La plantilla de Carsa comenzará el próximo 30 de noviembre un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que durará dos años, exactamente hasta el 31 de diciembre de 2022. En la votación no hubo sorpresas. Tal y como vaticinaba el día anterior el presidente del comité de empresa, el preacuerdo alcanzado entre los cinco delegados de CIG y la dirección de la carrocera contó con un respaldo masivo por parte de los trabajadores, ya que 135 votaron a favor, 1 en contra y 2 en blanco. Teniendo en cuenta que el cuadro de personal está compuesto por 149 empleados, el ERTE salió adelante con un 90% de apoyos. “Los delegados de CIG cumplimos la voluntad de la asamblea de trabajadores”, recalcaba ayer el presidente del comité, Roberto Ferreira, después de culminar el proceso de votación en urna y de posteriormente firmar el acuerdo con la empresa.

El proceso de negociación en este conflicto laboral ha fulminado la unión sindical en la carrocera con fábrica en el polígono industrial de Bamio. Los delegados de Comisiones Obreras en el comité rechazaron el preacuerdo entre sus homólogos en CIG y la empresa. De hecho los propios delegados de la central nacionalista actuaron al margen de la dirección del sindicato, de sus asesores, para los que evitar los quince despidos era una línea roja para sentarse a negociar.

Los delegados de CIG aseguran que expusieron en la reunión con la empresa la voluntad de los trabajadores, con los que mantuvieron varias asambleas previas, y ello se vio reflejado en la votación de ayer.