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Operarios de la Diputación estudian una solución a los riesgos del puente de Cobas

La infraestructura carece de barandillas y ya hubo varios sobresaltos - Un caminante resultó herido y tuvo que ser rescatado al caer por un terraplén de tres metros de alto

Precipicio en el regato de Fofán de Meaño. // FdV

Operarios de la Diputación de Pontevedra se desplazaban a la localidad meañesa de Cobas, para asegurar el tramo del puente en Aldea de Abaixo, desde donde el pasado jueves se precipitó de noche accidentalmente un viandante, que dio con sus huesos en el cauce del regato de Fofán. Eran tres metros de desnivel que, por fortuna y gracias a que las silvas de la pared amortiguaron su caída, acabó en susto y que se saldó con el joven coruñes herido en una de sus piernas. Ello hizo necesaria la intervención de los Bomberos, dado que el joven herido era incapaz de salir por su pie, haciendo preciso izarlo desde el cauce pedregoso para devolverlo a la carretera. Allí, con presencia también de una patrulla de la Guardia Civil, una ambulancia lo recogió para proceder a su traslado a un centro hospitalario.

Fue así que operarios de la Diputación, visitaban en la mañana del martes el lugar del siniestro, a fin de establecer balizas o medidas de seguridad entre los mojones que limitan la calzada -carente de arcén- directamente con el precipicio. Unas medidas que se prevé adopte ahora el órgano autonómico en esos 28 metros de puente, toda vez que al ente le corresponde la titularidad de la vía (EP-9302).

Según referían los lugareños, no era era la primera vez en los últimos años que se producía una caída similar, de ahí que los vecinos de Cobas demanden una solución a un tramo de carretera, ya de por sí estrecho y sin arcén, y que deja al peatón -máxime de noche- sin margen de maniobra para esquivar un vehículo ante una mala trazada.

Otra reivindicación por la que claman los vecinos es dotar de quitamiedos otro punto que se halla 50 metros más abajo, éste en la EP- 9306, un vial interior con une Aldea de Abaixo con la localidad de Padrenda. En ese lugar, una salida de la vía conllevaría que cualquier vehículo, sin obstáculo alguno, se precipitara también al cauce del regato Fofán. Cierto que esta carretera está pendiente de unas obras de ampliación y mejora que se iniciaran en 2013, pero que luego acabaron aplazadas en varias ocasiones.

Fue el pasado mes de julio cuando los tres grupos coincidían en el pleno en la aprobación de un convenio con la Diputación para llevar a cabo de una vez el proyecto, que supondrá invertir ahora 537.130 euros en la mejora de ese ese vial interior de 893 metros de longitud. El objetivo, dejar una carretera 5,5 metros de ancho para el tráfico más, 0,50 de arcén a cada lado.

Además se completaría en la parte baja de Padrenda con la construcción de una rotonda para regular el tráfico en la conexión con la carretera de Dena a Ribadumia-Leiro (EP-9305). Mientras, para Aldea de Abaixo, en las inmediaciones de los dos puntos conflictivos de caída al Fofán antes citados, el alcalde Carlos Viéitez anuncia la construcción de una pequeña plaza.

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