Comienza la temporada de lobos marinos. O lo que es lo mismo, llega la época del año en la que puede multiplicarse en la costa gallega la presencia de mamíferos marinos en apuros a causa de los temporales que azotan al Atlántico. Ya se advirtió hace días de esta posibilidad, cuando en la playa grovense de A Lanzada aparecieron los restos de una gran ballena.

Ahora la Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos (Cemma) lo confirma, a raíz de la aparición del primer lobo marino. Ocurrió el domingo pasado en la ría de Cedeira, y más concretamente en la playa de Vilarrube, en la costa de Valdoviño. Fue fotografiado, observándose que era un cachorro macho de lobo marino o foca gris (Halichoerus grypus) con pocas semanas de vida.

En la Cemma detallan que estos animales juveniles “proceden de las colonias del Norte de Europa, posiblemente de Irlanda, son inexpertos y están cansados, por lo que se refugian en las playas para descansar o pasar la noche”.

¿Y qué quiere decir todo esto? Pues que aumentan las posibilidades de toparse con alguno de estos animales y se activa el protocolo de le Red de Varamientos de Galicia, responsabilidad de la dirección xeral de Patrimonio Natural de la Consellería de Medio Ambiente.

La Cemma es la única entidad autorizada para formar parte de ella y prestar atención a las distintas especies protegidas que justifican este proyecto. Dispone de unidades móviles de asistencia inmediata que pueden requerirse en el teléfono 686 989 008, con conexión directa al servicio 112 Galicia.

No todos los que llegan necesitan ser recogidos

Ante el madrugador comienzo de la temporada de focas, la Cemma recuerda a los ciudadanos que deben evitar molestar a estos animales en caso de que busquen refugio en la costa o aparezcan enfermos en ellas. “Hay que mantener una distancia prudente, ya que pueden responder agresivamente, por eso tampoco hay que bloquearles la vía de huida hacia el mar, dejándoles siempre una alternativa por si quieren marchar”, detallan en la Cemma. En caso de localización de alguna foca, delfín, tortuga o cualquier otro animal varado en la costa, también hay que tomar la precaución de no llevar perros sueltos y mantener silencio, para no perjudicarlos aún más. También hay que tener presente que estos animales no siempre precisan ser rescatados. Esto solo debe hacerse, a través de la Red de Varamientos, con los que están heridos o enfermos.