La fachada marítima de Carril empieza a recuperar la imagen que tenía hace unos meses, antes de que un vehículo se saliese de la vía y se precipitase al mar a la altura de la Praza da Liberdade, destrozando por completo varios metros de la balaustrada del paseo. Desde entonces, a principios de mayo, la zona permaneció vallada por motivos de precaución, para evitar que algún peatón pudiese caer al agua.

Casi medio año después, Portos de Galicia comenzó ayer las obras de reparación de la baranda de hormigón, que por la tarde ya estaba completamente repuesta, únicamente pendiente de los trabajos de pintado.

El organismo que dirige Susana Lenguas decidió encargar la actuación a la empresa pública Seaga para agilizar plazos, ya que en el caso de decantarse por una firma privada el procedimiento sería todavía mucho más lento.

En el mes de julio, en Portos aludían al confinamiento y al estado de alarma como causantes de que la reparación no se hubiese realizado antes.

En junio el ente autonómico se puso en contacto con Seaga para que reparase la barandilla en cuanto tuviese disponibilidad, y a tenor de cómo han transcurrido los hechos, parece que la empresa pública no ha podido hasta ahora.

Anteriormente el Concello de Vilagarcía ya había solicitado por escrito a Portos de Galicia el arreglo de la baranda.