La Comisión de Sanidade celebrada ayer en el Parlamento de Galicia. | // XOÁN ÁLVAREZ

Ni los intentos del PSdeG y del BNG, ni tampoco los del propio gobierno de Meis, que, con su alcaldesa a la cabeza, se desplazó ayer a Santiago para seguir la comisión de sanidad en el Parlamento, lograron que el PP diese una fecha para reabrir los consultorios médicos de Vilaxoán y de Paradela, que llevan siete meses cerrados, obligando a sus usuarios (suman casi 3.000 personas entre ambos cupos) a desplazarse a los ambulatorios de Vilagarcía y Mosteiro para recibir asistencia sanitaria.

El grupo conservador votó en contra tanto de la proposición no de ley socialista como de la nacionalista, ya que ninguno de los dos partidos aceptó su enmienda de condicionar la reapertura de sendos consultorios a la evolución del Covid. El texto popular que fue rechazado rezaba así: “El Parlamento de Galicia insta al Gobierno gallego a que realice las actuaciones precisas, en cuanto la situación sobrevenida por causa de la pandemia de la Covid-19 lo permita, para volver a la situación precia a la pandemia respecto a la atención primaria presencial en los consultorios de Paradela, en Meis, y de Vilaxoán, en Vilagarcía, así como en la atención pediátrica en Meis”.

Tanto Montserrat Prado (BNG) como Julio Torrado (PSOE) mostraron su convencimiento de que supeditar la reanudación de la actividad de ambos centros médicos a la pandemia es una excusa, pese a asegurar la diputada popular Encarna Amigo que “estos cierres no son definitivos”. “En el momento en que la pandemia esté controlada la situación puede ser revertida”, dijo la parlamentaria conservadora.

Con respecto al argumento del PPdeG de que los consultorios cerrados no reúnen las condiciones de seguridad para aislar a pacientes con Covid o para establecer un doble circuito, Prado se pregunta -de forma irónica- si es más seguro “ir en transportes públicos que van llenos”. Además, advirtió de que al derivar a los pacientes a otros centros, estos se masifican, y también repercute de forma negativa en los PAC y en las Urgencias Hospitalarias.

La propia alcaldesa de Meis, Marta Giráldez, asegura que el ambulatorio de Mosteiro al que van los vecinos de Paradela “tampoco cumple las medidas de seguridad y tiene un cupo de más de 1.600 pacientes y otro de más de 1.200, con una sala de espera minúscula que cuando se juntan las analíticas, el sintrom y ahora la campaña de la gripe, es un auténtico caos. La seguridad es mucho peor que si estuviese abierto el consultorio de Paradela”, sentencia la regidora socialista, que acusa a la Xunta de “no tener ninguna voluntad de arreglar la situación sanitaria en Meis”. “Le echan la culpa al Covid cuando estos problemas ya los arrastramos del verano del año pasado”, recuerda.

Con respecto al PP municipal, que en el pleno meisino abogó por solucionar la problemática sanitaria, Giráldez insta al grupo a dimitir “porque es una vergüenza como lo trata su partido”.

Los niños de Meis deben ir a Baltar (Sanxenxo) al pediatra y la medicina de familia de adultos se concentra en Mosteiro. Ahora hay que sumar una nueva pérdida, la del servicio de matrona.

El diputado Julio Torrado, por su parte, acusó al PP de dar “explicaciones falaces” y “excusas baratas” a “los graves problemas” sanitarios en Meis y Vilaxoán, pero no soluciones. “Para recortar siempre son muy ágiles”, concluye el socialista.