contratación de estos servicios tienen unos precios temerarios, en lo relativo a que el precio de coste de la hora de trabajo no se cubre, por lo que se dan los servicios “a costa de robar salario a las trabajadoras”.

Cabe señalar que el Concello de Vilagarcía de Arousa, para evitar este tipo de situaciones, en el pliego de bases del concurso público del año pasado para la contratación del SAF, incluyó el mayor precio que se estaba pagando en Galicia por hora de servicio prestada.

El objetivo de esta actuación, como explicó en su día la concejala de Servizos Sociais, Tania García, no era otro que continuar incidiendo en la vertiente social y laboral de este servicio, elevando la calidad de la atención que reciben los usuarios, y garantizando un salario digno a las cuidadoras contratadas por la concesionaria.

A pesar de ello, en la pasada primavera un grupo de auxiliares del SAF de Vilagarcía salieron a protestar a la calle, en plena pandemia, para denunciar que se sienten ninguneadas y sin reconocimiento, pese a doblar la carga de trabajo

Vilagarcía tiene aproximadamente medio centenar de trabajadoras del SAF dado que es el municipio con mayor población de la comarca y el que más ha extendido esta prestación a los usuarios, con incremento de beneficiarios cada año.

El sindicato CIG denuncia que en la comarca se están dando unas condiciones de temporalidad y precariedad mucho mayores en este servicio. Expone que “los tipos de contratos son solo un 15% a jornada completa y el resto, un 85%, son contrataciones parciales”.

Otro dato que destaca esta central obrera es que solo un 25% de las contrataciones son de tipo indefinido ya que “el resto son todos contratos en fraude de ley porque son a tiempo parcial cuando este es un servicio esencial y continuo en el tiempo”.

Muchas de estas denuncias públicas se convirtieron en demandas judiciales por incumplimiento de un convenio colectivo que, además está congelado desde hace años y pendiente de nuevas negociaciones.

Dada la situación de las trabajadoras de este sector, la secretaría de Muller de este sindicato ha decidido dedicar a las cuidadoras la campaña del Día Internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres. Bajo el lema “Descuidar a quien cuida es violencia machista”, convoca una concentración en Vilagarcía el miércoles 25 a las 12 horas ante la sede del Servicio Galego de Colocación.

El comité de Thenaisie amenaza con más movilizaciones en defensa de los empleos

El plazo acordado entre las partes para estudiar la propuesta del empresario Alfonso Caneiro para hacerse con la conservera Thenaisie Provoté, actualmente en fase de concurso de acreedores, ya ha acabado, sin que la representación sindical de la plantilla tenga una respuesta positiva a su demanda de conservación de los puestos de trabajo. La sindicalista de CIG Rosa Abuín manifiesta que si mañana no hay una convocatoria firme en el Igape para continuar con la negociación, las trabajadoras volverán a retomar las movilizaciones en defensa de sus empleos. “En la última reunión que tuvimos en el Igape se decidió dar un margen de una semana, que ya pasó, para poner negro sobre blanco, como les gusta decir al gabinete de Garrigues (representantes de Scandia Food, hasta ahora propietaria de la conservera) sobre la oferta que está sobre la mesa del inversor gallego Alfonso Caneiro. Tal como está la situación, damos de margen hasta el martes (por mañana) para que digan que está pasando con esa negociación, porque de lo contrario, empezaremos con un calendario de movilizaciones”, declaró Rosa Abuín. La sindicalista no está dispuesta a que se intente dilatar una situación por tratarse de una conservera en el que el trabajo está muy feminizado y advierte que su plantilla está dispuesta a defender los puestos de trabajo con acciones más contundentes. Ni las trabajadoras, ni la representación sindical quieren que el caso de Thenaisie Provoté acabe como el fallido de la conservera Alfageme, con el personal en la calle y dos naves industriales en total estado de abandono, al fracasar la propuesta planteada por un inversor. En el caso de Thenaisie Provoté, tanto la representación de las trabajadoras como la administración concursal consideran quela conservera es viable de la mano de un nuevo inversor.

Las delegadas con el empresario interesado en Thenaisie. Iñaki Abella

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