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El sector servicios de Vilagarcía pide el auxilio de administraciones y vecinos para sobrevivir

El colectivo de hostelería, comercio y pequeño negocio hacen frente común en la llamada desesperada a paliar la asfixia económica del Covid | Urgen ayudas adecuadas, ágiles y efectivas “antes de que no haya salvación”

Lectura del manifiesto en el salón de plenos del Ayuntamiento de Vilagarcía.  | // NOÉ PARGA

Lectura del manifiesto en el salón de plenos del Ayuntamiento de Vilagarcía. | // NOÉ PARGA

El colectivo formado por hostelería, comercio y pequeños negocios del sector servicios han querido dejar patente la delicada situación por la que atraviesan debido a las restricciones ordenadas a consecuencia del Covid. Para ello reclaman el auxilio de las administraciones y también el amparo y colaboración de la ciudadanía para poder frenar una dinámica que está llevando al límite a muchas familias.

Una representación de negocios de Vilagarcía acudió al salón de plenos de Ravella para dar lectura a un manifiesto. Allí estuvieron acompañados por una parte del gobierno local encabezada por el alcalde Alberto Varela y los concejales de Economía Alba Briones y de Turismo Álvaro Carou.

Zulema Fresco, gerente de Zona Aberta, fue la encargada de recordar en la lectura del manifiesto que “de las 3.300 licencias de actividad productiva registradas en Vilagarcía, 2.162 se corresponden a actividades integradas en el sector servicios. Por lo tanto el 66% de la economía local se basa y gira en torno al mismo”.

También hizo referencia a las medidas de restricción que han vuelto a afectar de manera directa al sector hostelero, “son los primeros, pero por desgracia no son los únicos porque la economía local no funciona con compartimentos estancos. Todas las actividades están relacionadas, por lo que si una cae las restantes también se resentirán provocando el empobrecimiento de nuestra ciudad”.

No pasó por alto el sector en su exposición que “preservar la salud es lo prioritario. Por eso, por convencimiento y responsabilidad, aceptamos las medidas preventivas decretadas para frenar el virus. De hecho, ese esfuerzo nos dejó a muchos en números rojos, pero era lo que tocaba hacer por el bien común”.

En la postura defendida por muchos de los autónomos de Vilagarcía se hace referencia a esta segunda ola de la pandemia, “en la que volvimos a acatar las nuevas restricciones y el cierre total de la hostelería a sabiendas del riesgo inminente que corremos de desaparecer ante un periodo tan largo sin ingresos”.

En el capítulo de peticiones, y para evitar la amenaza cada vez más real de la desaparición de muchos pequeños negocios, el colectivo pide el auxilio de las administraciones públicas, “no pueden impedirnos trabajar sin ofrecernos una tabla de salvación”, leyó Zulema Fresco. A ello añadió la demanda a la Xunta de la inmediata habilitación de ayudas directas al sector para paliar las pérdidas de las nuevas restricciones. En esta línea la petición se concretó en “ayudas en las cantidades adecuadas para permitirnos sobrevivir y ayudas cuya tramitación y pago debe agilizarse al máximo para que sean efectivas y no lleguen cuando nuestros negocios estén arruinados y no haya salvación”.

En la petición también se subraya que puedan acceder a estas ayudas establecimientos con paro total de actividad como aquellos con máximas restricciones, “puesto que la pérdida de ingresos es igualmente grave”. En la demanda también se solicita el poder seguir acogiéndose a Ertes sin tener que asumir las cuotas de la Seguridad Social, así como bonificaciones y exenciones fiscales sujetas a los periodos de inactividad o restrictivos.

La solicitud del sector del pequeño autónomo también tuvo un aparte especial hacia la ciudadanía. Zulema Fresco expresó el sentir del colectivo al apuntar que “nos encontramos al límite por cuidarnos y por cuidaros. Por eso necesitamos que nos cuidéis a nosotros. Necesitamos que sigáis viniendo a nuestros establecimientos, que participéis en nuestras iniciativas que pondremos en práctica para reponernos de este duro golpe, que apostéis por el comercio, la hostelería y el resto de servicios locales. Todos somos de casa y entre todos nutrimos la economía local”.

Con el propósito de que “las administraciones sepan estar a la altura de las circunstancias”, el comentario generalizado entre la representación del sector era la escasez de transeúntes que ha causado el cierre de la hostelería, con la consiguiente afectación a todo el comercio. Comentarios respecto al aspecto desértico de las calles, especialmente en horario de tarde, refuerzan la llamada de auxilio de los autónomos.

Por su parte, Alberto Varela, además de animar al sector, apuntó su esperanza de que “en diciembre la situación mejore por debajo de los baremos que estipulan las autoridades sanitarias. Desde el Concello vamos a hacer lo que podamos con nuestras herramientas. Somos la única administración que dimos ayudas directas al comercio. Hicimos la campaña Son da Casa y se va a sacar una segunda campaña y además se va a extender durante el próximo año la suspensión de ocupación de vía pública. Estamos dispuestos a estudiar más medidas, pero queremos que esto se complemente con las ayudas de la Xunta que se prometieron, pero que hasta ahora no llegaron”.

Por otro lado, hoy a las 12.00 horas está convocada una manifestación en la Praza de Galicia de Vilagarcía por parte del colectivo para plasmar su preocupación.

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