El servicio de Digestivo del Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra lanzó ayer un mensaje de tranquilidad a los pacientes indicando que el robo de material endoscópico, registrado el pasado fin de semana y valorado en unos 600.00 euros, "no obligó a reprogramar de forma drástica las pruebas endoscópicas".

En este sentido, los profesionales de la unidad apuntaron que la "normalidad" asistencial alcanzada en la jornada de ayer había sido de un 90%, gracias en gran medida a la ayuda prestada desde las áreas sanitarias de A Coruña, Santiago, Ourense y Vigo, que enviaron se equipos compatibles a la unidad pontevedresa.

Las primeras hipótesis se centran en la acción de bandas organizadas que compran este tipo de artículos por encargo. No es la primera vez que se da un robo de este tipo en España e incluso en otros países. Así, desde el servicio de Digestivo se indicó que este tipo de robos cuentan "con un alto grado de planificación, premeditación y especialización, ya que los ladrones saben qué, cómo y dónde robar. Una vez sustraídos, los sacan del país y los comercializan en el mercado negro internacional".

El robo tuvo lugar el pasado fin de semana, cuando trabajadores del servicio de Urgencias se dirigieron en la noche del sábado a la zona en la que se guardan los endoscopios para realizar una prueba de este tipo a un paciente. Sin embargo, su sorpresa fue mayúscula cuando comprobaron que en el habitáculo solo había uno de estos aparatos, frente a los 20 habituales para poder dar servicio a todo el hospital.

Fuentes de la investigación indican que no había signos de que hubiese puertas forzadas.