El colegio, y durante la mañana de ayer la asistencia de alumnos al centro ya fue mayoritaria después de que un positivo revolucionara el inicio del curso.

Las familias han decidido llevar a los niños al colegio por varios motivos. En primer lugar, la Consellería de Educación ha confirmado finalmente, tras varios días de silencio, que han dado negativo en la prueba de coronavirus los siete trabajadores que estaban aislados, tras haber estado en contacto estrecho con el director.

En segundo lugar, los padres han hablado con la empresa que se encarga de la limpieza del centro, y esta ha realizado una desinfección especial el sábado. El trabajo de higienización se acometió desde la mañana hasta las 5 de la tarde, y afectó a aulas, espacios comunes, despachos y patios exteriores.

En tercer lugar, ya han pasado diez días desde el claustro de profesores en el que estuvieron el director y sus demás compañeros. Los padres querían que se le hiciesen test a todos los docentes que estuvieron en esa reunión de trabajo, y si bien la Xunta no accedió a esa petición, las familias ahora están más tranquilas, puesto que al pasar 10 días desde el claustro, lo más probable es que si algún profesor se hubiese contagiado en dicha reunión, ya hubiese mostrado algún síntoma, por leve que fuese.

Así las cosas, el sábado por la noche el colegio emitió un comunicado en su página web dando cuenta de las novedades que se habían producido. Además, la asociación de padres de alumnos "A Capela" se puso en contacto con sus asociados, para que valorasen que hacer el lunes.

Finalmente, durante la mañana de ayer la asistencia a clase fue mayoritaria. Eso sí, el comedor escolar no funcionará hasta, por lo menos, el lunes próximo.Por el momento, sin comedor

El director y varios de los profesores que estuvieron confinados (otros tres directivos, dos profesores, la orientadora y la conserje) eran quienes estaban asumiendo en persona el trabajo de organización del comedor a las nuevas normas del Covid. Puesto que el director sigue de baja por la enfermedad, y sus compañeros no se reincorporarán a sus puestos hasta el jueves o viernes de esta semana, el comedor no entrará en marcha por el momento.

El inicio de curso en el colegio de Mosteiro se vio súbitamente alterado por el coronavirus, y mostró la absoluta falta de diálogo entre la Consellería de Educación, los padres de alumnos y el Concello de Meis, que gobierna el PSOE.

Las familias no llevaron a los niños ni el jueves ni el viernes (el primer día fueron dos, de un total que supera los 350 alumnos, y al día siguiente, cuatro), e incluso se organizó una concentración de protesta. Ahora, las aguas vuelven a su cauce, y la presidenta de la Anpa "A Capela", Sonia Otero, afirma que, "consideramos que tenemos una seguridad similar a la de cualquier otro colegio".

En Mosteiro se produjo la incidencia más grave relacionada con la "vuelta al colegio" de la pandemia en O Salnés.