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El “teleictus” del Hospital do Salnés salva a 25 pacientes cada año y acorta el tratamiento a media hora

Urgencias cuenta con la colaboración de Neurología del Clínico mediante telemedicina para actuar rápido sobre el enfermo

Concepción Abellás y Natividad Rodríguez, en el Hospital comarcal.

Concepción Abellás y Natividad Rodríguez, en el Hospital comarcal.

El Hospital do Salnés atiende cada año a unos 25 pacientes con ictus a los que aplica tratamiento fibrinolítico -y por tanto les salva la vida-, ya que no en todos los casos es posible (aproximadamente en un 10% del total) debido al tiempo o a la situación previa de la persona. En determinados enfermos hay que realizar otro tipo de técnicas, como las tromboectomías mecánicas. Se efectuaron más de 900 en Galicia y más de 1.700 fibrinólisis intravenosas desde la puesta en marcha en 2016 del Plan Galego de Atención al Ictus.

En lo que va de año se han activado en la comunidad más de 1.900 códigos ictus, algunos de ellos en el Hospital do Salnés, que cuenta con la colaboración del servicio de Neurología del Clínico de Santiago para tratar a los arousanos que sufren esta enfermedad a la mayor agilidad. Y es que en estos casos el tiempo es oro. “Estamos hablando de una patología tiempodependiente, por tanto los objetivos son mejorar la accesibilidad a la atención sanitaria y disminuir las demoras”, señala la médico de Urgencias de O Salnés, Natividad Rodríguez. “Hay una coordinación entre el 061, la atención primaria y la hospitalaria. El “teleictus” es una herramienta eficaz para conseguir equidad en los tratamientos independientemente del lugar en el que viva el paciente”, añade la facultativa.

En el caso del centro hospitalario de Vilagarcía, los profesionales del servicio de Urgencias y los neurólogos del Clínico se coordinan de forma telemática para aplicar al paciente el tratamiento más adecuado en el menor tiempo posible. “El protocolo de atención al ictus queda completado en el tiempo máximo establecido de una hora, aunque con las mejoras que se han introducido con el traslado directo del paciente al TAC para minimizar tiempos, estamos en una media de 30 minutos desde que el paciente llega a Urgencias y se le administra el tratamiento fibrinolítico”, comenta Rodríguez.

Mientras los profesionales de O Salnés y del Clínico intercambian información en tiempo real sobre la patología del enfermo, los responsables de la Unidad del Ictus del CHUS (Complejo Hospitalario Universitario de Santiago) trabajan con las imágenes, ya que este sistema permite utilizar distintas herramientas para dinamizar la asistencia.

La coordinadora de Enfermería en Urgencias de O Salnés, Concepción Abellá, recuerda que el código ictus se puede activar desde tres puntos: la población, atención primaria o Urgencias hospitalarias. En el ámbito ciudadano se han hecho campañas para divulgar los principales síntomas de alerta de la patología, que se resumen en las tres efes: “Fala” (no ser capaz de decir correctamente palabras simples), “forza” (no poder elevar los brazos a la misma altura más de diez segundos) y “faciana” (no mostrar todos los dientes al sonreír).

Abellá indica que una vez el paciente llega a Urgencias, “nos ponemos en contacto con el Centro de Atención Integral al Ictus mediante sistema de videoconferencia para que el neurólogo de guardia supervise el proceso en todo momento”.

La primera causa de discapacidad permanente en la edad adulta

Natividad Rodríguez Bouzada, médico de Urgencias en el Hospital do Salnés, advierte de que las enfermedades cerebrovasculares “ocupan el primer lugar entre las causas de mortalidad en Galicia” y que concretamente el ictus “es la primera causa de discapacidad permanente en la edad adulta, por tanto se trata de un problema de salud prioritario”. Además, “estamos ante una enfermedad importante no solo por su incidencia y por su alta tasa de mortalidad, sino también por las secuelas que genera, ya que se calcula que aproximadamente un 60% de los pacientes con ictus presenta algún tipo de déficit o trastorno”, declara la especialista. Si bien una actuación rápida y eficaz resulta crucial para mejorar sustancialmente los índices de mortalidad y sus secuelas, “más importante todavía es la prevención” , apunta Rodríguez. Recuerda que los factores de riesgo que se pueden controlar para prevenir esta enfermedad son la hipertensión arterial, la diabetes Mellitus, el tabaquismo y las cardiopatías. Esta misma semana se conmemoró el Día Mundial del Ictus.

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