Ante las nuevas restricciones sanitarias impuestas por la Xunta de Galicia en el término municipal de Vilagarcía de Arousa en relación con la evolución de los casos de Covid, las condiciones de uso de la Plaza de Abastos y del mercado ambulante cambian en cumplimiento de esta normativa. Los cambios comenzaron a aplicarse ayer, pero serán más notorios a partir de hoy, al incorporarse el mercadillo que se celebra cada martes y sábado. El Concello vuelve a establecer control de aforo en el edificio del mercado, donde se recupera el modelo de entrada y salida únicas, que ya funcionó en las primeras fases del confinamiento.

La entrada se realizará por el acceso lateral de la calle Alexandre Bóveda y la salida por la puerta opuesta del edificio, que se enfrenta a la plaza de la verdura. La entrada principal del edificio por Alexandre Bóveda y la situada hacia el paseo de García de Caamaño permanecerá cerradas.

Personal municipal de la plaza de abastos y del servicio Emergencias y Protección Civil controlarán el aforo interior del edificio y que se cumplan el resto de las normas de seguridad, como el uso de mascarillas.

En el caso del mercado ambulante, se limitará la presencia de vendedores al 50% de las licencias concedidas, un número aproximado al que ya se estaba registrando desde que se volvió a permitir la actividad, puesto que muchos vendedores que disponen de licencia no estaban acudiendo al mercadillo, dadas las circunstancias.

Además, los puestos de venta se distanciarán más eliminándose algunas filas intermedias y trasladando estos puestos a las zonas con espacios vacíos.