No hace falta que sobre el escenario esté una de las estrellas de la canción o de la composición. No es preciso que esté el público para arropar al artista. Ni siquiera tiene que estar sonando un gran éxito, de esos que se repiten constantemente en las emisoras comerciales. Basta con una canción de las de siempre y las manos de un maestro que sabe tocar con el alma.

Es así como Alfonso Galbán Rico consiguió siempre emocionar al público y como ha vuelto a hacerlo con una inesperada actuación en la sala de conciertos El Náutico, en la playa grovense de A Barrosa.

Que nadie se llame a engaño. No se trataba de ninguno de esos conciertos espectaculares que suelen desarrollarse en tan conocido local. Como todos, está cerrado, a causa de la pandemia.

Tampoco era ninguna puesta en escena programada, sino que, simplemente, el maestro había acompañado hasta San Vicente de O Grove a su hijo Diego, un experto afinador de pianos.

Esta vez tocaba hacerlo en el emblemático bar, y para probarlo, a Alfonso Galbán no se le ocurrió otra cosa que hacer lo que mejor sabe, tocar. El resultado fue otra lección magistral; una actuación íntima de esas que salen del corazón del artista y sumergen a quien la presencia o escucha en una montaña rusa de sensaciones, recuerdos y emociones. Para entenderlo basta con relajarse y dejarse llevar viendo el vídeo, difundido en las redes sociales por Miguel de la Cierva, el propietario del local.

El tímido ruido de la leña al arder y el calor que, a través de la cámara, parece desprender la chimenea encendida, justo al lado del piano, se antojan el coro ideal para arropar al artista vilagarciano en la improvisada actuación.

❤️ Alfonso Galbán

Posted by Miguel de la Cierva on Saturday, November 14, 2020

Fue así, de la mano de Alfonso Galbán, como volvió a sonar el piano de El Náutico, del que salieron los melodiosos acordes de “Alfonsina y el Mar”, el siempre emotivo tema que homenajea a la poetisa Alfonsina Storni, muerta en 1938 en Mar del Plata.

Fue, sin duda, una buena oportunidad para volver a disfrutar del experimentado artista, director de la escuela de música municipal de Vilagarcía durante 25 años, hasta hace una década. Un hombre que actuó en diversas partes del mundo, que tocó el órgano en la Catedral de Santiago, autor de libros como el titulado “Teoría de la música abreviada”, compositor y leyenda viva en la localidad vilagarciana y la comarca.

El mismo que hace casi una vida fundó la Orquesta de Cuerda del Liceo Casino y la Rondalla de Vilagarcía; además de haber sido concertista en el castillo de Soutomaior, organista titular de las corales de Vilaxoán y Vilanova, director del Orfeón y la Banda de Cornetas y Tambores del Regimiento de Infantería Isabel la Católica. miembro destacado del grupo musical “Los Duendes”....

Ahora son muy limitadas, prácticamente nulas, sus apariciones públicas. De ahí que su breve y entrañable interpretación en El Náutico pueda considerarse como una joya que vale la pena conservar; un soplo de aire fresco en tiempos de pandemia que conviene guardar en el recuerdo para no olvidar nunca la maestría del artista.