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Los pequeños dan una lección de civismo

Mantener la distancia en la fila y en el patio fue complicado, pero la mayoría de alumnos cumplieron las nuevas normas tras seis meses sin colegio - Hay aulas con mesas dobles

Los profesores del Anexo hacen balance positivo.

Los profesores del Anexo hacen balance positivo. // Iñaki Abella

Llevaban seis meses sin pisar el colegio. Y después de todo este tiempo (con confinamiento domiciliario de por medio), no lo han hecho nada mal. Ayer regresaron a las aulas los niños de 3 a 8 años (a excepción de 6º de Infantil) y lo hicieron enfundados en mascarillas durante horas, portando su material en cajas individuales, haciendo fila para entrar al cole con puntualidad británica (para garantizar las entradas escalonadas), recorriendo un determinado itinerario para llegar al aula y, lo más difícil, sin apenas tocar a los compañeros.

Cierto es que unos centros educativos son más estrictos que otros y que no en todos se cumplieron a rajatabla las normas anti-Covid, como en lo que se refiere a la distancia interpersonal, que en unos colegios se mantiene incluso dentro del mismo aula, pero otros siguen conservando las mesas dobles o grupales.

La experiencia de esta atípica y complicada "vuelta al cole" suponía todo un reto para los equipos docentes y directivos, que llevan varios días trabajando a destajo para organizar el inicio de curso. "Sorprendentemente todo fue muy ordenado para entrar al recinto por los distintos accesos marcados", señala en conserje del CEIP A Lomba.

También en Vilaxoán destacan el comportamiento ejemplar de los escolares: "La entrada llevó mucho más tiempo de lo habitual pero el alumnado respondió muy bien. A medida que iban entrando, se sentaban en su silla del comedor", explica la secretaria.

La mayoría de colegios hacen turnos de comedor y de recreo para reducir la afluencia y respetar los grupos "burbuja". "Se respetaron los turnos, la separación, los niños vinieron con mascarilla. Fue todo bastante bien, aunque las ausencias, sobre un 20%, también facilitaron la entrada", valoran desde el CEIP Rosalía de Castro de Carril.

En el Sagrada Familia (uno de los dos colegios concertados de Vilagarcía) los niños guardaban la distancia de metro y medio con los demás de su clase mientras esperaban en fila india a entrar al recinto de Vista Alegre. "Los niños han sido bastante responsables. Yo creo que ya tenían las normas interiorizadas gracias a sus familias", comentan desde las Filipenses. Y es que en gran parte de los colegios se hicieron reuniones con los padres previas a este controvertido curso que tuvo ayer su primer día dentro de la "nueva normalidad".

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