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O Esteiro: un pulmón económico

La ensenada de Vilanova es fundamental para la Cofradía al significar un porcentaje muy importante de la producción de marisco y de los ingresos de los mariscadores

Mariscadoras de Vilanova trabajando en la ensenada de O Esteiro.   | // IÑAKI ABELLA

Mariscadoras de Vilanova trabajando en la ensenada de O Esteiro. | // IÑAKI ABELLA

“Es nuestra fuente de riqueza, donde trabajamos el 50 o el 60% de los días, por eso es un espacio que lo significa todo para nosotras y que debemos cuidar y proteger como sea, porque un vertido, en este lugar, puede ser un grave golpe económico para todas nosotras”. Quien así habla es la patrona mayor de Vilanova de Arousa, María José Vales Martínez, y lo hace sobre la ensenada de O Esteiro, el principal banco marisquero con el que cuenta el pósito que dirige, un espacio fundamental donde se capturan la mayor parte de las especies que pasan por la lonja vilanovesa.

Aunque en estos momentos el banco goza de buena salud, no siempre fue así. Durante años estuvo catalogado como zona C, lo que supuso un duro golpe para las mariscadoras.

Esa situación quedó atrás hace cerca de una década gracias a la mejora del alcantarillado en todo el entorno, la eliminación de vertidos industriales y el esfuerzo de las mariscadoras en limpiar los lodos depositados en el fondo y convertirlos en arena, pasando a estar catalogado como zona B, preparada para la extracción comercial.

Durante años “hemos arado, limpiado las zonas llenas de lodo y sembrado para conseguir lo que es ahora, momento en el que podemos ir desde Vilanova a Currás en marea baja sin enterrarnos en el lodo”, explica Vales.

Además, ese trabajo les ha permitido mejorar de forma considerable todo el sustrato en el interior de O Esteiro en un esfuerzo por mejorar la productividad, “acudiendo a trabajar incluso los sábados para remover y oxigenar los fondos cada vez que la marea lo permite”.

El alcantarillado, por el que las mariscadoras llegaron a manifestarse en su día, ha resultado fundamental para acabar con la contaminación que sufría la ensenada, especialmente en el entorno de la desembocadura del río Currás.

“La eliminación de esos vertidos ha resultado clave para las 250 mariscadoras y para el marisqueo a flote, que realiza su trabajo en lugares de la ensenada como O Ariño; toda la ensenada es un punto que nos permite faenar en el inicio de las ‘secas’ y en el final, algo que el resto de cofradías no tienen”, explica.

Sin embargo, todavía quedan tres problemas que, aunque mínimos en comparación con los que sufrían antes, acostumbran a resultar un tanto molestos.

El primero de esos problemas es la aparición de plásticos arrojados al mar, un problema que sufren todas las playas y que en Vilanova ha llevado a las mariscadoras a recogerlos mientras están trabajando y depositarlos en puntos de reciclaje con los que cuentan en la lonja. “Llevamos dos años haciéndolo con muy buenos resultados”, incide.

El segundo problema es el furtivismo que, al igual que los vertidos contaminantes, también se ha reducido de forma importante en la zona gracias a la labor de los vigilantes que “siempre están pendientes de esta zona, aunque soportamos la acción de unos pocos que están identificados y que tratamos de erradicar”.

El último de los problemas es nuevo y les está dando bastantes dolores de cabeza a la cofradía, y es el abandono de embarcaciones en diferentes puntos de O Esteiro, sobre todo a la altura de O Ariño. “Llevamos años poniendo en conocimiento de Costas y Portos la situación sin que, por el momento haya dado resultado, pero no puede ser que se dejen antiguas embarcaciones pudriéndose en las inmediaciones de una zona de marisqueo tan importante como esta y que llevamos tanto tiempo tratando de recuperar”, explica Vales.

La patrona insiste en la necesidad de que esas embarcaciones “sean retiradas cuanto antes, se le ha comunicado a sus propietarios, que han hecho caso omiso, por lo que no nos ha quedado otra que dar parte a las administraciones que, tarde o temprano, actuarán”.

Alguna de esas embarcaciones lleva abandonada varios años.

Paneles solares para la lonja

Una de las últimas actuaciones medioambientales de la Cofradía de vilanova ha sido la instalación de paneles solares en la lonja de O Cabo. Con 30.000 euros de inversión procedentes de fondos europeos y de la Xunta, la Cofradía ha instalado varios paneles en el tejado del edificio para que este pueda convertirse en autosuficiente energéticamente hablando. Vales reconoce que “nuestro objewtivo es luchar contra la contaminación, sea del tipo que sea, y creemos que es necesario buscar alternativas al consumo de hidrocarburos y utilizar una energía limpia que cubre las necesidades que tenemos en ese edificio”.

Un entorno de alto valor paisajístico

Además de su importancia marisquera, la ensenada de O Esteiro cuenta con un alto valor paisajísitco que no pasa desapercibido al visitante que se acerca a Vilanova. Con dos pequeñas islas en su interior, As Ansuiñas, y unas vistas espectaculares del casco urbano en la zona de O Ariño. Es por ello que el Concello ha creado varias rutas de senderismo por todo el entorno, la última de ellas, una que arranca desde los molinos de Currás, situados en la desembocadura de este río en la ensenada de O Esteiro, hasta el monte Lobeira recurriendo todo el cauce fluvial. En las inmediaciones de esos molinos se encuentra un pozo de bombeo que fue, durante años, la principal causa de la contaminación de la ensenada, ya que las constantes averías que sufría acababan provocando que todo el contenido del alcantarillado acabase en O Esteiro. Su sustitución por otro más eficiente y una serie de cambios en la red han supuesto un importante salto en la calidad de las aguas desde hace años.

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